Baloncesto
Emoción en la fiesta del Arena
Los 75 años de la FNB llevó a un escenario único a 259 jugadores de la categoría Mini


Publicado el 05/02/2022 a las 06:00
El derbi “más igualado”, decía Pope Urtasun, el capitán del Megacalzado Ardoi. No se equivocaba. Pelea, tiros libros, tensión y un partido que el Valle de Egüés se llevó en el último minuto, gracias a Lacunza. Fue ante un Megacalzado Ardoi volcado en la cancha del Navarra Arena (64-62), pero que no encontró el aro en los últimos instantes.
Cuarenta minutos de puro baloncesto. Cuatro cuartos de lucha, triples y muchas faltas, que le acabaron pasando factura al Egüés, que fue perdiendo la ventaja de diez puntos hasta que vio como el Ardoi empataba en el marcador. Fueron un par de triples y el acierto de Zabaleta lo que despertó al equipo de Zizur, que vio acompañada su garra por cientos de voces que coreaban su nombre desde la grada del pabellón.
Se palpaba la tensión, ambos equipos necesitaban la victoria, necesitaban salir de la zona caliente, dar un carpetazo al mal comienzo de año, y así lo demostraron. El Ardoi remontó, pero el Egüés se hizo grande ante el peligro.
El último cuarto fue el decisivo, donde la tensión y las faltas acumuladas marcaron el rumbo de la victoria. A falta de 45 segundos estaban empatados, pero Villagra cometió la falta que necesitaba el Ardoi para ponerse una arriba, aunque no pudieron frenar a Lacunza, que con 24 puntos, se convirtió en el autor de la canasta y el último tiro libre que necesitó el Valle de Egüés para rematar la octava victoria, un triunfo en un pabellón único.
Valle de Egüés 64
Megacalzado Ardoi 62
Valle de Egüés. Álex Calvo (6), Villagra (11), Echeondo, Javier Lacunza (24), Velasco (3)-quinteto inicial- Konan (2), Fuentes (5), Moral, Bolivar, Úriz (9), Ainatu (4).
Megacalzado Ardoi. Flores (3), Almendros (9), Urtasun (9), Narváez (8), Zabaleta (14) -quinteto inicial- Vicuña, Rivero (2), Mendívil (2), Matos (4), Savitski (8), Elso (3).
Árbitros. Álvaro López Luis y Jaume Pujol Giménez. Sin exclusiones.
Parciales. 21-10, 13-16, 15-22, 15-14
Incidencias. Partido disputado en el Pabellón Navarra Arena ante más de 1.500 espectadores.
En la pista de las estrellas
Una canasta, un balón que rueda, un par de tapones, un triple inesperado, un roce del aro, nervios y trabajo en equipo. Así es el baloncesto. Meses de pretemporada y jornadas que corren más rápido de lo esperado, con canastas sobre la bocina.
Partidos de 40 minutos que se convierten en horas de tensión, en ganas de demostrar que lo trabajado puede dar sus frutos. Así es el baloncesto, el deporte que desde ayer inunda la pista del Navarra Arena, el pabellón donde 259 niños y niñas de categoría Minibasket compitieron ayer por el trofeo de campeones, en una cancha en la que después pelearon sus ídolos navarros. “Jugar aquí ha sido una pasada, esto es muy grande. Ahora estoy nerviosa por ver al Valle de Egüés, meter una canasta en su misma pista es chulo”, decía Ariane Gaztanbide, ganadora del 3x3 de Minibasket femenino con su equipo, Ardoi Orcas. Su entrenador, Ekaitz Gorraiz, envidiaba a las suyas por jugar en el Navarra Arena, y el subcampeón, Igor Hurtado, compartían los nervios de sus jugadoras. “Sin esperarlo nos hemos plantando en la final, es único, no sabemos si algún día volveremos”, cuenta Hurtado.


En la final masculina, el trofeo se lo llevó Aranguren MB Mini, que celebró la victoria con ilusión sobre la cancha del pabellón. Enfrente tuvieron a los Mini Lakers, el equipo de Jesús Úriz. “Ha sido espectacular, y más en esta categoría, en la que todo va muy rápido”. Su jugador, Lucas Úriz, aún no se lo creía. “Es una locura, un sueño que comparto muy feliz con mis amigos. Ojalá volvamos”.