Educación emocional
El ejemplo que padres y madres ya están dando para prevenir conductas de riesgo en el mundo digital
Cómo la educación emocional y afectivo sexual previene conductas de riesgo en el mundo digital y en el mundo analógico


Actualizado el 14/03/2024 a las 12:01
Imagina que tu hijo se llama Felipe y tiene 5 años. Ha salido del colegio partiéndose de la risa porque un colega de clase ha hecho “un calvo” y les ha enseñado a todos el culo. Tú te ríes también y comentas: “¡Qué loco tu amigo!”. Al fin y al cabo, es un comportamiento totalmente inofensivo.
Ahora piensa que Felipe ya tiene 12 años y ha hecho “un calvo” por la webcam del grupo del videojuego en el que interactúan los jugadores, muchos de ellos desconocidos. ¿Consideras que sigue siendo inofensivo?
Podríamos ofrecerte varios finales para esta historia, pero vamos a plantearte dos:
a) Uno de los jugadores, a partir de una captura de pantalla de dicho momento, hizo un meme un tanto humillante y lo divulgó entre todos los colegas. No se ve la cara de Felipe, pero todo el mundo sabe que la foto es de sus partes íntimas. Y la mofa es generalizada. Nos encontramos ante un caso de sexting y ciberbullying.
b) Uno de los jugadores grabó la secuencia. Más tarde, Felipe recibe por privado la secuencia en fotos donde su cara y sus partes íntimas aparecen nítidamente. A esto le acompaña un texto que exige que le envíe una foto de carácter erótico. En el caso de que no lo haga, divulgará públicamente la secuencia de fotos que ya está en su poder. Con una advertencia final: “Si dices algo, no sólo las publicaré, sino que te buscaré. Sé dónde vives”. Aquí estamos ante un caso de ciberacoso y sextorsión, donde un pedófilo obtiene imágenes de carácter erótico por medio de la extorsión.
Y, ahora, rebobinemos un poco hasta la escena del niño de 5 años que te cuenta la anécdota del “calvo” que ha hecho su amigo. Después de conocer los dos finales de la historia que te hemos planteado, ¿quieres dar una nueva respuesta a Felipe para intentar que el desenlace tenga unas consecuencias menos arriesgadas? Piénsalo sin prisa. ¿Ya? Vale. Si tu nueva contestación suena similar a la que a continuación te sugerimos, vas por muy buen camino: “¡Qué loco tu amigo! Pero, Felipe, las partes íntimas, como los genitales, son sólo tuyas y de nadie más. Nadie más debería verlas o tocarlas”.
Educación como prevención
La doctora en Psicología Pilar Rueda, profesora en la facultad de Educación de la Universidad de Málaga, nos plantea que la educación emocional y afectivo sexual “es la base de la construcción de la persona” y puede evitar, como vemos, comportamientos de riesgo en el futuro. “Si yo desde que estoy en mi clase de infantil, con niños de cuatro o cinco añitos, estoy trabajándoles su autoestima, estos niños, cuando lleguen a la edad en la que compartan fotos a través de redes sociales, para empezar, van a tener una base más adecuada sobre qué contenido se debe compartir y cuáles no. Y, después, no van a ser tan vulnerables ni a las críticas ni a esos elogios envenenados”, reflexiona esta psicóloga que, además, considera imprescindible que estos temas se aborden tanto en los centros educativos como en casa.
Conscientes de todo esto, desde el programa E-TIC ya abordan estas temáticas en aulas de Primaria a través de actividades para comprender cosas importantes como qué pertenece a la esfera de lo público, de lo privado y de lo íntimo o que su cuerpo es suyo. Todo desde la relación entre los compañeros en el día a día, para fortalecer esta base y que cuando entren en el mundo digital lo apliquen y sepan cómo relacionarse de manera positiva.
Educación afectivo sexual también en casa
Es habitual que padres y madres se sientan perdidos y duden sobre cómo abordar estos temas con sus hijos e hijas pequeños porque o bien parecen un tabú o resultan asuntos para hablar entre adultos y da apuro tratar con menores. Está claro que no hay que contarles que los niños y niñas vienen de París ni que los trae la cigüeña, pero ¿cómo podemos dialogar con ellos y ellas sobre esto? Pilar tiene claro que hay que “hablar sin miedo, sin alarmismo y con naturalidad” y añade una puntualización que ofrece mucha luz: “Hablar de sexualidad no es hablar con los niños y niñas sobre sexo”. Ah, ¡vale! ¿Entonces? Como ya sabemos, la sexualidad es una parte de lo que somos como personas, tiene mucho que ver con cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos, cómo nos relacionamos con otras personas y cómo nos sentimos en nuestro cuerpo. La sexualidad también incluye las relaciones y los sentimientos de amor y cariño hacia las personas. Por tanto, una buena manera de enseñarles es con el ejemplo, con “las muestras de afecto entre papás y mamás”.
El importante refuerzo de la autoestima
Pilar Rueda aprovecha también para poner el foco en el valor de la educación emocional como arma para bloquear a depredadores sexuales; ya que, según detalla, una de las vías de acceso a los menores que estos utilizan es enaltecer la autoestima de los pequeños y pequeñas, por ejemplo, piropeando sus fotos. “Hace poquito, Beatriz Izquierdo, una criminóloga que está muy especializada en el acceso a la pornografía por parte de menores y adolescentes, explicaba el procedimiento que estos depredadores tienen para hacerse con el contenido de chicas y de chicos de 11-12 años”, alerta. Y explica que en el mundo digital en el que abundan las críticas, los depredadores aprovechan los comentarios negativos en redes para responder haciendo elogios y cumplidos. De esta manera se ganan la confianza de esas chicas o de esos chicos, para al final acabar pidiéndoles fotos de contenido erótico.
Pero, tranquilidad, aunque sea complicado. Madres y padres, lo estáis haciendo bien. Así lo aseguran los expertos en crianza respetuosa: las pequeñas (grandes) cosas que realizáis en el día a día con ellos y ellas son la mejor base y la principal solución a posibles escenarios de riesgo que se están planteando en el universo digital. Por ejemplo, cuando no perdéis detalle de lo que vuestros hijos e hijas os cuentan y les hacéis sentir que sois incondicionalmente sus personas de seguridad, que pueden hablar sobre cualquier cosa con vosotros y vosotras. O cuando, además, dais valor a lo que os están contando o lo que están sintiendo. Y cuando no les ponéis etiquetas y cuidáis mucho los comentarios que les hacéis para no mermar su autoestima. Pero sobre todo cuando les dais lo mejor de vosotros y vosotras, porque los niños y niñas se construyen en un principio a partir de lo que padres y madres les reflejáis. En palabras de Pilar: “Hasta los siete, ocho años, su construcción depende en un porcentaje muy, muy alto, del reflejo que nosotros les damos”. ¿Veis? Vais por buen camino. El reto ahora, en general, es la falta de referencias, ya que es muy probable que no crecieseis en un mundo digital. Por eso, E-tic trabaja en ofrecer a padres, madres y profesorado todo lo necesario para guiar a niños, niñas y adolescentes de forma positiva en ese camino de entrada al universo digital.
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