Baloncesto
La trilogía de César Rupérez
El técnico navarro, segundo entrenador de la selección China, se colgó la plata, su tercera medalla mundialista


Publicado el 04/10/2022 a las 06:00
ATA y bronce con España en 2014 y 2018. Y plata con China en 2022. Tres de tres. Este es el palmarés que avala al técnico navarro César Rupérez en citas mundialistas desde su primera participación con ambas selecciones. El navarro completó la trilogía este fin de semana tras caer en la final del Mundial frente a la todopoderosa Estados Unidos.
Rupérez (Pamplona, 1975) llegó al país asiático en 2012. Una cultura deportiva nueva que le ayudó a evolucionar como entrenador. Pero no fue hasta este mismo año cuando comenzó a trabajar con el combinado nacional. Ocho años le bastaron para ser una referencia del baloncesto en el país de la Gran Muralla. “Estoy muy contento, muy feliz. Es el reflejo de muchísimo trabajo que muchas veces no se ve recompensado, por eso hay que darle mucho valor. He sabido disfrutar todo el campeonato, no solo cuando recibimos la medalla sino también durante todo el proceso. Me llevo en la mochila una experiencia brutal de cinco meses trabajando con la Federación China”, afirma.
Pocos técnicos cuentan con su palmarés. Tres medallas en tres mundiales y con dos selecciones distintas. “No lo he pensado demasiado. Si me paro a pensarlo es una locura. Ya solamente el hecho de estar en tres mundiales tiene mucho valor”. La capacidad de ver el juego y su conocimiento en la disciplina han derivado en unos resultados que espera seguir consiguiendo. “No he firmado aún mi renovación pero creo que llegaremos a un acuerdo por los buenos resultados que hemos obtenido. El objetivo fundamental es París 2024. Quiero llegar a esa fecha tan señalada”, comenta.
El combinado chino ha igualado su mejor clasificación histórica. En 1994 cayeron en la final ante Brasil. Y al igual que Rupérez, esta ha sido su tercera medalla mundialista tras el bronce en 1983. “No era imaginable, el objetivo era pasar de cuartos de final y los hemos superado con creces. Teníamos una barrera psicológica que afortunadamente pudimos superar para llegar a semifinales”, indica.
UNIDOS CONTRA TODOS
Sydney Superdome. 12.000 espectadores. Australia, la anfitriona, su rival. Este es el panorama que se encontró China en semifinales. Un partido imponente en el que todos los factores estaban en su contra. “La situación que vivimos en semifinales fue única pero no sentimos la presión y conseguimos salir victoriosos”.
¿El oro? Una misión imposible. El Dream Team es inalcanzable para el resto de humanos. “Estados Unidos, por muchos factores, está a un nivel prácticamente inalcanzable para el resto de selecciones. Lo he vivido tanto con España como con China. Pensar en el oro es utópico”, confirma Rupérez. A pesar de su superioridad, el técnico navarro no quiso dar por perdida la final en ningún momento. “Que analíticamente sea imposible ganarles, nos significa que no podamos preparar el partido para hacer todo lo posible por competir. La primera misión es motivar a las jugadoras. No había que mostrar miedo y teníamos que competir como equipo”. De esta manera, César Rupérez cierra una trilogía mundialista que no olvidará nunca.
Récord de asistencia en un Mundial femenino
El Mundial de baloncesto femenino disputado en Australia ha sido todo un éxito. El campeonato ha tenido el mayor impacto mediático de la historia consiguiendo el récord de asistencia a un partido de baloncesto femenino. Un total de 16.000 espectadores, entre los cuales se encontraba el pívot Pau Gasol, acudieron al Sydney Superdome para presenciar la final entre China y Estados Unidos. “Habla muy bien del avance en cuanto a repercusión mediática que está consiguiendo el baloncesto femenino. El seguimiento del Mundial en Australia ha sido espectacular, no solo en la final”, afirma César Rupérez. Y es que en las semifinales frente a Australia también se superó la cifra de 10.000 aficionados.
El baloncesto femenino es un deporte que se encuentra en auge. Su crecimiento en los último años es más que notorio. Las cifras hablan por sí solas. “Esta disciplina va dando pequeños pasos hacia delante, pero se trata de que se consoliden. Muchas veces esos pasos vienen precedidos de otros dos hacia atrás. Esto es lo que hay que evitar”, comenta el técnico navarro. “FIBA consiguió beneficios con el evento y esto no suele suceder cuando se organizan eventos de baloncesto femenino”, concluyó el medallista navarro.
El baloncesto navarro, un riesgo que nadie quiere correr
Navarra no cuenta con ningún representante en las máximas categorías nacionales de baloncesto. ENERparking Basket Navarra es el conjunto de mayor categoría en la modalidad masculina. El equipo dirigido por Jordi Juste disputa esta temporada la LEB Plata. En cuanto a equipos femeninos, el Osés Construcción Ardoi es el que compite a mayor nivel de Navarra. Las de Zizur se encuentran en La Liga Challenge. A pesar de no contar con equipos en las máximas divisiones, César Rupérez afirma que hay buen nivel en todos los aspectos del baloncesto navarro. “El nivel en todos los aspectos es muy alto. Se necesita un pequeño empujón para que la afición responda y el baloncesto navarro llegue donde se merece estar, en Primera División nacional”.
El miedo al riesgo es una característica que representa a los navarros, según Rupérez. Un riesgo que alguien debe tomar para que esta disciplina siga creciendo en Navarra. “Creo que se están haciendo las cosas bien pero hace falta tomar un pequeño riesgo para que haya un gran salto hacia delante. Los navarros necesitamos que esté todo en orden para dar ese paso. Y en mi opinión creo que tenemos que arriesgar más”, concluye el técnico navarro del Shanxi Riu Flame.