Fútbol

Pioneras del silbato

Diecinueve mujeres navarras se han lanzado a la aventura del arbitraje de fútbol, un mundo en el que hace pocos años no existía representación femenina; ahora van a ir a dar charlas a los clubes para que más chicas se animen a unirse a ellas

LAS COMPONENTES DEL TERCER EQUIPO. De pie, de izda. a dcha.: Irati Astudillo, Coumba N’Diaye, Leticia Romero, Nerea Arive, Ainara López, Ana Sánchez, Andrea López, Maite Moposita, Amaia Rodríguez; abajo de izda a dcha: Sara Lasry, Lidia Morales, Dikra Ashri, Silvia Hasenburg, Iratze Mauleón y Natalia Fernández. Todas ellas asistieron a una reunión en la Federación Navarra de Fútbol el pasado jueves 3 de marzo. Faltan en la foto dos árbitras de fútbol sala -Nerea García y Ana Dévora- y dos de campo (Alejandra Reyna y Jackeline Velásquez)
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LAS COMPONENTES DEL TERCER EQUIPO. De pie, de izda. a dcha.: Irati Astudillo, Coumba N’Diaye, Leticia Romero, Nerea Arive, Ainara López, Ana Sánchez, Andrea López, Maite Moposita, Amaia Rodríguez; abajo de izda a dcha: Sara Lasry, Lidia Morales, Dikra Ashri, Silvia Hasenburg, Iratze Mauleón y Natalia Fernández. Todas ellas asistieron a una reunión en la Federación Navarra de Fútbol el pasado jueves 3 de marzo. Faltan en la foto dos árbitras de fútbol sala -Nerea García y Ana Dévora- y dos de campo (Alejandra Reyna y Jackeline Velásquez)
LAS COMPONENTES DEL TERCER EQUIPO. De pie, de izda. a dcha.: Irati Astudillo, Coumba N’Diaye, Leticia Romero, Nerea Arive, Ainara López, Ana Sánchez, Andrea López, Maite Moposita, Amaia Rodríguez; abajo de izda a dcha: Sara Lasry, Lidia Morales, Dikra Ashri, Silvia Hasenburg, Iratze Mauleón y Natalia Fernández. Todas ellas asistieron a una reunión en la Federación Navarra de Fútbol el pasado jueves 3 de marzo. Faltan en la foto dos árbitras de fútbol sala -Nerea García y Ana Dévora- y dos de campo (Alejandra Reyna y Jackeline Velásquez)

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María Vallejo

Publicado el 10/03/2022 a las 06:00

Son uno de los colectivos históricamente más denostados de la sociedad: el estamento arbitral. Tanto en el mundo del fútbol profesional masculino, con tantos millones en juego, como en los partidos de menores, las personas que dirigen el juego se han llevado en algún momento las dedicatorias poco amables de protagonistas o público. En este mundo aparentemente tan duro, sigue viéndose a quien se lanza a arbitrar con sorpresa. La primera mujer española que consiguió, tras múltiples trabas machistas y desprecios, ser árbitra fue la madrileña Rosa Bonet, que obtuvo su carnet en 1980. Pero no ha sido hasta la actualidad cuando se ha empezado a extender la imagen de una mujer dirigiendo partidos, la mayoría de categorías inferiores. En Navarra, está siendo muy difícil atraer al arbitraje a las chicas. Pero, poco a poco, desde que hace 4 años se instauró la comisión específica para el arbitraje femenino, dirigida por el ex colegiado pamplonés Fermín Lampreabe Marco, de 42 años, se ha alcanzado la cifra de 16 en fútbol campo y 3 en fútbol sala.

La mayoría de ellas son muy jóvenes, con edades entre 16 y 25 años -15 es la mínima para colegiarse-, con la excepción de Natalia Fernández (28), de campo, y Nerea García (40) y Leticia Romero (30), de fútbol sala.

Iratze Mauleón, de 16 años
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Iratze Mauleón, de 16 añosJ. P. Urdíroz
Iratze Mauleón, de 16 años

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DE RETO A INFANTILES Y ASISTENTES

El arbitraje navarro está estructurado de tal forma que tanto hombres (cerca de 270) como mujeres pueden dirigir encuentros de fútbol femenino, desde Reto para abajo, mientras que las árbitras están escalonadas por categorías. La que más alto ha llegado es Andrea López Méndez, de 20 años, que ya ha dirigido dos partidos de Reto Iberdrola en Tajonar y arbitra partidos de Primera Autonómica masculina. Amaia Rodríguez es árbitra de Preferente y Jackeline Velásquez, asistente específica de Tercera. Lidia Morales y Dikra Asrih son colegiadas de Primera Regional. Las demás dirigen partidos de juveniles, cadetes, infantiles, femenino regional o asistentes de Preferente. En el fútbol sala, Nerea García ejerce de mesa en Primera División, Leticia Romero es árbitra de Segunda B y Ana Dévora, de regional.

Todas ellas ejercen el arbitraje tras sacarse la licencia, camino que ya han emprendido otras mujeres. Cuatro ya han aprobado el cursillo y tres más se han apuntado al próximo en la Federación Navarra, situada en la calle Arrieta. Cada vez se extiende más la ilusión de las chicas por jugar al fútbol y arbitrar, algo que la FNF ha permitido recientemente, con un cambio en los estatutos, pero es un recorrido complicado y con mucho retraso con respecto al arbitraje masculino.

Lampreabe, designado por el Comité Navarro de Árbitros (CNA), lleva cuatro años intentando que cada vez haya más árbitras. “Vamos trabajando para que la situación mejore poco a poco. Pero es difícil. Hemos intentado de todo, el arbitraje no llama. En cada cursillo hay 70 chicos y 3 chicas. A las chicas les gusta más jugar, estar en un equipo, y como no hay casi referentes, es difícil fijarse en ellas”, reconoce Lampreabe. El cambio de estatutos de la FNF podría ser beneficioso para este nuevo impulso. “Ahora pueden compaginar arbitraje y jugar, y aprender que es algo que les puede beneficiar”, añade el ex colegiado de Tercera.

Jackeline Velásquez, asistente de 3ª
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Jackeline Velásquez, asistente de 3ªJ. P. Urdíroz
Jackeline Velásquez, asistente de 3ª

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LA INICIATIVA DE LA FNF

La FNF ha promovido una iniciativa para que el arbitraje se extienda, mediante charlas, en más de 40 clubes navarros con fútbol femenino. No es la primera vez, pero en esta ocasión, se quiere que sean las propias protagonistas las que acompañen a los responsables, Félix Vergara y Fermín Lampreabe. “Los clubes están más implicados con este proyecto global. Se trata de ir antes del entrenamiento y hablar con las chicas. Van a empatizar más si va una árbitra que si vamos nosotros. Queremos hacer un calendario de dos equipos por semana para que vayan rotando y cuenten su experiencia”, explica Lampreabe.

Todas ellas conocerán las dos caras del arbitraje. “Lo negativo es la presión y aguantar a algunos entrenadores y padres -opina el ex árbitro-. Lo positivo, conocer a las compañeras, ir a cenar, el corporativismo, conocer campos de toda Navarra, ganarse un dinerillo (25-40 euros) y, en lo personal, ser justas, tener seguridad en todos los aspectos de la vida. A nada que lo hagan bien, tienen la oportunidad de subir rápido categorías e ir abriendo el camino”. Un camino en el que ya hay pioneras.

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