La obra del '2+1' creará retenciones en la N-121-A entre Ezcaba y Olave

La velocidad se limitará a 60 km/h en los 8 meses de actuación y habrá pasos alternativos durante dos semanas

La N-121-A comienza a transformarse en una vía 2+1 para incrementar su seguridad
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La N-121-A comienza a transformarse en una vía 2+1 para incrementar su seguridad

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Natxo Gutiérrez

Actualizado el 09/02/2021 a las 08:20

La conversión del primer tramo de la N-121-A en una vía 2+1, iniciada ayer en los 5 kilómetros entre Ezcaba y Olave, obligará a los conductores de los 10.000 vehículos que lo atraviesan por término medio a diario a armarse de paciencia. No por ser esperada desde que en 2009 se remodelaron los últimos kilómetros de la principal ruta de comunicación entre Pamplona y la frontera, la obra no evitará complicaciones para la circulación durante los 8 meses de ejecución. “No habrá cortes”, insistió ayer el Gobierno foral, pero sí alteraciones que, de uno u otro modo, redundarán en la marcha. Por de pronto, el trazado en ambos sentidos de la circulación se canalizará por carriles pintados en amarillo de 3,25 metros de anchura y se limitará la velocidad a 60 kilómetros por hora. Tan pronto como la amenaza de lluvia desaparezca de las previsiones meteorológicas se habilitarán pasos alternativos regulados con semáforos. La UTE Acciona Construcciones S.A-Excavaciones Fermín Osés S.L., adjudicataria de la obra por 8,1 millones de euros, recurrirá al cierre de uno de los carriles en aquellos tramos en que precise abrir zanja para instalar tuberías de uno a otro lado de la carretera. Las previsiones apuntan a que durante quince días se deban establecer del orden de siete u otro pasos alternativos en otros tantos tramos del trazado. Cuando suceda, la ralentización de la marcha bajará a 40 kilómetros por hora. La conclusión -advertida por el propio departamento foral de Cohesión Territorial- es que se “prevén que se produzcan retenciones de tráfico”.


Las afecciones alcanzarán a buena parte de los 2.800 camiones por, término medio, atraviesan los 76 kilómetros de la N-121-A, de ellos 68 por suelo navarro, para alcanzar o regresar de la frontera francesa. La conocida como ruta del levante es paso utilizado en el abastecimiento del centro y norte de Europa con productos de la huerta murciana y valenciana, entre otros puntos de origen.


El elevado tránsito circulatorio se ha visto en los últimos años reflejado en un preocupante índice de accidentes, con un registro de 17 fallecidos en los últimos tres años y medio. La presidenta del Ejecutivo navarro y el delegado del Gobierno en Navarra, José Luis Arasti, coincidieron ayer en destacar el promedio anual de 125 siniestros, que convierte a la N-121-A en la carretera navarra de mayor índice de siniestralidad. Arasti aportó un segundo dato tan elocuente como dramático: “La media anual de fallecidos es de 3 o 4”.

El protocolo del inicio de la obra en el primer tramo fue celebrado por ambos dirigentes como un avance en el doble objetivo del “refuerzo de la seguridad y la mejora en la movilidad” entre los 29 municipios surcados por el eje. El consejero de Cohesión Territorial, Bernardo Ciriza, encabezó la delegación de su departamento en una visita a Oricáin en la que estuvieron representantes de la UTE adjudicataria así como los alcaldes de Ezcaba y Olaibar, Pedro Lezáun y Mari Carmen Lizoáin,respectivamente.


Evitar choques frontales


La apuesta del 2+1, -“una solución testada internacionalmente”, “con un mínimo impacto ambiental” y de mejor resultado en “la calidad-precio” que una autovía, según el director del Servicio de Nuevas Infraestructuras del Gobierno foral, Jesús Polo-, se apoyará en un carril central alterno, “de 600 metros a 3 kilómetros de longitud”. Su extensión pretende minimizar el riesgo de accidentes “frontales y frontolaterales, la mayoría” de los que se registran en la N-121-A. A lo largo de su trazado, “hay zonas difíciles para adelantar”, que sondean, en palabras de Jesús Polo, “la paciencia” de los conductores.


Una mediana de 2 metros, reducida a 1 en la variante de Sorauren y reforzada con una hilera de barras metálicas, impedirá la invasión del carril del sentido contrario en los adelantamientos.


La descripción que Jesús Polo efectuó sobre el mapa de la obra descubre un primer tramo de cuatro carriles entre la rotonda de los túneles de Ezcaba y una glorieta de nueva construcción, próxima al desvío al valle de Ezcaba por el acceso al camping del mismo nombre.


El nuevo nudo canalizará la entrada y salida a Oricáin. La misma solución se aplicará a la entrada y salida de Sorauren con sendas glorietas.

 

Mejoras de la N-121-A entre Ezcaba y Olave

La financiación de este año llega para dos tramos y una porción del tercero

La disponibilidad económica para transformar la N-121-A en una carretera de tres carriles, uno de ellos alterno, alcanzará para sufragar los dos primeros tramos (Ezcaba-cruce de Lantz) de los cinco en que se divide el proyecto hasta Endarlatsa. Como explicó ayer el delegado del Gobierno en Navarra, José Luis Arasti, “hay 26 millones de los Presupuestos del Estado prorrogados de 2018 y de los Presupuestos del Estado de este ejercicio”. En realidad, 4 de esos millones proceden de las arcas forales, según mantiene Cohesión Territorial.


En un ejercicio matemático a partir del coste de los dos primeros tramos (8,1 y 13,6 millones), Arasti habló de la posibilidad de iniciar el tercer tramo (Lantz-Oronoz-Mugaire), con una necesidad de 15,5 millones.


En su visita de ayer a Oricáin, también se refirió a dos medidas de refuerzo de seguridad implantadas o próximas a su instauración a lo largo del trazado de la N-121-A. La prohibición de invasión de carril contrario fue consensuada a principios de legislatura entre Cohesión Territorial y la Delegación del Gobierno. Se materializó con “el repintado de doble línea continua”.


Dos nuevos radares


Por otro lado, aludió a los controles policiales realizados y avanzó la entrada en funcionamiento en breve de los dos radares ya implantados en la travesía de Ventas de Arraitz y a la altura de Bera. Se trata -dijo- “de una demanda realizada por los alcaldes” para disuadir a los conductores de no circular a mayor velocidad de la permitida. La travesía de Ventas de Arraitz y Bera son dos puntos expuestos al riesgo por estar jalonados de accesos a sus núcleos residenciales.

Detalles
 

1 Pantallas acústicas de 4 metros de altura. Se instalarán junto a los edificios de viviendas situados en la proximidad a la carretera. El modelo de metacrilato absorberá el sonido de la circulación.


2 Paso para la fauna. La distancia entre postes de la mediana de separación entre carriles así como sendos pasos por debajo del puente de Sorauren sobre el río Ultzama facilitarán el paso de fauna, según la interpretación de los técnicos del departamento foral de Cohesión Territorial.


3 Tres vertederos para el depósito de 50.000 metros cúbicos de tierra. La obra entre los túneles de Ezcaba y la travesía de Olave generará un movimiento de tierra de unos 50.000 metros cúbicos aproximadamente. Su depósito se realizará en tres vertederos habilitados al efecto, con una capacidad de 10.000, 13.000 y algo menos de 30.000 metros cúbicos. El de mayores dimensiones se localizará en las inmediaciones de Sorauren.

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