Parlamento
La educación abre una grieta entre el PSN y su socio Geroa Bai
El pacto entre NA+ y Geroa para cambiar el acuerdo de la concertada aviva la tensión


Actualizado el 28/08/2020 a las 07:27
La geometría variable fue la gran protagonista del pleno que se celebró ayer en el Parlamento, el único del mes de agosto. A ella se refirieron una y otra vez los portavoces de los grupos, los del Gobierno y también los de la oposición. En los dos bandos se saltaron líneas que a priori parecían rojas y la geometría variable que, según reconoció María Solana (Geroa Bai), “todos tenemos en mente” hizo el resto. El resultado de las votaciones dejó primero una ley de medidas extraordinarias para hacer frente a la covid reelaborada vía enmiendas que entrará en vigor el día de su publicación en el Boletín Oficial de Navarra. Sólo contó con el voto favorable de uno de los socios de gobierno, Geroa Bai. En las cerca de cuatro horas que duró la sesión hubo palabras y signos manifiestos de que la relación entre el PSN y Geroa no atraviesa por su mejor momento, pero las desavenencias se circunscriben al menos por el momento al ámbito educativo.
La espita “peligrosa”, en palabras de la parlamentaria del PSN, Ainhoa Unzu, la abrieron el pasado mes de julio NA+ y Geroa Bai con su petición para tramitar como ley el penúltimo decreto del Gobierno de medidas contra el coronavirus. El interés de Geroa Bai se circunscribía al ámbito educativo y ayer ser consumó modificando vía enmienda y con el apoyo de NA+ el acuerdo del consejero Carlos Gimeno para la concertada.
La mesa y junta del Parlamento decidieron minutos antes del arranque del pleno admitir dicha enmienda, firmada por Javier Esparza y Uxue Barkos, pese a la disconformidad del Gobierno que entendía que suponía un “aumento de créditos o disminución de ingresos”. El acuerdo conlleva, entre otros aspectos, una reducción horaria para los mayores de 57 años de las redes públicas y privada-concertada que lleva aparejada contrataciones adicionales para compensar las horas lectivas que dejarían de impartir, además de cotizaciones extra a la Seguridad Social en favor de los beneficiarios por esta medida.
En concreto, al profesorado mayor de 57 años de la red pública (se hace extensivo al personal de orientación) se le aplicará una reducción de la jornada semanal equivalente a tres sesiones (4 en Infantil), una menos en el caso de la red privada-concertada, salvo algunos supuestos. Sin perjuicio de que, con carácter general, la reducción horaria deba aplicarse a todo el personal reseñado en las mismas condiciones, “podrá hacerse de forma heterogénea si la organización así lo requiere, siempre que se mantenga la reducción global del centro”. En ambas redes, se sustituirá la docencia directa por la realización de trabajo personal, sin merma alguna en la capacidad retributiva.
El coste de esta enmienda, que contempla también una dotación suplementaria de horario para la función directiva en los centros públicos, ha sido cifrado por el Gobierno de Navarra en “un millón para el curso 2020/21, 11 más hasta el final de la legislatura”. La jornada lectiva del profesorado en Navarra es de 23 horas semanales.
Ayer, la enmienda se incorporó a la ley con los votos favorables de los proponentes y de EH Bildu. “Los acuerdos hay que cumplirlos”, justificó Bakartxo Ruiz quien no obstante llegó a mostrar sus dudas sobre la competencia del Parlamento para aprobar un cambio con el que se busca dar cumplimiento al Pacto Para la Mejora de la Enseñanza Pública en Navarra, vigente hasta 2022. PSN, Podemos e I-E rechazaron la enmienda entre agrias críticas y advertencias de sus portavoces. “El acuerdo trata de tapar las vergüenzas de determinadas decisiones y actuaciones del anterior Gobierno y más concretamente de la exconsejera Solana (Geroa Bai). Deberíamos estar dando una imagen de unidad en esta situación tan compleja”, cuestionó Ramón Alzórriz. Uxue Barkos afeó su intervención: “Cuando se dirige a un miembro de Geroa Bai sepa que se dirige al partido y el discurso de Solana alguna lección de mesura ha dejado. Se ha equivocado usted de prioridades”, le espetó.
Diálogo y pacto
Desde Podemos, Mikel Buil remarcó que “es momento de ser especialmente responsable con el gasto”. “Es necesario el diálogo y el trabajo de pacto y comunicación podía haber sido mejorable desde el departamento de Educación”. El parlamentario defiende que la coalición de Gobierno “vote con unos u otros” pero no que un grupo de la coalición vote con unos o con otros”. “Si jugamos a esto, podemos jugar todos”, advirtió antes de recordar que “tenemos pactados unos objetivos y no podemos ofrecer a la sociedad navarra una crisis política ni crisis de Gobierno”. La portavoz de Izquierda Ezquerra, Marisa de Simon, calificó la situación de “kafkiana” tildando de “irresponsable” que “a dos semanas de empezar el curso se pida una reducción de jornada a docentes mayores de 57 años”.
Durante toda la sesión, se escucharon críticas por parte de los portavoces por el hecho de que un decreto se tramite como ley. “Se está pervirtiendo el sentido de cómo se producen las leyes”, censuró Alzórriz dejando constancia de que todos los grupos “tienen mecanismos para la producción legislativa”. Pero lo cierto es que en el debate de ayer todas los grupos aprovecharon esa puerta par enmendar el proyecto. En total, se aprobaron siete enmiendas. Una de NA+ y Geroa Bai, dos de NA+, 3 del PSN, Geroa Bai y EH Bildu, Podemos e I-E y una el PSN, Geroa Bai, Podemos e I-E.
La sesión, presencial y telemática, contó con la presencia de la presidenta María Chivite que estuvo acompañada por cinco miembros de su equipo.