La asociación Sonage busca familias para acoger a niños de Guinea Ecuatorial en verano
La asociación Sonage (Solidaridad Navarra con Guinea Ecuatorial) ha conseguido la documentación para que 10 niños nuevos puedan pasar el verano en Navarra. Ahora hacen falta otras tantas familias


Actualizado el 14/03/2018 a las 06:00
Solo necesitan diez familias que abran las puertas de su hogar y los acojan “como a uno más” para cerrar el círculo. La asociación Sonage (Solidaridad Navarra con Guinea Ecuatorial) ha conseguido, después de varios años, tramitar todos los permisos para que un grupo nuevo de niños pueda pasar dos meses en Navarra. Son diez pequeños, niños y niñas, de entre 8 y 10 años. Si se encuentran hogares voluntarios, se sumarán a otros 14 menores que ya han venido anteriormente y que regresarán con las mismas familias. “Se intenta siempre que el vínculo se mantenga”, detalla Paula Vigor, secretaria de la entidad. Serían, de ese modo, 24 los niños que permanecerán durante julio y agosto en Navarra, repartidos por toda la geografía foral. La asociación llama a los interesados a ponerse en contacto sin dilación. “Lo ideal sería que para Semana Santa el tema estuviera cerrado”, concretan.
Además de la manutención durante la estancia, las familias que se animen a vivir esta experiencia deberán costear los gastos del traslado, el visado y la documentación del niño acogido. En números redondos, unos 1.000 euros. Cifras al margen, lo más importante es desear hacerlo y que la logística laboral y familiar lo permita. “No es necesario nada en particular, simplemente saber que se va a vivir un verano distinto y acoger en casa al niño como a un miembro más de la familia, ni más ni menos”, anima. Cuidarles, darles cariño y ser paciente son algunas de las pautas básicas, especialmente con los que llegan por primera vez, porque adaptarse lleva su proceso.
Los beneficios de estos dos meses fuera de su entorno son muy evidentes: se alimentan mejor, reciben revisiones médicas y, sobre todo, “experimentan un vínculo familiar afectivo” al menos dos meses al año, añade Vigor.
MALABO Y NKUÉ
Sonage trabaja desde hace años por mejorar las condiciones de vida de los niños que viven en los orfanatos de Malabo (la capital del país) y Nkué, gestionados por las Hermanas de María Inmaculada. Además de los acogimientos (de verano, por escolarización o por motivos médicos), impulsa también envíos de material escolar y alimentos a estos centros, así como obras de mantenimiento y mejora de las instalaciones. Haber establecido bibliotecas o salas específicas para bebés, como la que muestra la imagen superior, son algunos de los logros alcanzados hasta el momento, con la colaboración de numerosos particulares y entidades donantes de material.
