Conference League
El ‘partido’ de Osasuna en la UEFA
El conflicto irá quemando etapas desde este miércoles con celeridad: estos son los escenarios


Publicado el 19/06/2023 a las 06:00
Los inspectores de la UEFA ya tienen en sus manos la defensa de Osasuna, el primer paso dado tras el expediente abierto para valorar si el organismo acepta que los rojillos jueguen la Conference League. Los amaños de 2014, con sentencia del Supremo desde enero, generaron una denuncia que la atendió la UEFA, con “dudas” sobre si procede admitir o no a Osasuna por unos hechos que el propio club llevó a los tribunales y por el que no ha sido condenado.
Un caso sin precedentes que abre distintos caminos. El proceso se cerraría de inmediato si el informe que tienen que elaborar los inspectores no contiene una propuesta de sanción, pero que se dirigirá hasta Apelación en caso contrario. Y será directamente sin pasar por el Comité de Control, Ética y Disciplina, ya que transcurre por la vía urgente.
DOS INSPECTORES INICIAN LA INVESTIGACIÓN
El 7 de junio, Osasuna conoce que va a ser investigado porque la UEFA tiene “dudas” para su admisión a la Conference League. Se adjuntan cuatro recortes de prensa que reflejan el motivo de la inspección: los amaños de 2014 y la sentencia del Tribunal Supremo. Entra en juego el Comité de Control, Ética y Disciplina, que designa a dos inspectores para llevar el caso. Se trata del griego Dimitrios Davakis y la turca Duygu Yasar. Es un órgano independiente. Los hechos hasta 2007 no prescriben para la UEFA, que en su normativa habla de sanciones por haber participado directa o indirectamente en el arreglo del resultado de un encuentro.
ESTE MIÉRCOLES, PRIMER DÍA CLAVE
El plazo que se han marcado los inspectores para emitir su informe es el viernes 16, dos días después de que Osasuna haya mandado el dossier donde explica lo qué ha sucedido y su inocencia. Hay que recordar que la junta directiva fue la primera en poner la denuncia por las salidas de dinero injustificadas de los exdirigentes que tenían un trasfondo: la corrupción deportiva. Sin embargo, se cambia el día y pasa a ser este miércoles 21. El club conocerá las conclusiones.
SE ABRE EL PLAZO DE ALEGACIONES
Aquí pueden ocurrir dos cosas. Una, que los investigadores señalen que Osasuna no tiene que ser sancionado porque ha atendido a sus argumentos, lo que sería una extraordinaria noticia. El segundo escenario es que se traslade la culpabilidad del club y se ponga en riesgo su presencia en Europa. Aunque la justicia ordinaria le exculpó, los órganos de justicia de la UEFA no consideran esta vía como vinculante. Se abriría el plazo de alegaciones que sería de seis días, tal y como señala la normativa.
LA URGENCIA DE HACERLO ANTES DEL SORTEO
Por lo general, los informes de los inspectores pasan a las manos del Comité de Control, Ética y Disciplina, que toma una decisión, luego recurrible ante Apelación. No obstante, se considera que es un proceso de urgencia porque está en juego una plaza en la Conference League y el sorteo es el 7 de agosto. El caso lo mandará el austriaco Tomas Partl, presidente del Comité de Control, Ética y Disciplina, directamente a Apelación, que es competente para resolver asuntos así cuando el tiempo apremia. Ha sucedido, por ejemplo, con el equipo bielorruso del Isloch Minsk, que la semana pasada fue excluido de la competición.
APELACIÓN MANIFIESTA EL FALLO DE LA UEFA
El Comité de Apelación, también independiente, está compuesto por un presidente (el español Pedro Tomás), dos vicepresidentes (el turco Levent Bicakci y el neerlandés Sándor Berzi) y otros once componentes. Por regla general, adopta sus decisiones en presencia de tres de sus miembros. El presidente puede ampliar el quórum hasta un máximo de siete. Los inspectores, mientras, ejercerán el papel de parte en el proceso para defender su postura, en este caso la de sancionar a Osasuna si así lo estiman. Apelación será quien imponga la decisión definitiva en la UEFA. Podría ser entre finales de junio y principios de julio.
EL PRESIDENTE, UN ESPAÑOL, NO PUEDE DECIDIR
Hay que aclarar que el presidente no intervendrá en el caso al tratarse de un equipo de la misma nacionalidad. Pedro Tomás fue presidente de la Liga de Fútbol Profesional de 2001 a 2004 además de ocupar cargos directivos en el Espanyol. Desde 2011, forma parte de este órgano de justicia de la UEFA, que se renueva cada cinco años.
EL TAS, LA ÚLTIMA BALA
Si Apelación confirma la sanción a Osasuna de no participar en la Conference, al club le queda la última bala: el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). El órgano internacional, con sede en Lausana (Suiza), tomará una decisión firme y vinculante. Osasuna tendrá que presentar un breve informe de los hechos y argumentos legales con las pruebas que posea. Por lo general suele haber tres árbitros. La decisión se toma por mayoría o en ausencia de esta, solo por el presidente. Sería en julio. Va a haber rapidez.