Fotos que hablan (11)
Tempranas fotografías con motivo del cólera de 1885: Tudela y Cascante
La devastadora huella del cólera en Navarra y Tudela en 1885: muertes, devoción y una fotografía conmemorativa que narra la supervivencia y la fe.


Publicado el 03/03/2024 a las 05:00
El cólera dejó un total de 3.261 fallecidos en Navarra y según los datos estudiados por M. P. Sarrasqueta, la merindad de Tudela fue la que más sufrió, con 1.682 muertes. En la capital de la Ribera la epidemia duró 65 días entre fines de julio y fines de septiembre y dejó la triste cifra de 357 tudelanos fallecidos. Cuando cesó, el 4 de octubre se celebró un Te Deum en la catedral y se devolvieron las imágenes del Cristo de la Cruz a su ermita y la Virgen de los Remedios a San Nicolás. Esta última imagen era venerada como copatrona de la ciudad y se había traído el 9 de agosto a la catedral. En la procesión de octubre, de la que existen fotografías, se contabilizaron 1.336 hombres y 967 mujeres, según datos de Pérez de Laborda en sus 'Apuntes Tudelanos'.
De auténtico exvoto podemos calificar una fotografía realizada en octubre de aquel año de 1885, a iniciativa de los vecinos del convento de Santa Clara de Tudela, por haberse librado de la epidemia. Se da la circunstancia de que en el convento tampoco falleció ninguna religiosa, aunque el día de santa Clara fue, según Pérez de Laborda, el que más mortandad se registró, con 22 defunciones en la ciudad. La fotografía, celosamente conservada por las Clarisas de Tudela, muestra a los vecinos agrupados en torno a las andas y una inscripción de la época en el reverso que reza así: “Los habitantes circunvecinos del convento e iglesia de Santa Clara de Asís, a las Religiosas del mismo, como recuerdo de la fiesta y procesión celebrada el día 20 de octubre por cuenta de los mismos a su Madre Santa Clara en acción de gracias a haber salido libres de la epidemia colérica. Tudela, 28 de octubre de 1885. La comisión organizadora. Romualdo Castellanos, Froilán Arias, Vicente Miguel, Pascasio Clemente, Calixto Pelairea”. Este último, profesor de dibujo, de ascendencia roncalesa y nacido en Tudela en 1841, fue el padre del poeta Alberto Pelairea.
Por lo que respecta al fotógrafo, Leopoldo Acín, que entonces pudo realizar esta instantánea, sabemos que en esos momentos residía en la capital de la Ribera. En 1884 anunciaba sus servicios en su establecimiento sito en la calle San Marcial, si bien un poco más tarde, en 1887, ya se había trasladado a Zaragoza. Por tanto, todo parece indicar a Acín como el autor de la instantánea.


En Cascante el cólera dejó la elevada cifra de 308 defunciones. Desde comienzos de julio se tomaron medidas con la adquisición de desinfectante y bajando a la Virgen del Romero a la parroquia de la Asunción, algo que se venía haciendo desde siglos atrás, en momentos de dificultades. Cuando terminó la epidemia se premió a los facultativos y se subió la imagen a su santuario, el día 22 de septiembre de 1885. En la fotografía se ve al cortejo detenido con las andas en el cancel de la puerta de la parroquia muy adornado y un gran grupo de cascantinos con cirios, junto al cabildo parroquial con varios cetros. Para el citado día y la víspera llegaron los padres jesuitas para predicar y veintitrés músicos de la capilla catedralicia de Tudela. Se levantaron varios arcos con mantones de Manila y ramas de chopos y cipreses, según una relación del párroco de la Victoria, publicada por Fernández Marco, en la que también se señala como algo especialísimo la toma de varias fotografías entre las que “principalmente sobresalió” la que referimos.