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Obituario

Jesús Echeverría Burgoa, artista

Jesús Echeverría Burgoa murió el pasado día 10 a los 88 años. Expuso en Pamplona y otras ciudades y su obra estovo presente en Arco y la Expo

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Jesús Echeverría BurgoaArchivo
  • Emilio Matute
Publicado el 17/01/2022 a las 07:31
El día 10 de enero falleció el artista Jesús Echeverría Burgoa a los 88 años de edad. Nació en Ondárroa de madre ondarresa y padre navarro de Campanas. Casado con Inma Beitia tuvo tres hijos, Ángela, Eunate y Alberto.
La discreción acompañada de una sonrisa diáfana componía su carácter. Así lo manifestaba en las reuniones compartidas con los amigos alrededor de una mesa. De verbo pausado, sus intervenciones gozaban siempre del punto de cordura necesario.
Fue un hombre de múltiples disciplinas. Futbolista precoz, con 20 años llegó a ser jugador del club Atlético Osasuna en el puesto de extremo izquierdo, compañero de Sabino, González, Salvatierra y Egaña entre otros. 
Una lesión de ligamentos cruzados lo apartó pronto del fútbol profesional y encaminó su vida hacia los estudios universitarios. Su paso por el mundo futbolístico dejó huella en la afición navarra y como ejemplo valga la siguiente anécdota que sucedió un sábado por la mañana tomando un aperitivo en la Plaza del Castillo. 
Se acercó a nosotros un hombre con acento argentino y dirigiéndose a Jesús le espetó: “tú eres Echeverría, jugador de Osasuna. Por ti dejé los estudios, hacía pellas continuas sin ir a clase y bajaba al campo de S. Juan solo por verte jugar y entrenar. Acabé emigrando a Argentina”.
Se graduó como Aparejador en la Universidad de Sevilla, ciudad donde forjó grandes amigos y mantuvo siempre en el recuerdo. Allí le ofrecieron un puesto de profesor que él desestimó. Ya en Pamplona, ejerció su profesión a lo largo de su vida laboral. Hombre de gran sensibilidad artística se formó como pintor con el artista navarro José Antonio Eslava. 
Años donde el maestro combinaba las enseñanzas propias del oficio con las del intelecto. Su dedicación al mundo de la pintura la hemos compartido durante más de cuarenta años en el estudio de la calle Campana. 
Fueron muchas y consideradas las exposiciones que realizó a lo largo de los años en diversas salas de Pamplona y en otras ciudades españolas. Una tras otra eran para el espectador sorpresa, cambio, diferencia. 
Obra suya estuvo presente en la primera feria de Arco y en el Pabellón Navarro de la Expo de Sevilla. Sus cuadros aparecen en diversas colecciones particulares y en el Museo de Navarra. 
Era metódico y disciplinado con gran facilidad para el dibujo. Sus ideas las centraba en un tema y de él partían numerosas series de dibujos que al tamizarlas en unidades las posaba sobre sus cuadros. Cada nueva exposición suponía una ruptura con la anterior, la técnica y los materiales debían de ser adaptados a esa ley de la mudanza.
De este fervor por el arte ha dejado huella en su familia. Sus hijas Ángela y Eunate, licenciadas en Bellas en Artes, pueden ser el posible retorno al camino trazado por su padre. Tu obra, tu memoria permanece. Amigo, compañero.
El autor es amigo del fallecido.
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