Fútbol
Eder Urra: "El arbitraje me ha formado como persona. Repetiría"
Pensó en retirarse pero el ascenso a la Tercera le hizo seguir una temporada más. Una lesión en la rodilla ha precipitado la decisión y deja atrás dieciséis años como árbitro


Publicado el 11/03/2022 a las 06:00
La decisión ya la tenía tomada.Sin embargo, una lesión se ha colado en la primera temporada de Eder Urra Guergué como árbitro principal de la Tercera División. Tras ascender, decidió prolongar su carrera en el arbitraje una temporada más. El pasado 26 de febrero dirigió el último encuentro después de dieciséis años. Su rodilla derecha se ha interpuesto en el camino. Aquel último fin de semana de febrero arbitró un Txantrea-Azkoyen de la Tercera División. Ganó el equipo local 2-0 y siempre va a permanecer en el currículo del maestro pamplonés de 33 años, Eder Urra.
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¿Qué le ha llevado a dejar el arbitraje?
La decisión estaba más o menos tomada. Al final de la temporada pasada, ya decidí que, si no ascendía, me iba a retirar, porque ya eran muchos años, dieciséis. Como me llegó el premio del ascenso, pensé en aprovechar una nueva temporada, disfrutar en Tercera, y, además, he tenido la ocasión de debutar como asistente en la Segunda RFEF. Pensé en disfrutar de la presente temporada y retirarme. Pero la inoportuna lesión precipita los acontecimientos y me he tenido que ir antes.
¿A qué lesión se refiere?
Tengo rotura de menisco interno en la rodilla derecha, la buena.En la izquierda, ya tengo operado el ligamento cruzado y tampoco tengo menisco. En esta es solo el menisco pero ya son muchas cosas.
¿Cómo se lesionó?
Allá por octubre, en un partido, me dio un balón de un tiro a puerta. Era un encuentro del División de Honor de Osasuna enTajonar. Tenía el pie clavado y del golpe me giró la rodilla. Noté el crack pero pude hacer vida aparentemente normal durante un tiempo hasta que fui a correr. Al día siguiente tenía la rodilla hinchada, estaba cojo... Entonces me di cuenta que no estaba bien. Me hice pruebas y el diagnóstico fue este: rotura de menisco interno.Como no tengo el otro, tengo que alargar en el tiempo la posibilidad de ponerme una prótesis. Soy todavía joven. Si quiero seguir haciendo deporte de forma moderada... Lo que no me conviene es correr, o cualquier deporte de impacto.
Al margen de la lesión, ¿cómo ha vivido esta primera temporada en la Tercera?
He estado muy a gusto. He disfrutado muchísimo. No es solo poder arbitrar en la Tercera. El ascenso también te permite dirigir en División de Honor, que es una categoría en la que se juega mucho al fútbol, a nivel nacional. Ahí también se disfruta. Además, he tenido la oportunidad de salir de auxiliar en la Segunda RFEF en Logroño. Noté diferencia sobre todo en la exigencia física, ritmo, velocidad.
¿Qué le llevó a ser árbitro?
Con 17 años, fue cosa de mi madre. Ella me comentó que el hijo de una de sus compañeras de trabajo estaba de árbitro y se sacaba unas pelas, me dijo así. Y pensé en probar. Yo jugaba al fútbol, me gusta. Me parece importante haber jugado a fútbol antes de ser árbitro, porque se entienden muchas cosas. Probé y me gustó.Te tiene que gustar.
¿Qué es lo que va a echar de menos?
Llevo dos semanas sin arbitrar y todavía no soy consciente. Lo que noto es que ahora tengo los fines de semana libres. Antes dependía de dónde tuviera el partido o los partidos. Me gustaba mucho sentir ese gusanillo antes de empezar los partidos, el viaje con los asistentes. Si en el partido había cosas en juego, se notaba en el ambiente, más gente en el campo. El hecho de que hubiera presión añadida gustaba. Hacía que estuvieras más metido en el duelo.
¿Ha habido alguna ocasión en la que ha pensado en dejarlo tras vivir problemas en el campo?
Como árbitro principal, no recuerdo haber tenido problemas. En muchos sitios se cuecen habas.Te dicen cosas. Hace muchos años, como auxiliar en la RegionalPreferente, creo que fue en Arróniz, tuvo que intervenir la Guardia Civil pero no sufrimos agresiones físicas, ni nada. Es la primera vez y la única. Incidentes desagradables pasan más de uno, insultos graves, que la gente se agolpe y te diga barbaridades...
Eder Urra: "Para ser árbitro, se necesitan ganas, ilusión, compromiso y trabajo. La formación es continua"
Por lo que comenta, se refiere más bien a la gente del público.
Sí, sí. Los jugadores y los entrenadores no están callados pero ahí reside la labor del árbitro, en saber gestionar esas situaciones. Arbitrar lo haces prácticamente igual en todas las categorías. La diferencia es saber gestionar el comportamiento de los jugadores, el ritmo de un partido...
Si echa la vista atrás, ¿volvería a ser árbitro?
Seguramente, sí. Desde los 17 años te pierdes muchos fines de semana pero al final me he formado también como persona. Diría que ahora sé mantener la calma en una situación de tensión. No me pongo nervioso tan fácil. Eso me lo ha dado el mundo del arbitraje.
¿Qué se necesita para ser árbitro?
Lo primero, ganas. Que te guste el fútbol. Si has jugado, mejor; y compromiso. Requiere un compromiso. Tienes que estas; también ilusión y trabajo. La formación es continua. Tenemos dos o tres exámenes teóricos al año, y pruebas físicas, lo mismo.
Una confesión, ¿ha increpado a algún compañero árbitro aunque fuera en un partido por televisión?
No, no. Soy el que tiene que frenar al resto, el que saca la cara al árbitro. Pero trato de ser justo. Si pienso que se ha equivocado, lo digo, pero lo digo con tranquilidad, no falto al respeto.
Eder Urra: "Me gustaba mucho sentir ese gusanillo antes de empezar
un partido, los viajes con los asistentes...”
¿Entiende que el árbitro sea la diana de las críticas?
Cuando tomas una decisión, que perjudica a uno y beneficia a otro, nunca va a llover a gusto de todos. Alguien siempre va a sentirse perjudicado y no va estar de acuerdo. Mientras sea con educación, yo he llegado a dar la razón a un jugador. Si se dirige a mí de buenas formas, yo lo explico todo; de otra manera, no.
UNA DESPEDIDA ENTRE LOS SUYOS
El Txantrea-Azkoyen fue su último partido. No esperaba nada pero no se despidió solo. “Pedí una lista con los que iban a venir de familiares y amigos.Eran 18. Hablé con José Luis Nagore, al que doy las gracias. No me puso ningún problema. Pero fueron más.Eran carnavales. Aparecieron amigos con una pancarta con mi nombre, pelucas. Me hicieron un pasillo al entrar todos los jugadores y varios amigos. Al final, manteo, fotos...”. Y muchos obsequios.