Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Elecciones Generales 2019

El PSOE gana pero necesitará pactar para gobernar y el PP sufre un descalabro histórico

El bloque de derechas formado por PP, Ciudadanos y Vox se queda en 147 escaños. PSOE y Ciudadanos sumarían 180 diputados y PSOE, Unidas Podemos, ERC, En Comú Podem y Compromís lograrían 181 asientos en el Congreso

  • Diario de Navarra
Actualizado el 29/04/2019 a las 10:48
Con un 99,16% de los votos escrutados, el PSOE gana las elecciones y obtiene 123 escaños. Le sigue el PP, que obtiene 66 y Ciudadanos, con 57. A continuación en la lista, Unidas Podemos se queda en 35 diputados y Vox irrumpe con 24.
El bloque de izquierdas no consigue, no obstante, mayoría absoluta (176 escaños): la suma de PSOE y Unidas Podemos consigue 158. Por su parte, el de derechas formado por PP, Ciudadanos y Vox se quedaría en 147 asientos.
El pacto que lograría mayoría absoluta sería la suma de PSOE y Ciudadanos, que daría 180 diputados. O bien la suma de PSOE, Unidas Podemos, ERC, En Comú Podem y Compromís, que lograría 181 asientos en el Congreso.
EL PSOE RECUPERA 2 MILLONES DE VOTOS
El PSOE ha logrado este domingo remontar su suelo histórico en unas generales, el de junio de 2016, y ganar sus primeras elecciones desde 2008, con 7,38 millones de votos, (el 28,7 por ciento del total), que se traducirán en 123 escaños.
Aunque aún está por ver su capacidad de pactar para formar gobierno, el PSOE ha sido el partido más votado el 28A, pese a que sus cifras estén muy lejos de las que alcanzaban los socialistas antes de la irrupción de Podemos y Ciudadanos.
Con un 98,54 por ciento escrutado, los socialistas han obtenido 7,38 millones de votos, casi dos millones más que los 5,44 millones de votos (un 22,6 por ciento), que el mismo Sánchez recibió en 2016. Los 85 escaños que logró entonces se convierten ahora en 123.
En términos porcentuales, el apoyo al PSOE roza el que obtuvo Alfredo Pérez Rubalcaba en 2011 (28,76 por ciento), en una contienda que fue, todavía, bipartidista entre el PSOE y el PP. Esa fue una derrota rotunda para el PSOE, que se quedó con 110 escaños. En 2019 el ha logrado quedar por encima de esa cifra con holgura. Ahora, la fragmentación del voto del centroderecha ha hecho que el PSOE vuelva a ser primera fuerza política en unas generales en todas las comunidades autónomas salvo en Cataluña (donde lo ha sido ERC), País Vasco (PNV) y Navarra (Navarra Suma) y en la Ciudad Autónoma de Melilla (PP).
La victoria del PSOE palidece como noticia al lado del descalabro sufrido por los populares. Pierden 71 escaños y obtienen el peor resultado desde que el PP se llama PP tras la refundación de la Alianza Popular de Manuel Fraga. Los socialistas casi les doblan. El peor resultado era hasta hoy el de los 107 de José María Aznar en 1989. Se mire por donde se mire, las cifras de Pablo Casado son desastrosas. Desaparece del País Vasco, apenas logra un escaño en Cataluña, en Madrid pasa a ser la tercera fuerza tras perder la mitad los votos que obtuvo en las últimas generales y también en Andalucía es tercero a pesar de gobernar la Junta. Feudos históricos, como Murcia y Castilla y León, en los que el PP llegó a cosechar el 60% de los votos no hace muchos años, dejaron de serlo en beneficio del PSOE.

El PP salva los muebles y se mantiene como primera fuerza de la derecha gracias a Galicia. El partido que lidera Alberto Núñez Feijóo, aunque también sucumbió ante el PSOE, cosechó nueve escaños por dos de Ciudadanos en esa comunidad, una diferencia que permitió a los populares aventajar a los liberales solo por ocho asientos en el Congreso.

Los sentimientos estaban encontrados en la sede nacional de Ciudadanos. Alegría a raudales, por los 25 nuevos diputados y casi un millón de sufragios más que hace tres años; satisfacción que se mezclaba con rabia por haberse quedado a menos de un punto del PP, a 200.000 votos. La mejor estructura nacional de los populares evitó que la primacía de la derecha pasara de los populares a Ciudadanos. Los de Albert Rivera superaron a los de Casado en casi todas las grandes circunscripciones, pero su arraigo en las provincias de la España vaciada permitió que el PP siguiera a flote.

Batacazo pero menos el de Unidas Podemos. Mejor de lo que preveían las encuestas, pero bastante peor que hace tres años. Los morados han pasado de ser la tercera fuerza a la cuarta, con una hemorragia de más de un millón de votos y 25 diputados. Las caras serias apenas se consolaban por una hipotética entrada en un eventual Gobierno de Sánchez. El anuncio lo hizo Pablo Iglesias adelantándose a Sánchez, pero no hubo confirmación por parte de la calle Ferraz.
En Vox reinó la euforia y proclamas del cuño de que "la resistencia ya está dentro del Congreso" caldearon los ánimos en los aledaños de la plaza de Colón. Pero los números no fueron los previstos. El partido de ultraderecha esperaba superar los 40 escaños, y se quedaron en 24 y el 10% de los sufragios. Su implantación se limita casi en exclusiva al sur de Madrid. Su discurso, en cambio, tuvo un claro efecto en donde menos lo buscaba, movilizó a la izquierda.
volver arriba

Activar Notificaciones