Migración
1.500 peticiones de asilo en Navarra este año: "Mi familia me obligó a marcharme, era una vergüenza para ellos"
Se dispara el ritmo respecto a 2022, que terminó con 982; colombianos, venezolanos y peruanos copan el 70% de las peticiones


Actualizado el 20/06/2023 a las 08:32
Las peticiones de asilo registradas en Navarra están experimentando un “aumento exponencial” este año. Si el 2022 concluyó con 982 solicitudes, en los primeros cinco meses de 2023 ya se han alcanzado las 1.500. Las nacionalidades más representadas en las nuevas solicitudes son las de países como Venezuela, Colombia o Perú. “Hemos pasado de tener personas de Siria, Afganistán y Ucrania, que ahora ya están en una segunda fase, a perfiles de Latinoamérica, que tienen poco reconocimiento en cuanto a protección internacional. A muchos no se les reconoce porque se considera que no están dentro de las causas que contempla la ley, pese a que también huyen por motivos de persecución o porque en sus países la situación es muy inestable”, detallaba este lunes Idoia Oneca, coordinadora de CEAR Navarra.
CEAR Navarra, que presentó su informe anual coincidiendo con la conmemoración, este martes, del Día Mundial de las Personas Refugiadas, es una de las tres entidades que gestionan el programa de acogida, junto a Cruz Roja y las Hermanas de la Caridad. Oneca explicó que, pese a que las plazas del dispositivo aumentaron hasta las 408 por la llegada de ucranianos (en 2021 había 235) , sigue habiendo 223 personas en lista de espera.
UCRANIA, UN PRECEDENTE
Desde CEAR piden “un pacto social para defender el derecho de asilo”. En Navarra, consideran que estos últimos años se ha hecho “un esfuerzo” para “complementar el sistema” por parte del Gobierno de Navarra. “Pedimos que se afiance, porque son medidas muy positivas para que las personas que están aquí puedan hacer su inclusión de manera digna”. En cualquier caso, persisten dificultades, “como el empadronamiento, la apertura de cuentas bancarias o la vivienda”.
La respuesta que se dió a los desplazados ucranianos “debe servir como precedente” y aplicarse en otros contextos. “Fue muy efectiva, muy rápida y muy garantista. Se activó la protección temporal y eso permitió que todos los ucraniamos se hayan podido mover por Europa sin ninguna dificultad. Pero muchos otros países necesitan que hagamos lo mismo”, recordó Oneca.
La acogida en Navarra.
Hay 408 plazas de acogida temporal repartidas entre tres entidades: 23 gestionadas por las Hijas de la Caridad, 122 por CEAR y 263 por Cruz Roja.
Además, en el Programa de acogida,pero en la fase de autonomía, hay 248 personas: 190 con Cruz Roja y 58 con CEAR.
Las tres primeras nacionalidades de personas acogidas en el sistema de asilo en Navarra son Colombia (20.96%), Venezuela (20,31%) y Afganistán (13,48%).
Si bien se ampliaron las plazas en 2022 en ocasión de la emergencia Ucrania, actualmente en Navarra hay 223 personas solicitantes de protección internacional que están esperando plaza en el sistema. Más del 70% de estas personas son de Colombia, Perú y Venezuela.
En España
118.842 personas solicitaron asilo en España el año pasado. España fuel, otro año más, el tercer país europeo con más peticiones, solo por detrás de Alemania y Francia, y el tercero por la cola en cuanto a resoluciones favorables con un 16,5 %, muy lejos de la media europea del 38 %.

JESÚS GARZARON

Refugiado maliense: "Mi familia me obligó a marcharme, era una vergüenza para ellos"
Abdulaye Sangare abandonó Malí en 2011, dejando atrás una vida marcada por el rechazo por pertenecer al colectivo LGTBI+. “Perdí a mis padres muy temprano y me crió la hermana mayor de mi madre. Era un niño inteligente, tranquilo y sensible que tenía que escuchar cada día palabras denigrantes. Yo, en mi interior, me sentía una niña. Vengo de una familia muy religiosa, musulmana, y yo era una vergüenza para ellos. Me dijeron que no podía quedarme. Estaba solo”, relató en Condestable.
Su primer destino fue Costa de Marfil, donde estuvo 7 años trabajando, pero tampoco allí encontró la libertad que buscaba. En 2018 dio el salto a Marruecos, un país que le defraudó. “La sharia es igual de radical. Dicen que no, pero la realidad es otra. Me sentía caminando hacia un lugar oscuro”. Allí se empleó 3 años como telefonista de una empresa francesa, ahorrando dinero para poder costear el viaje hasta Canarias por mar. “La travesía duró desde las 10 de la noche hasta las 6 de la mañana. Llegamos a Fuerteventura y nos rescató Salvamento Marítimo”. Les trasladaron a Tenerife y en enero de 2021 pudo pedir asilo.
Llegó a Pamplona de la mano de CEAR, entidad para la que solo tiene buenas palabras. Lleva siete meses trabajando como peón de almacén de la Cooperativa de Hostelería de Navarra y sonríe pensando que hasta tiene concedidas “vacaciones”. Siente que es de justicia “mostrarse agradecido” con un país que, por fin, le está permitiendo “ser él”. “Un año en España me ha hecho olvidar 10 años de problemas y penas. En la vida tienes que luchar y yo ahora me siento orgulloso”.
Refugiada afgana: "La migración es algo muy doloroso"
Safia Jan Mohammad era jueza de violencia de género en Afganistán. Casada con un juez especializado en terrorismo, ambos supieron que el regreso al poder de los talibanes en 2021 les obligaba a salir con urgencia del país si no querían poner en peligro sus vidas y la de sus dos hijos. “Lo más difícil fue llegar al aeropuerto, bajo control estadounidense, y subirnos al avión. Mi marido no lo consiguió y pudo volar 6 días más tarde”. La familia se reencontró en Turquía, donde permanecieron 6 meses hasta su llegada a España en febrero de 2022.
Hace un año que viven en Pamplona. “La migración es algo muy doloroso. Muchas personas se pierden en el camino, se ahogan, se quedan traficadas. Cuando los países dificultan los procesos de migración crean condiciones favorables para los traficantes”, quiso recordar. Incluso para aquellos que completan el trayecto, “los problemas siguen siendo muchos”. El sustento económico, encontrar una vivienda, la imposibilidad de ejercer sus profesiones o ver reconocidos sus estudios.