Osasuna
Jesús Areso: “¿Desanimado? Hay gente peor”
El joven futbolista de Osasuna mira al frente con un mensaje claramente positivo. No reprocha nada a Aridane. Al contrario. Es uno de sus mejores amigos. Los ánimos de sus compañeros le han tocado la fibra


Publicado el 15/12/2021 a las 06:00
Jesús Areso guarda reposo estos días a 100 kilómetros de Tajonar, lugar donde hace justo una semana sufrió una grave lesión. El joven lateral de 22 años se encuentra en su Cascante natal acompañado de su familia antes de iniciar la recuperación de la fractura del tobillo derecho. No hay más que escucharle en la conversación para comprobar que está animado y plenamente agradecido al cariño recibido.
¿Cómo se encuentra?
Los primeros días fueron un poco peores, con bastante dolor. Todo te viene de sopetón. De repente te ves entrenando y horas después te están operando. El dolor ya casi se me ha pasado. En el hospital estaba con una vía y aquí estoy con pastillas, cada vez con menos dosis. Cada día mejor.
Con la familia.
Ahora mismo tengo todo hecho en casa (risas). El sábado paso una exploración para saber cómo está el tobillo y el lunes, a hacer ejercicios. La idea es apoyar un poco e ir moviéndolo. Poco a poco.
¿Le ha dado muchas vueltas a la jugada?
Se me ha venido ese momento muchas veces a la cabeza, es normal. Pero tampoco hay que darle más vueltas. Lo que ha pasado ya ha pasado. No podemos volver atrás. Miro ya hacia adelante y pienso en la recuperación. Lo importante es recuperarse bien.
¿Sintió enseguida que tenía algo importante?
Yo en ese momento oigo clac, también lo escucha Aridane. Él se asusta tanto o más que yo. Noto dolor, pero no era un dolor inaguantable. Lo podía soportar. De hecho me levanto, apoyo y me vuelvo a tumbar. Me levanto y apoyo de los nervios. Y ya me tumbo finalmente. No era un dolor que dijera: “Estoy roto”. Se oye el clac. Más era un malestar general, te mareas porque de repente tienes una fractura.
¿Cómo ha reaccionado Aridane?
Se ha preocupado por mí como si fuera mi padre. Son cosas que pasan y nos pueden pasar a cualquiera. Ha estado encima de mí continuamente. Hablándome, escribiéndome... No pasa nada. Además, tengo una relación bastante estrecha con él desde que llegué. Nos llevamos bastante bien.
¿Y los compañeros qué tal?
Han ido todos a verme al hospital. Han sido múltiples las muestras de cariño. Incluso desde el Promesas. Rubén Azcona hizo dos goles y me los dedicó. Hasta el primer equipo. El Chimy marcó el segundo y mandó la foto con el 32 (su dorsal). David García sacó la camiseta... Y antes del partido salieron con las camisetas de “Ánimo Jesús antes del partido”. Todo esto me da mucha fuerza para continuar con la recuperación.


Vio en casa el partido.
Sí, aunque quería ir ¿eh? Pero al final entre el dolor y con la postura con el pie arriba, igual hubiese estado un poco incómodo. Me pararon los pies para que no fuera.
Le podían las ganas.
Es que era El Sadar de las grandes ocasiones. Ya lo vimos. Se notaba el ambientazo que había. Increíble. Puse la tele lo más alta que se puede para sentir lo más cerca. Como si estuviera dentro.
¿Se emocionó?
El momento cumbre para mí fue el gol de David. Sacó la camiseta. En ese momento, se te vienen todas las cosas encima por la cabeza. Que se acuerden de mí... Te sientes tan respaldado y tan querido por tus compañeros que esta lesión parece un poco menor. Se queda en un segundo plano.
Dijo Sergio Herrera que ha encajado bien en el vestuario pese al poco tiempo que lleva. ¿Qué les da Areso a sus compañeros?
Soy una persona natural, sencilla. Soy navarro. Creo que eso me ayuda a encajar muy bien con la personalidad de este vestuario. Hay muchos navarros. A Sergio Herrera también lo consideraría navarro, lo mismo que a Javi Martínez. Llevan mucho tiempo en Pamplona. Al final, nos compenetramos y congeniamos.
Lo lleva bien mentalmente, pero siendo un futbolista que empieza su carrera profesional ¿qué cree que puede aprender de la lesión?
Me pongo a pensar y hay que cosas peores. ¿Desanimado? Hay gente que lo pasa peor que yo. Hay lesiones de cruzado que son peores. Hay enfermedades que son peores, como el cáncer por ejemplo. Solo hay que ponerse en la piel de otras personas. Siempre hay que alguien peor que tú. Ahora, es afrontar la lesión. Ya no se puede cambiar. A por ello.
¿Qué plazos le han marcado?
Me han comentado que esta lesión depende mucho de cómo el tobillo reacciona. Hay tobillos que reaccionan bien y en mes y medio ya estás corriendo. O hay otras personas que lo tienen que retrasar un poco más. Va a depender mucho de cómo quede soldado y de cómo esté yo. Pueden ser tres meses o pueden ser cuatro meses.
Por pelea no será.
No, no. A luchar no me gana nadie. Con garra.
Braulio destacó que le estaba viendo mejor en el campo. De hecho, el día de la Copa fue uno de los mejores. ¿Cómo se veía?
Es duro decirlo, estaba en mi mejor momento desde que llegué a Osasuna. En pretemporada me costó. Llevaba un año sin jugar. Yo ya lo sabía. En el campo lo notaba. Pero cada día fui a más. El partido de Copa fue mi punto de inflexión. Me vi muy bien, con ritmo, con ganas. Estaba en mi mejor momento. En el hospital, me lo transmitió el míster, me lo transmitió Braulio, me lo transmitió Cata... Pero bueno. Es lo que digo. No vale de nada volver al pasado y pensar. Cuando vuelva, el tramo de adaptación está pasado y no es tiempo perdido.
Después de cuatro años lejos de Tajonar, ¿qué se ha encontrado en este Osasuna?
Osasuna es natural, es normal, es familiar. He estado en Bilbao y es un vestuario también muy bueno, pero no termina de ser tan familiar como el de Osasuna. Son ambientes diferentes. No sabría cómo explicarlo bien. Sinceramente el vestuario que me he encontrado es una auténtica pasada. No me lo imaginaba tan natural y normal.
¿Le llega el ánimo de la afición?
Lo agradezco muchísimo. Todos los mensajes que me llegan intento responder. Me he sentido bastante querido. En esos momentos piensas: “Joé, pues igual soy más querido de lo que pienso”. Eso te da una fuerza plus.
Más los amigos.
Pues imagínate. Tengo continuas visitas. Aquí los tengo. Son además todos muy osasunistas. Cuando estaba en Bilbao, no eran del Athletic. Eran de Osasuna. Y me decían por qué me había ido.
¿Cómo está viendo al equipo? ¿Olvidado el bache?
El otro día se vio a un auténtico Osasuna. Un Barça que sigue siendo el Barça, que tiene muchos millones metidos, y al que dimos cara. Pudimos merecer algo más. Esa jugada ahí dudosa de Busquets... Venimos del empate contra el Levante. Parece que el punto era malo y yo no lo considero malo para nada. Es un equipo que tiene grandes futbolistas como Morales o De Frutos. Ahora a Getafe y a ver si podemos sacar los tres puntos. Y para arriba. Tenemos un gran equipo.
Se tendrá que acostumbrar a ser un sufridor en la televisión.
Sí, pero el 3 de enero ojalá pueda acercarme a ver el partido del Athletic. Es un buen día para ir a El Sadar por primera vez después de la lesión.