Bomberos
Las tormentas y los incendios de cereal en Navarra
Detrás de los incendios agrícolas de estas semanas, los bomberos apuntan que puede influir el hecho de que las cosechadoras lleven el peine más bajo para recoger el cereal, tumbado por el agua, lo que provoca más chispas


Actualizado el 16/07/2020 a las 06:00
En estas dos semanas de julio, los bomberos de Navarra han intervenido en más de una quincena de incendios en campos de cereal que han calcinado cerca del millar de hectáreas. ¿Hay algún motivo para esta sucesión de incendios? La cuenta de twitter de los bomberos forestales de Navarra ofrecía este miércoles una posible explicación: “Las tormentas de primavera han tumbado mucho el cereal, y para recogerlo las cosechadoras tienen que llevar el peine más bajo. Esto provoca más chispas y como consecuencia más incendios”, afirmaban. Esta circunstancia, unida a la sequedad del terreno y el fuerte viento que ha soplado en muchos días de julio, ha podido influir en algunos de los incendios, aunque otros no se han producido durante la cosecha del cereal sino durante los trabajados de la empacadora.
Es el caso del incendio registrado en Los Arcos durante el jueves y que calcinó finalmente 170 hectáreas, 70 de matorral y 100 de rastrojo. Además, ardió la empacadora que originó el fuego y un tractor. A raíz de este incendio, y de los trece registrados en diez días la semana pasada, los bomberos pedían este miércoles públicamente “máxima precaución” para evitar nuevos incendios, ya que el riesgo es muy alto. El Gobierno foral, de forma reiterada, también ha hecho ya varios llamamientos en lo que va de verano para que se redoblen las precauciones con el fin de evitar estos incendios.
En lo que va de campaña, el incendio más grave se produjo en Lerín el pasado 6 de julio y afectó a términos municipales de Miranda de Arga y Falces. En total, las llamas calcinaron 560 hectáreas, principalmente de cereal sin cosechar, además de rastrojo y matorral. El perímetro total del terreno quemado fue de 12,5 kilómetros.
Este miércoles por la tarde, los bomberos también tuvieron que intervenir en dos pequeños incendios de vegetación. Sobre las siete de la tarde se declaraba un incendio de cereal sin cosechar y matorral en Tudela, lo que movilizó a los bomberos del parque de la capital ribera, los dos helicópteros con la BRIF (Brigada de Refuerzo en Incendios Forestales) y el avión Azor de Noáin. De menor entidad fue el de Sartaguda, donde hubo que intervenir en el fuego en un campo sin cultivar.