Entrenamientos
Tajonar, cerrado para proteger al equipo
Cuatro semanas después del último entrenamiento, la plantilla de Osasuna regresó a unas instalaciones bunkerizadas. Se repitieron las estrictas medidas tras el parón por coronavirus: control de temperatura, mascarillas y vestuarios cerrados


Actualizado el 14/08/2020 a las 06:00
Un coche de alta gama se aproxima a la verja de entrada de Tajonar. Reduce su velocidad y se detiene ante la presencia de personal de seguridad. El futbolista baja la ventanilla, saluda y espera a que le tomen la temperatura. Es inferior de 37,5 grados y puede acceder a las instalaciones. Dentro, se baja del coche y, además de sus enseres personales, coge del maletero una bolsa con material deportivo. El futbolista, con la mascarilla y la indumentaria de entrenamiento ya puesta, se dirige hacia la puerta de vestuarios. En el interior, deja la bolsa, se retoca y vuelve a salir al terreno de juego, ya sin mascarilla. Ahí le espera un miembro del cuerpo técnico que le da indicaciones del entrenamiento.
Por recomendación de LaLiga, las tres primeras sesiones serán individuales, por lo que el equipo no tendrá contacto alguno en los ejercicios. Tras completar el circuito diseñado por Bittor Alkiza, los jugadores deben realizar el recorrido inverso que han hecho al llegar a Tajonar. En el vestuario recogen la bolsa y, con la misma ropa de entrenar, abandonan las instalaciones para asearse en sus domicilios. Allí, deberán dejar la indumentaria usada en una bolsa cerrada de forma hermética y sacar la ropa que usarán al día siguiente. La vestimenta del día anterior se depositará en un contenedor ubicado en el párking de Tajonar para su posterior lavado y desinfección. Todos estos pasos, que son examinados por un informador de LaLiga en directo, son idénticos a los que el equipo debió seguir tras el parón por coronavirus. Estricto protocolo para volver a la competición en poco menos de un mes.