San Fermín
Unas Vísperas de San Fermín para "caldear corazones"
Doce de los diecisiete miembros de la corporación municipal han asistido a la oración vespertina en la iglesia de San Lorenzo


Publicado el 06/07/2026 a las 21:59
Entre el frenesí y el desenfreno de la calle, las Vísperas de San Fermín son un remanso de paz, donde liturgia, música y protocolo se dan la mano cada 6 de julio a las ocho de la tarde en la iglesia de San Lorenzo de Pamplona. Para unos es un momento de oración ante al santo mártir. Para otros, un deleite para los oídos gracias a la Capilla de Música de la Catedral y la Orquesta Sinfónica de Navarra. Este 6 de julio hubo un coprotagonista en las Vísperas, el compositor tudelano Fernando Remacha, con motivo del 75 aniversario de las Vísperas que compuso por encargo del ayuntamiento.
El párroco de San Lorenzo, Javier Leoz, presidió la oración vespertina con la asistencia de 12 de los 17 miembros de la corporación, maceros y libreas, así como la Junta de la Corte de San Fermín en los primeros bancos. Estaban ocho de los nueve ediles de UPN, dos del PSN, Javier Leoz (Geroa Bai) y Carmen Alba (PP). “Que esta fiesta sea un caldear el corazón, un caldear el alma”, afirmó el párroco de San Lorenzo en sus breves palabras. Le acompañaban cuatro sacerdotes, entre ellos el pamplonés Jon Perea Itarte, rector del Seminario de Tarazona. Ordenado en 2013 en la localidad zaragozana, es la primera vez que participaba en las Vísperas. “Mañana (por hoy) estaré también en la procesión. Como navarro me hace gran ilusión”, expresaba.
Ricardo Zoco dirigió a los músicos, con Julián Ayesa al órgano. Desde el siglo XIX, las Vísperas se rezan sobre la música compuesta por el agoizko Mariano García. A mediados de siglo XX, el ayuntamiento encargó a Fernando Remacha que compusiera otras Vísperas. Se estrenaron el 6 de julio de 1951. El propio Remacha dirigió la obra. El párroco de San Lorenzo era Antonio Ona y el alcalde Miguel Gortari. Aquel día las Vísperas comenzaron a las cinco y media de la tarde después de un Riau Riau “con la más absoluta normalidad”, según contaba 'Diario de Navarra'. Al término de las Vísperas, la corporación regresó a la Casa Consistorial en “castizo alborozo”.
Ricardo Zoco explica que la obra de Remacha es “extraordinaria y de gran calidad” pero no terminó de convencer al público pamplonés, “acostumbrado al clasicismo de Mariano García”. Ahora es tradición que se cante el Magníficat de Remacha cada dos años. Este 2026 no tocaba pero se ha hecho una excepción por el aniversario. “Este santo, por defender la fe sufrió hasta la muerte y no temió las palabras de los impíos”, dice la antífona del Magníficat.