Ciclismo
El hombre que ama y colecciona al equipo Banesto
Las pasiones mueven montañas, hacen imposibles. La de José Antonio Álvarez García, un aficionado de Coria de 39 años, es recuperar todo el material posible del equipo profesional navarro Banesto, que desarrolló su actividad entre 1990 y 2003 y en el que Miguel Induráin hizo su vida deportiva. Lo que fue el germen del actual Movistar Team. Álvarez tiene una treintena de bicis, además de maillots, cascos, gorras, componentes...


Publicado el 18/04/2025 a las 05:00
Las grandes pasiones comienzan por la unión de varias casualidades. José Antonio Álvarez regentó una tienda de bicicletas en Coria entre 2015 y 2021. Un buen día apareció un cliente con dos bicicletas para ver si las podía vender. Una era una de las Pinarello de contrarreloj que empleó el difunto José María Jiménez. La otra, el prototipo de carbono TVT que Miguel Induráin usó en las etapas de montaña del Tour de Francia de 1991, el primero que ganó. Y ahí comenzó todo.
“A mí Miguel Induráin me pilló muy pequeño, cuando tenía 10 años, y no me daba cuenta de lo que había conseguido”, explica el coleccionista de Coria. “Yo era más de la época del Chava, o de Pantani”.
Hubo otro elemento clave que le puso a José Antonio en la pista del equipo Banesto. Uno de sus tíos era empleado de la entidad financiera, que a finales de año solía sortear bicicletas del equipo entre sus trabajadores y clientes. Era un hilo del que tirar. Hay que tener en cuenta que Banesto patrocinó el equipo ciclista profesional durante 14 temporadas, entre 1990 y 2003. Un tiempo en el que el conjunto navarro tuvo 311 ciclistas. Si cada uno tenía la bici de entrenar, la de competir, un repuesto y una de crono como mínimo (que se reponían de campaña en campaña) la estructura navarra manejó en este tiempo -tirando por lo bajo- más de 1.200 bicicletas de las marcas Razesa y TVT, que solo estuvieron una campaña, pero sobre todo la firma italiana Pinarello. La estructura vendía a final de año a particulares. ¿Dónde han ido a parar tantas bicis?
NO REPINTAR LAS BICIS
Con el tiempo Álvarez consiguió dar con Carlos Vidales y Enrique Sanz, que fueron durante muchos años mecánicos de Banesto y del propio Induráin. Ellos fueron otro hilo del que tirar. Y así, poco a poco, el coleccionista de Coria fue dando con gente de toda España y de toda Europa que tenía bicicletas del equipo Banesto. José Antonio los localiza, se pone en contacto con ellos, y ve si hay interés en vender la bicicleta. Hay que tener en cuenta que, en sus tiempos, Banesto empleaba el mejor material que entonces había en el mercado. Siempre Pinarello, siempre componentes italianos Campagnolo Récord, el top del top. Y a partir de ahí negociar un precio. Cada bici es un mundo. José Antonio Álvarez tiene una máxima.

“Intento comprar las bicis con lo más original. Si es posible no las repinto, lo que sí que hago es restaurar los componentes”, comenta. “Las bicis te las encuentras en todo tipo de estados. Hay algunas que están muy bien conservadas, hay otras que está solo el cuadro, otras que alguien las ha heredado y no sabe muy bien qué hacer con ellas”.
José Antonio Álvarez García cuenta actualmente con una treintena de bicicletas de la estructura Banesto, tanto de línea como de crono. Pinarellos, Razesas y TVT. Tiene bicis de Miguel Induráin, Perico Delgado, José María Jiménez, Jeff Bernard, Carmelo Miranda, Julián Gorospe el navarro Javier Luquin... incluso un prototipo que le hicieron a José Miguel Echávarri cuando Miguel Induráin ganó su primer Tour para pasear por los Campos Elíseos.
El mercado de las bicis antiguas es un mundo amplio y rico, en el que la oportunidad aparece en el sitio menos pensado. Se acuerda cómo consiguió un prototipo de crono de 1991 de Perico Delgado que había terminado en Lituania, y que se la terminó comprando a un italiano. En ese mercado, obviamente, existe la trampa. “Con la experiencia ya sabes distinguir lo que es auténtico, de lo que no es. Los cuadros tienen unos números de identificación, unas medidas de bielas y potencias que ya sabes si concuerdan o no”, apunta.
Para este coleccionista de Coria, que además de bicicletas tiene más objetos relacionados con el equipo (material, ropa, etc) las mejores son las Pinarello que diseñó e hizo a comienzos de los 90 el italiano Darío Pegoretti. “Su soldadura es perfecta”.
José Antonio Álvarez tiene siete bicis de Miguel Induráin, tres de ellas Pegoretti. Y se ha trasladado en dos ocasiones Villava para que el pentacampeón del Tour le firmara sus bicicletas. “Cuando conocí a Miguel en persona me pareció una persona increíble, super sencilla, amable, muy colaboradora, que atiende a todos ”, dice.
¿Hasta dónde llega una colección? Hasta donde la pasión del coleccionista quiera/pueda. Del universo Banesto queda muchísimo por recuperar.
