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Salud mental

Amaia Romero, en 'Salvados': "Para mí ir al psicólogo era algo excepcional y ahora lo veo como ir al médico"

La cantante navarra ha sido una de las invitadas al programa de televisión que ha abordado el tema de la salud mental en los jóvenes

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Amaia Romero, en un momento de su intervención en 'Salvados'Atresmedia
  • Iñaki Lorda
Actualizado el 31/01/2022 a las 00:11
El programa 'Salvados' ha puesto el foco este domingo en la salud mental. Diferentes jóvenes se han sincerado con Gonzo relatándoles sus testimonios sobre una enfermedad que hasta hace poco se encontraba oculta, a pesar de su incidencia real en la población. Una de estas jóvenes ha sido la navarra Amaia Romero.
El programa ha sido grabado en la Universidad Complutense de Madrid, único centro español con un servicio de atención sobre la salud mental de sus estudiantes, PsiCall. 
En sus instalaciones, el periodista charla con dos referentes juveniles: Amaia Romero y el actor Jaime Lorente. Ambos se han visto sobrepasados por un éxito repentino y han vivido inseguridades que se han manifestado en ansiedad insoportable. 
Al relato de Amaia Romero y Jaime Lorente se unen otros jóvenes como Isa Huete y Adrián Oliva y el psicólogo Francisco Estupiñá.
POR QUÉ AMAIA ACEPTÓ LA INVITACIÓN AL PROGRAMA
Amaia y Jaime Lorente no se conocían en persona antes del programa. "Me parece una bonita forma de conocernos en un programa así", señala la navarra.
Gonzo les pregunta a ambos, Amaia y Jaime, por qué han decidido aceptar la invitación del programa. 
"Los últimos años han sido una locura. Ahora me siento más segura, con confianza, asentada. He empezado a ir al psicólogo. Creo que es necesario visibilizar algo así", apunta Amaia.
MESES POSTERIORES A OPERACIÓN TRIUNFO
Cuando Amaia ganó Operación Triunfo tenía tan solo 19 años, le cuenta al periodista cómo se sintió meses después. 
"Cuando terminó Operación Triunfo estuve un año entero sin ser consciente de qué pasaba, dejándome llevar. Hacía lo que me decían hasta que vine a vivir a Barcelona, nueve meses después me di cuenta de que algo no iba bien. Había querido dedicarme a la música, pero no me había imaginado que eso iba a ser así. No me apetecía quedar con nadie, estaba desganada. Yo nunca había sido así, no entendía nada. Hablé con mi hermano por primera vez de esto. Él me dijo cosas que veía desde fuera que él no me había dicho y que se daba cuenta. Yo sentía que no tenía derecho a sentirme mal, lo tenía todo: dinero, una casa, amigos, etc. Me quitaba el derecho a estar mal", relata.
El actor, por su parte, afirma que se siente identificado con Amaia, dice que está triste por su trabajo y la sobreexposición por La Casa de Papel. "La Casa de Papel revienta y me vuelvo triste. Soy una persona insegura pero no miedosa, no quería salir de casa. Sentía un estrés y ansiedad brutales". 
CÓMO MANEJAR LA FAMA
La cantante reconoce que no supo muy bien cómo manejar la fama. "Sentía que la gente cuando me paraba por la calle me veía de una manera, ellos sienten que te conocen. Siempre me decían que siguiera siendo yo misma, y ni siquiera sé cómo soy yo", reconoce.
Amaia continúa realizando reflexiones sobre la fama. "Ahora con la fama todo se magnifica, soy insegura y tengo prejuicios. Sentía que no era lo suficiente, el llamado síndrome del impostor. Cuando iba al estudio para componer con otros artistas me sentía pequeña, con miedo de que se dieran cuenta de quién era. Tenía mucho miedo a decepcionar, a que se dieran cuenta de que no valgo".
LAS CRÍTICAS
"La clave es el trabajo en uno mismo, no vas a gustar a todo el mundo y hay que aceptar que las críticas van a molestar y que no vas a poder hacer nada. No entendía cómo podían escribir artículos sobre que no me depilaba los sobacos", cuenta la cantante.
EL MOMENTO DE PEDIR AYUDA
"No fue difícil pedir ayuda, fue  cuando me di cuenta que no iba bien. Para mí ir al psicólogo era algo excepcional, como cuando tienes que ir por la muerte de alguien. Ahora para mí es normal, es como ir al médico. El primer día quería dar la impresión de ser una buena paciente. Ir al psicólogo no te soluciona nada, pero te hace ser consciente de las cosas", confiesa.
"Mis amistades me apoyaron, a mi madre le costó, se preocupó mucho. Hablo mucho sobre la salud mental con mis amigos, todos hemos tenido esos problemas mentales. Es algo que ahora se visibiliza más, siempre los ha habido pero ahora se habla.  La gente se está dando cuenta de ello, es como cuando te pones enfermo", subraya.
MIEDO A PERDER UNA POSICIÓN PRIVILEGIADA
"Yo siento que estoy en una posición privilegiada. Pienso mucho en perder esta posición, no he tenido una experiencia como los demás. He empezado desde una situación mediática, pero pienso que puede acabarse y si eso sucede no sé qué haría, la verdad", relata.
REDES SOCIALES, PREJUICIOS Y MIEDOS
"Me siento identificada con aquellos que se comparan con otra gente, tengo prejuicios a la hora de subir cosas a las redes sociales. Me gustaría quitarme las redes sociales", dice.
"Me comparaba con otras, me sentía fea y con miedo a mostrarme por el qué dirán. Pienso cada día en cerrarme las redes sociales, siempre me apetece pero es parte de mi trabajo", añade.
"Yo sentía que mi familia no me entendía. Me sentía sola, con un sentimiento de soledad, de no entenderme ni a mí misma, de qué es lo que me pasaba. Para los adultos muchas veces los estados de ánimo se resumen en estar triste o contento, no hay grises", concluye. 
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