Danza contemporánea
El bailarín navarro Akira Yoshida vuelve a casa con ‘Home’
Tras presentar en 2019 en el Festival de Edimburgo la pieza ‘Home’, actuará esta jueves 5 de agosto en Civican dentro del ciclo de danza contemporánea ‘Convergencias’. Este sábado también participará en el festival ‘Danzad, danzad, malditos’ con el dúo ‘Hito’.


Actualizado el 06/08/2021 a las 12:29
Comenzó bailando breakdance con sus amigos, -entrenando en lugares como Baragazte y la Plaza de la Paz de Barañáin-, a los 23 años se marchó a Salzburgo para formarse en danza contemporánea y cuatro años después fue seleccionado para actuar en el Festival de Edimburgo, la cita de artes escénicas más importante del mundo. Allí ofreció 'Home', un solo de danza muy personal con el que este jueves 5 de agosto regresa a Pamplona para mostrar su evolución.
A sus 30 años, Akira Yoshida es uno de los bailarines navarros con mayor proyección internacional. Desde 2018 no ha dejado de recorrer los más diversos festivales y escenarios con 'Home', de la que ha ido creando diversas versiones.
Esta tarde, a las 20:00 horas en el patio de Civican, Yoshida abrirá el ciclo de danza contemporánea 'Convergencias', que se desarrolla dentro del programa de verano organizado por el centro sociocultural de Fundación Caja Navarra.
En Home convergen el breakdance y la danza contemporánea, una fusión que define el estilo de este bailarín. En los últimos años, Yoshida ha actuado en lugares como el Fest’ Arts de Libourne (Francia), el Kalamata Dance Festival (Grecia), la feria de Tárrega, La Pedrera de Barcelona, el festival Figueres es MOU, el Toihaus Theater de Salzburgo o el Summer Stage Portugal, entre otros.
“Cada experiencia vivida, cada elección, nos lleva a un camino u otro. Tras el cúmulo de momentos vividos, simplemente quiero buscar el camino a mi hogar, aunque quizá no”, expresa la sinopsis de Home, pieza que Yoshida exhibió en el Festival de Edimburgo en agosto de 2019 dentro del programa #ScotlandGoesBasque de Etxepare Euskal Institutua.
De madre donostiarra y padre japonés, Akira Yoshida reside en Barañáin desde los 9 años. Allí descubrió su pasión por el breakdance. Entrenaba junto a varios compañeros, cuando no existían Youtube ni las redes sociales. Para aprender los pasos, se bajaban vídeos a través del e-Mule.
A los 15 años comenzó a competir en campeonatos de breakdance, obteniendo más de 60 premios en España, Francia y Austria. Mientras estudiaba Magisterio en la UPNA, Yoshida seguía dedicando su tiempo libre al breakdance. Al terminar la carrera, descubrió que su verdadera vocación era la danza: “Me di cuenta de que todo mi tiempo libre lo estaba dedicando a bailar, era algo que me salía de manera natural e intuitiva”, cuenta.
Tras una etapa de 14 años como breakdancer, fue a los 23 años cuando Yoshida decidió encaminarse al mundo de la danza contemporánea. Logró ser admitido en SEAD (Salzburg Experimental Academy of Dance) y también recibió una beca del Gobierno de Navarra.“Me dijeron que en SEAD podría entrenar 12 o 13 horas al día, y entonces decidí irme a Salzburgo. Yo no sabía nada de danza o teatro, pero ese año me nació el deseo de querer bailar”.
Durante su etapa en SEAD, Yoshida compaginó las clases con sus primeras oportunidades profesionales. “Algunos viernes, nada más salir de la escuela, me iba a dormir al aeropuerto de Múnich y al día siguiente cogía un vuelo para actuar el sábado”.
En su último año en SEAD creó la pieza Home, que ya exhibió en 2017 en la feria Merkatua 948 y también en 2018 dentro del festival Danzad, danzad, malditos. Yoshida ha ido adaptando la pieza a las diferentes actuaciones que le han ido surgiendo: “Siempre la estoy cambiando. A medida que actúas, vas descubriendo más cosas”, asegura. “En Civican me pidieron una actuación de unos 35 minutos y eso me obligó a alargarla un poco”.
Además de Home, también ha creado otro solo, Burial of the Bark. “Estos días, ensayando y pensando ideas, me he dado cuenta de que ahora tiene más sentido representar juntos los dos solos, porque están muy conectados”. Por tanto, en Civican ofrecerá un ‘mix’ entre ambos.
En sus piezas hay una fuerte influencia del breakdance y de la danza contemporánea, “pero llega un momento en el cual no parece estar presente ninguna de ellas”, considera. “Siempre he sido muy autodidacta. El breakdance me dio una autonomía para desarrollarme como bailarín e intérprete, y eso sigue vigente en todo lo que hago”, explica.
“Por ejemplo, ahora llevo un tiempo investigando sobre cómo usar la tensión de los ojos en escena”. En su actuación de esta tarde, Yoshida se meterá en la piel de un personaje que ha ido creando con todo detalle: “He investigado sobre cómo respira, cómo utiliza las manos, cómo mueve los ojos, cómo odia o cómo ama”, enumera.
“Siempre trabajo de forma muy intuitiva. A medida que voy creando la pieza, entonces va apareciendo una idea o un tema”. En este caso, la coreografía gira en torno a los deseos, expresando emociones como “la curiosidad, la relajación o el conflicto que surge por lograr ese deseo”. También refleja “la dualidad entre dejar lo que tienes, que representa el pasado, y el nuevo horizonte que se te ofrece, que simboliza el futuro”.
‘HITO’ EN EL JITO ALAI
Este sábado 7 de agosto, Akira Yoshida volverá al Festival Danzad, danzad, malditos para presentar el dúo Hito, que creó el año pasado junto al bailarín extremeño Chey Jurado, quien también procede del mundo del breakdance. Ambos ya habían coincidido en proyectos como Cuculand Souvenir de Roberto Olivan, una fusión de danza, circo y artes visuales.
Estrenada el pasado verano en el Monasterio de Irache -dentro del programa Con los pies en las nubes-, la pieza Hito se ha ido gestando en tres residencias artísticas, la última de ellas en el Teatro Pérez Galdós de Gran Canaria. Esta obra, que a priori puede parecer una oda a la vida y la amistad, se transforma y muestra un conflicto entre dos personas que buscan una dirección sin saber bien a dónde ir. “Perderse también es bello y muchas nuevas opciones se abren en el horizonte”, recoge la sinopsis.
“Es una pieza que está funcionando muy bien. Este año haremos 40 actuaciones con Hito y ya no tenemos hueco para ninguna más. En otoño haremos la versión para teatro, de una hora de duración”, detalla Yoshida. En octubre llevará a Corea el dueto Gizaki (en euskera, “ser humano”), creado durante el confinamiento junto a la coreógrafa y bailarina Lali Ayguadé, en la que ambos analizan al ser humano a través de dos personajes que coexisten en una habitación.