Protagonista
Chimy Ávila: "Si se tomó como una celebración, pido perdón"
Parte del estadio recibe con pitos e insultos al argentino, que celebró el 1-2 en El Sadar


Publicado el 20/10/2024 a las 05:00
El miércoles parecía que no iba a viajar a Pamplona por una supuesta lesión y este sábado celebró con rabia el gol de la victoria. Se sentía el protagonista y acabó siéndolo. El Chimy Ávila volvió a pisar el césped de El Sadar entre una sonora pitada e insultos tras ese festejo en la que fue su casa durante cuatro temporadas y media. El argentino entró en el descanso y saboreó su tercer tanto del curso en una fecha marcada en rojo. Se cumplió la dichosa ley del ex.
Ya en los prolegómenos se escucharon silbidos hacia el ‘9’ bético al pronunciarse su nombre por megafonía, señal de la animadversión con la que le esperaba El Sadar, especialmente en Graderío Sur. Otro exrojillo como Abde también regresaba por segunda vez y compartió lugar en el banquillo.
Los focos apuntaron pronto al Chimy, antes del descanso, cuando Vitor Roque tenía problemas físicos. Saltó a calentar a la banda. Más pitos. Se unió Abde. No hubo cambio hasta el intermedio, cuando el de Rosario saltaba al terreno de juego en la tercera pitada de la tarde. Tenía toda la segunda parte por delante.
Pellegrini le situó junto a Bakambu arriba y lo cierto es que apenas intervino en sus primeros minutos. Era el momento de Osasuna. Llegaba el empate de Lucas Torró y el Betis apenas asomaba arriba. Hasta que los rojillos se complicaron la vida para dar alas al rival. Y ahí el Chimy olió la sangre. Avisó con un disparo flojo y después aprovechó una mala decisión de Enzo Boyomo para robarle el balón y provocar la falta que condujo a su gol. Un error grosero del defensa, que vio la amarilla.
CELEBRACIÓN E INSULTOS
El Chimy volvió a sacar petróleo tras el remate de Marc Bartra que rechazó Sergio Herrera. Ahí esperaba con la caña. Remató con rabia al fondo de la red. Y lo celebró. Se lanzó al suelo mirando a la grada y señalando al fondo visitante. El Sadar, no solo el fondo sur, mostró su enfado con el argentino por la reacción. En su show particular fue coleccionado felicitaciones de sus compañeros. “¡Chimy muérete!”, coreó un sector de la grada. Aplaudió irónicamente. Después pudo ampliar su cuenta en un mano a mano con Sergio Herrera que resolvió de tacón.
"Estoy un poco desilusionado por los pitos e insultos"
Más en frío ante las cámaras de televisión, el Chimy expresó sus sensaciones tras el cóctel de emociones que afloraron en el encuentro. “Ya saben el cariño y amor que siento por esta afición, por lo bonito que lo pasé acá y un poco desilusionado por los pitos e insultos. Entiendo el fútbol, a la afición de Osasuna. No guardo ningún rencor, siempre enamorado de este club”, dijo en declaraciones a DAZN. El delantero fue preguntado por festejar el 1-2 con cierta rabia al lanzarse al suelo. “No sé si fue una celebración de emoción o tristeza. Si la gente lo tomo como una celebración pido perdón”, relató tras el encuentro.
A la vez se refirió al clima de hostilidad que vivió en su vuelta a El Sadar, sobre todo después de festejar el gol. “Pido que se pongan en mi sitio. Vengo a una ciudad que amo tanto, como mi familia. Mi hijo nació aquí y que te reciba un estadio así... Venía con otra ilusión. Esta semana les dije a mis hijas que a su papá le iban a aplaudir. Salió mal en ese sentido pero feliz porque el Betis se va con tres puntos importantes”, relató el argentino.
Ovación a Abde
Esa hostilidad contra el Chimy contrastó radicalmente con la bienvenida a Ez Abde, ovacionado cuando salió del banquillo. Un talante opuesto entre ambas partes. El marroquí devolvió el cariño, idéntica estampa del curso pasado.