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Música

Navarra, cantera de talento musical de ' Operación Triunfo'

El talento navarro vuelve a destacar en ‘Operación Triunfo’, que cuenta con dos concursantes pamplonesas. “No sé qué les dan en Pamplona”, dijo la directora de la Academia de ‘OT’, Noemí Galera. Varias personas del mundo musical de Navarra destacan algunos factores, como la fuerte
tradición musical que caracteriza a nuestra comunidad, en la que niños y jóvenes siguen forjándose

Foto de Maialen Gurbindo (izq.) y Anne Lukin, en sus respectivos posados como concursantes de Operación Triunfo 2020.

Maialen Gurbindo (izq.) y Anne Lukin, en sus respectivos posados como concursantes de Operación Triunfo 2020.

CEDIDA
19/01/2020 a las 06:00
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Tras el triunfo de Amaia Romero, ganadora de OT 2017 y de Natalia Lacunza, -tercera finalista de OT 2018-, las voces navarras siguen destacando en este concurso musical. En esta edición, por partida doble, con Maialen Gurbindo, artísticamente conocida como Chica Sobresalto, y Anne Lukin. Una tercera aspirante navarra, Leire Medina, se quedó a las puertas de entrar en la célebre factoría de ‘triunfitos’.

A Noemí Galera, directora de la Academia de OT, no le pasó desapercibido que tres voces navarras hubieran llegado a la última fase del casting, situándose entre los 30 finalistas. “No sé qué les dan en Pamplona”, dijo tras escuchar una actuación de Maialen Gurbindo. A estos cuatro últimos casos se suma el de Javier Erro, otra voz navarra que se dio a conocer en el concurso musical La Voz Kids (Telecinco), resultando finalista de entre más de 14.000 aspirantes. El año pasado, Erro reapareció en La Voz. Se quedó a las puertas de la final, pero volvió a cautivar al jurado con una memorable actuación al piano.

¿Qué les dan en Pamplona? Seis personas del mundo musical de Navarra aportan algunas claves sobre este fenómeno, como la fuerte tradición musical que existe en nuestra comunidad, el gran atractivo que tiene la música para los niños y jóvenes que se inician en ella o la cada vez mayor variedad de estilos y formaciones musicales que están surgiendo en los últimos años.


Mercedes Gorría, profesora de canto del Conservatorio Pablo Sarasate: “Cantar forma parte de la vida cotidiana en Navarra ”

Fue algo que le llamó mucho la atención a Mercedes Gorría, profesora de canto del Conservatorio Profesional Pablo Sarasate. De origen argentino y con familia en Olite, Gorría se trasladó a Navarra en 1990. “Cuando llegué aquí, me asombró la actividad musical que tiene Navarra. ¡Es impresionante la cantidad de coros que hay! Cuando iba a la iglesia de Olite, me alucinaba lo bien que cantaba la gente. Eso se debe a la gran tradición por el canto que existe en Navarra, es algo que forma parte de la vida cotidiana”, valora. “Cada vez que surge una oportunidad, en cualquier celebración, en Navarra se canta. Como extranjera, es algo que envidio”, comenta.

De hecho, cuando ella vivía en Buenos Aires, recuerda que en el Centro Navarro también estaba muy arraigada la costumbre de cantar. “Siempre había alguien que estaba cantando la jota de turno o alguna canción popular. La gente se ponía a cantar en las mesas de modo natural”. En su familia navarra también había afición musical. “Mi tío me enseñó solfeo. Mi papá no sabía música, pero era una persona súper afinada cantando”, recuerda. En cuanto a las nuevas generaciones, un dato sintomático es la creciente demanda de plazas en las escuelas de música. “Actualmente, en la Comarca de Pamplona hay unos 500 niños que quieren entrar en las escuelas de música y no tienen cabida”, lamenta.

Juan Gaínza, director del coro juvenil del Orfeón Pamplonés: “La mayoría de los que entran en un coro están a gusto y siguen”

En Pamplona, una de las grandes canteras del canto está en el Orfeón Pamplonés. Juan Gaínza, director del Coro Juvenil, recuerda entre sus alumnas de canto a Leire Medina y a Maialen Gurbindo. La primera comenzó en el Coro Infantil, mientras la segunda estuvo al menos dos años en el Coro Juvenil, formado por jóvenes de entre 17 y 21 años. De la Escolanía del Orfeón también formó parte Javier Erro, en la que entró con 12 años. “La gran mayoría de los chavales que entran en los coros del Orfeón están a gusto y siguen. Si lo han dejado ha sido por causas de fuerza mayor, por incompatibilidad con los estudios o el trabajo”, comenta Gaínza. Cree que la música coral ha ganado en “eclecticismo y variedad”, abriéndose a música de películas o a temas de rock, lo que facilita que los jóvenes sigan adelante con su afición al canto.
“Con los años ha ido cambiando la imagen que la gente joven puede tener de un coro. La música clásica no está reñida con otros géneros, y en un coro puedes cantar diferentes tipos de música. Vocalmente, un coro te ayuda a tratar diversos registros vocales”, destaca.

Ainhora Sarriguren, directora del coro de la Ikastola Paz de Ziganda: “Últimamente hay más coros infantiles y más niños que quieren cantar”

Nieta de Luis Morondo, fundador de la Coral de Cámara de Pamplona y exdirector del Orfeón Pamplonés, Ainhoa Sarriguren Morondo lleva desde 1997 dirigiendo el Coro de la ikastola Paz de Ziganda, integrado por niños y jóvenes de entre 10 y 18 años, y del que también formó parte Anne Lukin cuando era una niña. “ Últimamente hay más coros infantiles y más niños que quieren cantar. Es algo que se está promoviendo mucho desde la Federación de Coros de Navarra. También se está haciendo un repertorio para que lo canten los niños”, asegura Sarriguren. Cree que la actividad coral es muy motivadora para los jóvenes. “Disfrutan especialmente con las actuaciones ante el público y los viajes”. Por otro lado, cree que ha habido un “cambio de mentalidad muy grande” y las familias apoyan más las vocaciones artísticas. “Es importante que se vea que la música puede ser una profesión como otra cualquiera. Recuerdo que una exalumna mía decidió dejar la carrera de Ingeniería para dedicarse a la música”, cuenta. “Si tienes talento, estás bien preparado y trabajas duro, ¿por qué no vas a poder hacer una carrera musical?”.

Pablo Ramos, director artístico de Ópera de Cámara de Navarra: “Hay gente con mucha capacidad, pero hay que darles oportunidades”

Ópera de Cámara de Navarra ha sido otra de las canteras que han forjado talentos musicales. Se da la casualidad de que Javier Erro, Leire Medina, Natalia Lacunza y Anne Lukin han formado parte de esta entidad musical que produce espectáculos de ópera familiar. De hecho, la capa negra que llevaba Natalia Lacunza cuando interpretó el papel de narradora en El flautista de Hamelín ya se considera “mágica”. También la llevó puesta Leire Medina. “Así que la tercera chica que se la puso, dijo: ‘Pues yo seré la tercera en entrar a OT”, cuenta Pablo Ramos, director artístico de Ópera de Cámara de Navarra. “Hay una cantera fantástica, gente con muchísima capacidad, y también hay instituciones que fomentan ese talento. Cuando la gente está en una formación musical, la mayoría suele llevar su afición un poco más allá. Como director, vas descubriendo cosas de cada persona, y les vas dotando de una responsabilidad concreta dentro del grupo”, detalla sobre la labor que desempeña la OCN. “Cuando ves que hay talento y preparación, en nuestro caso intentamos promocionarles. Es fundamental dar oportunidades a los jóvenes que tienen inquietudes artísticas, porque así pueden encontrar su camino”.

Rudy Goroskieta, promotor musical en la empresa Imaginaescene: “Navarra ha crecido en variedad de estilos y en número de músicos”


Rudy Goroskieta conoce de buena mano la escena musical de Navarra. Primero, durante su etapa en Cadena 100, cuando ponía maquetas de grupos y les hacía entrevistas. “Desde siempre he visto cantidad de talento en nuestra Comunidad foral”. En los últimos once años, como promotor musical en la empresa Imaginascene, está viendo “una nueva generación, que a diferencia de las décadas de los 80 y de los 90, están más preparados. Van a clases de canto, de baile, de coreografía... Pero siempre ha habido un mismo patrón, que es el amor a la música y la cultura musical que se respira en Navarra”.

Goroskieta también considera un “caldo de cultivo muy importante” el aumento de salas de ensayo profesionales. Además, en los últimos años, la escena musical de Pamplona se ha abierto a una gran variedad de estilos y de sonidos. “Navarra es una de las comunidades que más ha crecido respecto a la variedad de estilos y al número de músicos que hay. Ahora tenemos grupos que están a punto de dar el pelotazo, como Lemon y Tal”. Sin embargo, considera necesario que el talento local tenga su escaparate. “Yo pediría que no esperemos a que los artistas salgan en la tele para poder presumir de ellos, sino que les demos una oportunidad, por ejemplo, organizando un maratón de grupos locales”, propone.

Javier Lacunza, director gerente de nicdo: “Se proyecta una imagen de cultura musical, de esfuerzo y tesón”


La anécdota sucedió en uno de los castings que se realizaron para un musical que se programó en Baluarte hace varios años. “No recuerdo si era para Los miserables (2014) o La bella y la bestia (2013). Al acabar el casting, le pregunté al tour manager cómo había ido. Me respondió: “No solo el 99% de los niños y niñas cantan afinados, es que el 90% van a escuelas de música. Eso no lo había visto nunca”, cuenta Javier Lacunza, director de NICDO (Navarra de Infraestructuras de Cultura, Deporte y Ocio). “Creo que la música está tan omnipresente en Navarra, que a veces de “puro obvio” lo damos por normal cuando no lo es”, considera. “Creo que el ‘fenómeno Amaia’ prendió una chispa, allí donde había leña”. Se declara fan de la ganadora de Operación Triunfo 2017, a la que define como “espontánea, cultivada, con una importante y ‘atípica’ cultura musical para alguien de su edad”.

Aunque reconoce que el “fenómeno OT” tiene sus detractores, él destaca el lado positivo: “Estas chicas visibilizan en gran medida un merecido homenaje a todas esas escuelas, profesores, compañías artísticas, orquestas, bandas, grupos, o familias que hacen que desde muy jóvenes gocen de la música, e incluso se quieran dedicar a ella”. Por otro lado, cree que estas jóvenes promesas proyectan una imagen positiva de Navarra, “de rigor, de cultura musical, de esfuerzo y tesón, de independencia, de juventud formada, consciente y comprometida”, enumera. “Ojalá a Maialen y a Anne les vaya tan bien como a sus predecesoras y podamos disfrutar de sus éxitos, de su capacidad de interpretar y crear, y de su potencial de emocionarnos al cantar”.

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