Conflicto

Mykola L: “No podemos saber si destruyeron mi casa prorrusos o ucranianos”

Con el conflicto del Donbas, la región fronteriza con Rusia, miles de ucranianos se han visto obligados a salir de su país. Ahora sufren desde la distancia por los familiares ante la amenaza de una nueva guerra

Mykola L. y su familia se mudaron a Pamplona en 2016 para alejarse de la guerra del Donbas, en Ucrania
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Mykola L. y su familia se mudaron a Pamplona en 2016 para alejarse de la guerra del Donbas, en Ucrania
Mykola L. y su familia se mudaron a Pamplona en 2016 para alejarse de la guerra del Donbas, en Ucrania

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Paloma Dealbert

Publicado el 01/02/2022 a las 06:00

Cinco bombas destrozaron la casa en la que Mykola L., su esposa y sus hijos vivían en Donetsk -ahora autoproclamada República Popular-, al este de Ucrania, a finales de 2014. “No podemos estar seguros de quiénes fueron, si los prorrusos o los ucranianos”, admite este padre de familia. El área, cercana al aeropuerto, quedó devastada. Operario de una fábrica -en la región de Donbas, donde se localizan la provincia y la ciudad de Donetsk, predomina la industria del carbón y del metal- y carpintero, le resultó complicado mantener a sus hijos, de 11 y 3 años, en otras zonas del país. Mykola se muestra resignado, agotado por una situación lo tomó por sorpresa, precipitada tras la anexión de Crimea a Rusia, y que se ha alargado ocho años con constantes ataques armados. Opta por la prudencia al dar su opinión porque sus padres y otros familiares viven en esta zona caliente, fronteriza con Rusia. Sobre todo ahora, con la amenaza de invasión a Ucrania. Muestra una fotografía con pintadas prorrusas en el Casco Viejo de Pamplona. Su familia y él llegaron a la capital navarra llegó a finales de 2016 por consejo de un conocido. Solicitaron asilo, aunque les fue denegado.

¿Cómo está viviendo la población de Donetsk esta situación?

Está esperando a ver qué va a pasar y está muy insegura sobre su futuro. El conflicto empezó hace ocho años, ya está acostumbrada, pero si Putin dice que va a la guerra, no saben qué va a ser de ellos. Esperan que si pasa, como Rusia dice que esas repúblicas sí existen, vaya a haber más ayuda, como en los conflictos del Cáucaso.

Se habla de que la población civil se está armando...

Antes Donetsk era multinacional, con ucranianos, rusos, de Georgia… En los últimos ocho años ha crecido una población a la que no le gusta la política expansiva de Rusia, la de los políticos, con la población no tenemos ningún problema. Hay muchos que viven mal y va a haber quienes ayuden a Ucrania. Pero sobre esas cosas casi nadie puede hablar porque hay unos campos de detención donde te pueden llevar y te pegan. A un amigo con el que trabajaba los militares lo confundieron por equivocación con un espía ucraniano y lo llevaron a uno durante más de dos semanas. Antes pesaba 100 kg y cuando volvió estaba en 60 kg; lo vi con mis propios ojos en 2014.

¿Por qué decidió venir a España?

Ucrania es una zona insegura, con el conflicto hay mucho menos trabajo y no dan ayuda suficiente. Tenía miedo de que reclutaran a mi hijo para el ejército. Además, donde vivíamos hay mucha minas de carbón y fábricas de metal y mi hijo es muy sensible para las enfermedades. El yerno de una vecina había venido a vivir aquí y nos dijo que daban más ayuda.

¿Su familia era objetivo de algún bando?

No. Nuestra casa estaba en una zona de guerra, y si los prorrusos atacan un sitio, luego los ucranianos disparan pensando que los rusos están allí. En agosto de 2014 fuimos a casa de mis padres, en el centro de Donetsk. Mi madre estaba sentada en un banco cercano y empezaron a caer las bombas y una dio en un árbol próximo a ella. Casi la mató. Mi esposa y mi hijo estaban paseando por la calle a poca distancia.

Vivías en lo que creíais ser una democracia ¿cómo fueron esos primeros momentos cuando se empezó a abrir fuego?

Un shock. No sabíamos qué hacer, por qué y para qué pasaba todo esto. Yo intenté salvar a mi familia. Cuando empezó el conflicto y peleaban cerca de nuestra casa, llevé a mi mujer y mis hijos junto al mar Azov, donde antes íbamos de vacaciones, para que no vieran nada. Me quedé en Donetsk para trabajar y cada dos semanas les llevaba dinero y comida. Cuando acabó el verano volvimos porque terminó la operación de Ucrania para liberar la ciudad y pensábamos que se iba terminar todo el terrorismo pero cayó la bomba sobre el árbol donde mi madre. Entre 2014 y 2015 cayó una en la escuela donde iba mi hijo, y en ese momento empezamos a buscar cómo salir. Mi hijo ya estaba en otra región intentando estudiar, pero no nos daban casi nada de ayuda.

Vuestra vida anterior ¿cómo era?

Vivíamos bien, teníamos planes de futuro como comprar una casa buena y mi hijo tenía posibilidades de estudiar. Ni siquiera pensábamos que podía empezar una guerra. Había tensiones, pero no conflicto militar. Creíamos que cuando Yanukovich [expresidente] huyó a Rusia iba a haber un nuevo presidente, protestas, pero nadie pensaba que fuera a pasar una cosa tan grave.

¿Por qué ha vuelto a escalar este conflicto ahora?

El último presidente antes del conflicto era más prorruso [Yanukóvich], estaba a la vez en dos sillas: con la Unión Europea y con la unión que tenía con Bielorrusia, Rusia y Kazajistán. Muchas personas ya quieren estar en OTAN y todo eso. Zelenski [actual presidente] es más de la UE; actúa más y eso no gusta a los políticos rusos. Y Rusia está utilizando a Ucrania como zona de tensión para ver cómo va a actuar la UE y Estados Unidos. En 2014 muchos países cerraron los ojos o pusieron sanciones a Rusia, que dice que le dan igual.

¿Qué opina de la posición del resto de países?

Han abierto los ojos y están dando mayor ayuda. En 2014, Ucrania estaba sola contra Rusia. Si antes podían dar una ayuda muy pequeña o decían que les daba pena y ya está, ahora todos la están apoyando.

¿Le parece suficiente?

Por lo menos le están dando armamento. Ahora Ucrania no tiene tanto como cuando salió de la Unión Soviética, que tenía armas nucleares.

¿Qué cree que va a pasar si Rusia invade Ucrania?

No va a pasar en pocos días, como dicen los rusos, va a ser un conflicto muy grande, va a haber muchos muertos y va a haber un problema económico muy grande para muchos países.

¿Cómo funciona la autoproclamada República de Donetsk?

Lo principal lo financia Rusia. El dinero que pasa allí son rublos y he visto que hay mucho militar ruso. Hay mucha corrupción y una gran pobreza; hay personas que intentan salir, hay quienes tienen miedo de salir porque no saben de qué forma van a poder estar ene sta sociedad, encontrar trabajo. Hay quienes tienen familiares allí y envían dinero y toda esa economía se basa en esto.

¿Cómo se sientes cuando piensa en su ciudad natal?

Es muy doloroso, al principio hasta lloraba. Hablamos con nuestros familiares y por parte de mi mujer viven en unas casas de construcción vieja, cayeron bombas que casi mueren mi suegra y mi cuñado, y están sin ventanas porque no tienen los cristales, tienen plástico para tapar todo eso. Les dieron algo de dinero para arreglar el techo, pero tienen que hacerlo solos.

¿Cómo le gustaría que se desarrollasen las cosas en los próximos meses?

Quiero que este conflicto se termine sin actos militares, sin una guerra. Si hubiera paz, igual volveríamos allí, aunque va a ser muy difícil económicamente. Si se hubiera se hubiera tranquilizado esto, igual hubiera vuelto y mis hijos se quedarían aquí para estudiar hasta que estuviera todo seguro y económicamente estable.

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