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Parlamento de Navarra

El presidente sacó dos “tarjetas amarillas” a Esparza y una a Chivite

Los momentos más ásperos se vivieron durante el turno del portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez, que sufrió las interrupciones de PP, PSN y UPN

  • C.L. Pamplona
Actualizada 27/02/2019 a las 07:55

Fue una comparecencia intensa y bronca en la que el presidente de la comisión de Régimen Foral, Patxi Leuza (Geroa Bai), tuvo que empeñarse a fondo para mantener bajo control las intervenciones de los distintos grupos ayer en el Parlamento de Navarra. La presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos, tenía que dar explicaciones sobre el frustrado Plan de Empleo a petición de UPN y PSN, cuyos portavoces pusieron el grito en el cielo ante la simpleza de las razones aportadas.

Los descalificativos entre los grupos se cruzaron de un lado al otro y obligaron a Leuza a ponerse serio en más de una ocasión, mientras Barkos se mantuvo más como una espectadora que como la compareciente. El fuego cruzado comenzó durante la intervención del portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez, cuando este tildó de “corrupto” al defenestrado gobierno de Mariano Rajoy, lo que provocó que la representante del PP, Ana Beltrán, interrumpiera su discurso para disgusto de Leuza. Martínez también se enzarzó con la portavoz socialista, María Chivite, que, tras criticar su “ardiente discurso” y exigirle “humildad”, ésta saltó como un resorte y Leuza la recondujo. Y como no hay dos sin tres, el portavoz de Geroa Bai dedicó varios minutos a criticar la gestión de los gobiernos de UPN, lo que motivó la queja de su homólogo regionalista, Javier Esparza, que le emplazó a ceñirse al motivo de la comparecencia. Leuza subió el tono para recriminar la actitud del portavoz de UPN, cuyos continuos reproches ante la estrategia de desviar la atención solo quedaron aplacados tras dos “tarjetas amarillas”, tal como las definió Esparza al terminar la jornada.

El aumento de la temperatura dialéctica también contagió al representante de EH Bildu, Adolfo Araiz, por cuya susceptibilidad acusó a Chivite de interrumpirle cuando ésta solo estaba hablando en voz baja con el responsable de Podemos, Carlos Couso. La sesión volvió a su cauce hasta que Barkos, en su turno de réplica, dio de nuevo la palabra al vicepresidente de Derechos Sociales, Miguel Laparra, para dar más datos. “Señor presidente, es que no era el motivo de la comparecencia”, se quejó Chivite, que fue amonestada con otra amarilla.


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