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Restricciones

Los bares y cafeterías alegan que les falta personal para exigir el pasaporte covid

Dan por hecho que se impondrá la medida en breve pero reclaman que se limite a discotecas y restaurantes con más de 50 plazas

Los bares y cafeterías alegan que les falta personal para exigir el pasaporte covid
Una terraza en Paseo SarasateArchivo
Publicado el 18/11/2021 a las 06:00
El conjunto de la hostelería da prácticamente por hecho de que, más pronto que tarde, tendrán que exigir a los clientes el pasaporte covid para acceder al interior de sus locales, tal y como desea imponer el Gobierno de Navarra. Ahora bien, dentro del sector, los que más preocupados se muestran son los bares y cafeterías, donde la rotación de clientes es muy elevada, con estancias cortas, como por ejemplo personas que hacen un alto en el trabajo o durante un paseo para tomarse un café y un pincho rápido.
Les preocupa porque, en un momento de escalada de costes y de escasez de mano de obra, exigir el pasaporte covid les plantea un serio problema de personal. Aseguran que no disponen de plantillas tan solventes como para que un trabajador se dedique a ejercer un control de accesos.
Por eso, en la reunión que los hosteleros mantendrán hoy con representantes de Salud, van a reclamar que el pasaporte covid se exija solo en discotecas y salas de fiesta, así como en restaurantes de 50 o más plazas, de manera que el resto de la hostelería quede liberada. El gerente de la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Navarra (AEHN), Nacho Calvo, lo expresaba así: “Si lo piden en discotecas y restaurantes con más de 50 plazas, como lo prepara el País Vasco, es asumible. Si ya lo ponen en toda la hostelería es un craso error que no sirve para nada, más que para hacer el paripé”.
DUDAS CON LA TECNOLOGÍA
El portavoz de la Asociación de la Pequeña Empresa de Hostelería de Navarra (Anapeh), Juan Carlos Oroz, critica que irán hoy a la reunión para enterarse de lo que Salud ya tiene decidido. “En ningún momento hay negociación. Nos dicen que esto es lo que hay y estamos atados de pies y manos a las normas que nos impongan”. “Nuestra postura dependerá de la letra pequeña. Si hay que controlar a una persona que venga a un café o una caña unos minutos se nos complica mucho el trabajo en estos momentos. Luego, hay que ver qué datos aportan para justificar esta medida. Entiendo que el Tribunal Superior de Justicia de Navarra dirá si está bien fundamentada. Puede ser una nueva dificultad más para la hostelería porque si yo no le dejo pasar a un no vacunado se va a ir a una terraza, donde podrá estar, lo que genera de nuevo una brecha entre bares con y sin terraza”.
El gerente de la Asociación de Hosteleros y Comerciantes del Casco Antiguo, Carlos Albillo, señala dos problemas en la puesta en práctica del pasaporte covid para la hostelería. “Hay dos problemas. Uno, la tecnología para saber quién va a facilitar la aplicación y dispositivo para que el código del pasaporte sea leído. Y dos, un problema de personal porque supone un coste añadido a una ya menguada plantilla”.
LAS DISCOTECAS, A FAVOR
La asociación de salas de fiestas, baile y discotecas de Navarra (Asbana) conoció los planes de Salud de exigir el pasaporte covid hace casi dos semanas. Su presidente, Carlos Tabar, avanza que no se van a resistir. “No vamos a poner ninguna pega. Estamos abiertos a lo que nos digan y todo nos parece bien antes de cerrar, aunque tengamos dudas de la eficacia de la medida porque el 80% de nuestros clientes son estudiantes y están vacunados. Hemos hablado con discotecas de otros sitios donde se exige, como Galicia y Cataluña, y no han notado pérdida de clientela”, apunta. “Si redujesen aforo o los horarios nos fastidiaría más”, agrega.
UN CAMARERO NO VACUNADO
Nacho Calvo señala una paradoja que se va a dar: “A un trabajador no le puedo preguntar si está vacunado. Y no lo puedo despedir si no está vacunado”. Juan Carlos Oroz señala lo mismo: “Le tengo que decir a un cliente que me enseñe su vacunación y no se la puedo pedir a mi camarero. ¿Los mandamos a casa? ¿Les seguimos pagando sin venir a trabajar? “, se pregunta.
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