Competición
Larrazabal-Mariezkurrena ganan La Blanca a lo grande
Dejaron en siete tantos a Altuna III-Rezusta, el campeón manomanista fue muy crítico con el material con el que se jugó la final


Publicado el 09/08/2025 a las 00:20
Iker Larrazabal y Jon Mariezkurrena han conquistado la noche del viernes la feria de La Blanca, la primera del verano para Baiko del verano 2025, después de imponerse por un inapelable 7-22 a Altuna III-Rezusta en el partido disputado ayer por la noche en el Ogeta donostiarra. Fue una victoria inapelable.
ALTUNA III-REZUSTA O7
LARRAZABAL-MARIEZKURRENA 22
Frontón. Ogeta de Vitoria, final de La Blanca. 1.582 personas, prácticamente lleno. Magnífico ambiente.
Marcador. 0-5, 1-5, 1-10, 2-10, 2-11, 7-11 y 7-22.
Duración. 52 minutos.
Pelotazos. 432.
Saques. 0 de Altuna, 3 de Larrazabal.
Tantos hechos. 1 de Altuna, 1 de Rezusta, 5 de Larrazabal, 5 de Mariezkurrena.
Tantos perdidos. 3 de Altuna, 5 de Rezusta, 2 de Larrazabal, 2 de Mariezkurrena.
Dinero. De entrada 100 a 70 por Altuna III-Rezusta.
Incidencias. Recibieron los premios a mejores pelotaris de la feria Darío Gómez en la Serie B e Iker Larrazabal en la Serie A.
Tuvo un solo color la segunda final del verano 2025. La Blanca fue azul de Larrazabal-Mariezkurrena, que impusieron su ley en un partido que no respondió a las expectativas que se habían creado, debido en gran medida a la superioridad de los manistas de Baiko.
Larrazabal-Mariezkurrena se hicieron con el control del juego desde el primer tanto. Hicieron tres parciales iniciales de 0-5, 1-5 y 1-10 que hundieron literalmente a Altuna y Rezusta.
DOMINADORES
La final de La Blanca tomó un tinte preocupante para los de aspe no solo por lo abultado en el marcador, sino por el juego que exihibió cada uno en el Ogeta.
Jon Mariezkurrena mandó con mano de hierro en la zaga a un Rezusta, que no fue ni la sombra de sí mismo. La seguridad que mostró en invierno en el Parejas es como si se hubiera esfumado. Se le vio dominado, inseguro, por momentos fallón. Marró media docena de pelotas claras, y encajó tres saques restables.
Del dominio impuesto por Jon Mariezkurrena se benefició un Iker Larrzabal que jugaba en casa, y que se gustó ante los suyos. El alavés tiene desparpajo, no le tema a nada ni a nadie y ayer le robó la cartera en el protagonismo a Jokin Altuna.
Mostró no solo frescura y violencia en el golpe, supo también terminar de volea, de gancho e incluso se regaló un rebote en el 0-5.
ALTUNA, CRÍTICO CON EL MATERIAL
Pero el tanto más aplaudido de la final llevó la firma de Jon Mariezkurrena. Justo cuando Altuna-Rezusta peleaban por engancharse a la final con un 7-14 en el luminoso, el mago de Amezketa dibujó una dejadita al txoko después de quitarse de encima a Larrazabal. Apareció como una centella desde atrás Jon, se tiró al suelo y dibujó una contradejada inalcanzable para Altuna.
El campeón manomanista no estuvo ayer fino en Vitoria, y fue muy duro con el material que se presentó en la final. “No hay derecho a jugar una final con este material. Da asco jugar con estas pelotas, es algo que ya pasó en Sanfermines”, dijo.