Gimnasia artística
Ray Zapata: “Hay un mundo fuera de los móviles”
El subcampeón olímpico se muestra preocupado por el sedentarismo en las edades más tempranas y aboga por la práctica del deporte desde que su popularidad ha crecido


Publicado el 11/12/2021 a las 06:00
La gimnasia artística reinó durante seis días en el pabellón Navarra Arena, con la participación de 1.800 deportistas. La indudable estética de este deporte sobrevoló los tapices entre el 3 y el 8 de diciembre. Pero el nombre más mediático de la actualidad en esta disciplina en España lo vio desde la barrera. Ray Zapata acudió a animar a su equipo y a todos los participantes.
Desde que el pasado 1 de agosto se convirtiera en subcampeón olímpico en el ejercicio de suelo, el hispano-dominicano es un rostro popular y le gusta aprovechar su tirón para ir donde le llaman, para hacer pedagogía del deporte, para convencer a los más pequeños de que se despeguen de las pantallas. Zapata es un hombre carismático, que encandila y es cercano con los medios. Atendió a este periódico antes de seguir poniendo cruces en una agenda repleta.
¿Es consciente del impulso que ha dado a la gimnasia, no sólo por su calidad como deportista sino por su carisma personal?
El boom mediático fue por el tema de mi pequeña, de que la madrina era Ana Peleteiro y por la medalla, por supuesto. Sí que es verdad que ahora me reconoce más la gente por la calle. Me gusta ser un referente para todo el mundo, mayores y jóvenes, y que practiquen deporte. Es lo que predico yo. Que con lucha y trabajo los objetivos se cumplen. Me encanta enviarles fuerza con mis mensajes. Es duro, pero se puede conseguir, no es imposible.
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Cuando un niño o niña se acercan a darle la enhorabuena, ¿qué siente?
Orgullo y satisfacción. Ser referente para esos niños y hacerles felices con una simple foto, ¿qué me cuesta? De hecho, me han pedido varias fotos. Les he dicho que por respeto a la competición que estaban haciendo mis compañeros prefería esperar a que habilitasen una zona para hacernos fotos y así atenderles también a ellos de forma más individualizada. Se lo merecen. Ellos me apoyan desde hace tiempo en estos campeonatos y soy un referente para ellos.
Han pasado más de cuatro meses desde aquel 1 de agosto en el que fue subcampeón olímpico. ¿Cómo le ha cambiado la vida?
En cuanto a la medalla, que duermo más tranquilo.
Lo ha pasado muy mal...
No es por pasarlo mal. Es que a veces la cabeza no para de dar vueltas por la noche. Hay que dejarle que dé las vueltas que haga falta y saber lidiar con eso. Mi corazón y mi cabeza sabían lo que quería y estaban buscando la forma de ponerse de acuerdo en cómo conseguirlo. Ahora pienso en descansar y disfrutar del éxito, tan complicado de conseguir. Más adelante, poner los objetivos sobre el papel e ir a por ellos. Quiero intentar mejorar en París todos los resultados que llevo a día de hoy. Sé que no es nada fácil, pero es un reto que me pongo y que afronto con muchas ganas, alegría e ilusión. Ay, ¿se ha caído? -mantiene la mirada en el pabellón, donde un gimnasta está haciendo un ejercicio de suelo-. Perdona...
¡Qué pendiente está de lo que ocurre en el tapiz!
Es que es un compañero mío diario de entrenamientos. Sólo quería ver una serie y pensaba que podía fallar. Ya está.
La gimnasia es uno de esos deportes de los que la gente ese acuerda cada cuatro años. Usted también habla ya de París.
Ahora estoy exprimiendo al máximo ese resultado e intento salir en todos los medios posibles para intentar dar a conocer mi deporte, a mí mismo y a mi trabajo, que creo que es bastante bueno. Quiero animar a los niños que hagan deporte, porque hay mucho sedentarismo. Hay un mundo fuera de los dispositivos móviles que se llama deporte. Ojalá cada vez hagan más.
Se le ve preocupado por este tema.
Sí, el deporte es un estilo de vida, es salud. Estuve en una gala y vi a muchas niñas que habían ganado muchos premios. Y cada vez hay más. Me gustaría que eso ocurriera en todas las comunidades y que más niñas y niños se apuntasen porque la gimnasia es un deporte maravilloso.
La plata olímpica que no tiene patrocinador
Ray Zapata enganchó a la afición al olimpismo aquel 1 de agosto cuando, al recibir la medalla de plata por su espléndido ejercicio de suelo en Tokio, mostraba el babero de su pequeña Olympia, de sólo 2 meses, entre lágrimas de felicidad. Entonces, no serían pocos los que imaginarían un futuro plácido y ofertas para llevar la imagen del nuevo héroe de la gimnasia en una marca. Nada más lejos de la realidad. En su paso por el Arena con su familia, explicó su auténtica realidad.
En Pamplona, ha estado con su pareja, Susana, y su hija, Olympia, a quien dedicó la plata.
Por supuesto. Intento llevármelas a donde puedo. Hay sitios donde no se puede, pero quiero estar con ellas. Olympia es muy pequeña y me gusta disfrutar de ella. Susana también ha venido. Fue gimnasta y está muy ligada a esto. Así que está como pez en el agua.
Ray Zapata es un referente para muchos gimnastas jóvenes, como otros deportistas lo son en sus disciplinas.
Yo me considero referente, pero para mí también lo es Néstor Abad, que entrena mucho más que yo. Él hace seis aparatos, yo hago tres. Los héroes de la gimnasia son los que hacen los seis. Desgraciadamente, no son tan mediáticos porque no han tenido tan buenos resultados, pero para hacer lo que están haciendo ellos hay que entrenar muchísimo, hacer muchos sacrificios, Yo considero que hay gente que es muchísimo mejor que yo y no ha llegado a unos Juegos Olímpicos por lesiones, por mala suerte... Y eso no significa que sean peores. Chapeau para toda la gente de Alto Rendimiento de todos los deportes, porque su trabajo es increíble.
No ha competido en Pamplona. ¿Qué le ocurría?
Tenía una pequeña afección en el tendón de Aquiles. Estoy bien, pero decidí calmarme porque en el 2017 me lo rompí, tengo tendencia a romperme esos tendones. Tengo el tobillo hecho caldo. Pero intentaré exprimir al máximo mi físico y romper mi techo para llegar lo más alto posible.
¿Lo pasa peor en la grada viendo a sus compañeros, como en el Arena, o en el tapiz?
Yo lo paso peor siempre viendo a mis compañeros. Prefiero competir yo, porque soy muy ansias y tengo muchas ganas de que lo hagan bien. Todos sabemos las carencias de uno y otro y queremos que salga perfecto para que triunfen. Los veo y sólo quiero que les salga bien, que claven todos los saltos y la nota sea la bomba. Que sean los mejores, porque trabajan mucho.
Aunque haya cambiado su vida por la medalla, tiene que seguir trabajando todos los días para mejorar.
Sí, porque lamentablemente de una medalla olímpica no se puede vivir. No tenemos esas ayudas tan elevadas.
Y no tiene patrocinador.
A día de hoy, no. He llegado hasta arriba yo solo. Me da igual. Haré mis competiciones, sacrificaré mi vida y si llegan patrocinadores, llegarán, y si no, seguiré entrenando como he hecho hasta ahora. Hay gente con patrocinadores que no son nadie, pero tienen muchos seguidores, pero no representan ningunos valores. Eso ya va en cada empresa. Por parte del Consejo Superior de Deportes, el Comité Olímpico Español y la Federación Española de Gimnasia no nos pueden dar tanto apoyo para sustentarnos porque hay pocas empresas patrocinadoras. Ellos hacen lo que pueden, pero los patrocinios están yendo a este tipo de gente, influencers y personas así que se dedican todo el día a promocionar cosas -dice entre risas-.
Resulta incomprensible que Ray Zapata no tenga patrocinador.
Es complicado. Por el tema sanitario, la covid, las empresas no tienen tan buena economía como tenían antes. Están intentando sobrevivir y por eso se van a los que tienen un montón de seguidores. A mí me da pena porque cuando gané la medalla olímpica me iban a llegar un montón de patrocinadores, pero a día de hoy no es así. No me preocupa porque siempre he hecho gimnasia por y para mí, no para demostrar ni conseguir nada. Si me quieren patrocinar, soy una persona que tiene unos valores y puede representar cualquier marca. Pero yo seguiré siendo como soy.
De Alcoy a Pamplona, ¿siguiente parada?
Tengo que estar en Madrid. Es lo que me toca ahora. Quiero que la gente vea lo que he hecho, que se sigan acordando de mí y que no sea sólo el mes de los Juegos Olímpicos.
¿Dónde está la medalla?
La tiene guardada mi mujer no sé dónde. Siempre la llevo, porque tenemos muchos actos, la gente quiere verla y a mí me gusta enseñarla.
Jesús Carballo “Ray es un buen embajador, nos representa muy bien”
Jesús Carballo Martínez (Madrid, 26-11-1976) es de esos frecuentes casos en los que un deportista pasa a los despachos. El ex gimnasta, bicampeón del mundo y campeón de Europa en la segunda mitad de la década de los 90, dos veces olímpico y retirado en 2005, vive ahora la gloria de Ray Zapata como presidente de la RFEG.
Se han disputado varios campeonatos ya en el Navarra Arena. ¿Qué le parece el pabellón?
Tenemos una gran relación con Navarra. Esta instalación es fantástica para cualquier tipo de gimnasia. Hemos probado diferentes modalidades: rítmica, parkour, artística... La gente está alucinada porque el Arena es muy bonito y cómodo. Además hemos tenido récord de participación, cerca de 2.000. Estamos muy contentos. Es un gran equipo la gente de aquí, tanto NICDO, como el Gobierno de Navarra como la Federación de Gimnasia. Es un lujazo hacer cosas. Seguiremos dándole a la imaginación para traer más gimnasia a Navarra.
¿Qué opina del fenómeno Zapata?
Todos apostábamos por él. Seguíamos su trayectoria desde cerca y todos esperábamos que pudiera culminarla con una medalla olímpica.
Y Carballo ha pasado de ser gimnasta a presidente.
Mis años de gimnasia quedaron muy atrás pero ahora sigo disfrutando como gestor y compañero de todos ellos. Es muy importante para mí verles conseguir sus objetivos por todas las horas que dedican y los obstáculos que superan, a lo que se ha sumado la dificultad de posponer el año olímpico. Ray es un buen embajador, nos representa muy bien.
¿Cómo disfruta más, en el tapiz o desde arriba?
Es diferente sensación. Cuando competía era un trabajo muy tuyo y tienes la responsabilidad de conseguirlo. Ahora, como presidente, ves cientos de niños y niñas desde los 7 añitos trabajando y piensas en un gran futuro. Como te enteras de su día a día en los entrenamientos, estás en contacto y lo pasas mal, porque sabes lo que se juegan. No quiero que fallen por todas las horas que han trabajado. Pero tras Ray hay un equipo que le ayuda a que haya podido conseguir una medalla. En la gimnasia artística hay un equipazo ahora mismo y todos tienen un gran futuro.
¿Qué valoración hace de su experiencia en Pamplona?
Me encanta venir a Pamplona y a Navarra y creo que la gente se ha ido encantadísma y sorprendida con el Arena. Nadie se lo esperaba porque es una instalación espectacular.
Sus compañeros elogian su naturalidad y lucha
Néstor Abad y Joel Plata fueron los otros gimnastas del equipo olímpico que no pudieron competir por lesión en el Arena. Ambos son admiradores de Ray Zapata. “Es un honor para nosotros tenerlo como compañero y ver cómo ha conseguido grandes cosas después de tanta lucha”, cuenta Plata. Abad, por su parte, añade: “Es uno de mis mejores amigos, es una persona que sabe lo que quiero y eso nos influye a todos”. “Es muy natural, transmite la alegría que vive en cada momento”, afirman. “Tener una referencia así hace que los pequeños se motiven para seguir y nosotros también
DNI
Nombre Rayderley Miguel Zapata Santana
Nacimiento Santo Domingo, República Dominicana (26-5-1993)
Familia Su pareja Susana y él son padres de una niña de 6 meses, Olympia, cuya madrina es la atleta Ana Peleteiro. Emigró con 9 años a Lanzarote con su madre, Raysa
Trayectoria Hasta los 20 años no entró en el equipo nacional, edad tardía para un gimnasta. Fue bronce en el Europeo de Glasgow de 2015. En Río 2016 se quedó fuera de la final. En Tokio 2020 logró la plata