Ataque a Irán

La guerra incendia Oriente Medio y golpea a EE UU con la muerte de 3 militares

Son 48 los altos cargos del régimen que han fallecido en solo dos jornadas, según Trump

Manifestantes queman una pancarta con el rostro del presidente estadounidense Donald Trump, en una protesta contra los ataques en Estambul
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Manifestantes queman una pancarta con el rostro del presidente estadounidense Donald Trump, en una protesta contra los ataques en EstambulEFE
Manifestantes queman una pancarta con el rostro del presidente estadounidense Donald Trump, en una protesta contra los ataques en Estambul

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Agencia Colpisa

Publicado el 02/03/2026 a las 05:00

El polvorín de Oriente Medio salpica bombas y muertes en todas direcciones desde que el sábado, en una acción conjunta, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra Irán que causó la muerte de al menos 200 personas, incluido el líder supremo del régimen de los ayatolás, Alí Jamenei, y 48 de sus altos cargos. De inmediato, Teherán clamó venganza, inició un ataque contra ciudades israelíes como Beit Shemesh, donde fallecieron nueve personas, y contra bases norteamericanas en el Golfo Pérsico. Lanzó, además, cuatro misiles contra el portaaviones ‘USS Abraham Lincolm’-sin causar daños- y mató a tres soldados estadounidenses e hirió de gravedad a otros cinco. Son las primeras bajas para el Pentágono, con el efecto que eso puede tener en la opinión pública de EE UU. En un primer momento, Donald Trump elevó el volumen y amenazó con recurrir a "una fuerza nunca antes vista" si la República Islámica no cesa el fuego.

En apenas unas horas de guerra Estados Unidos hundió "nueve barcos" de guerra iraníes, "varios de ellos relativamente grandes e importantes", y destruyó su cuartel general naval, aseguró Trump en su red social, Truth. Anunció, además, que sus tropas "van a ir a por el resto" de la flota de la República Islámica. "¡Pronto estarán en el fondo del mar también! Hemos destruido casi del todo sus cuarteles generales navales. Más allá de eso, su Marina va muy bien", comentó con sarcasmo. "La operación -agregó- está avanzando rápidamente. Nadie se puede creer el éxito que estamos teniendo, 48 líderes eliminados de una tacada".

Su mensaje amenazador, siempre según la versión del presidente de Estados Unidos, parece haber tenido eco. En una entrevista con la revista The Atlantic, el líder republicano dijo este domingo que los nuevos mandatarios iraníes le han pedido ahora negociar. "He accedido. Han esperado demasiado. Deberían haberlo hecho antes", subrayó. Tras la desaparición de Jamenei, Irán ha designado un triunvirato que dirigirá el país hasta la elección del próximo líder supremo. Está formado por el actual presidente, el moderado Masud Pezeshkián; por el ultraconservador jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei; y por el clérigo Alireza Arifi, uno de los confidentes del anterior guía espiritual de la revolución islámica.

A la espera de esa posible negociación aún sin fecha, los misiles se cruzaron este domingo en el cielo que une Irán e Israel y se conocieron detalles del origen del ataque inicial. Según ‘The Washington Post’, Israel y Arabia Saudí llevaban semanas presionando a Washington para desatar la ofensiva antes de que Teherán arremetiera contra objetivos estadounidenses en la región. La CIA informó de que Jamenei y su núcleo más cercano iban a reunirse el sábado por la mañana en su residencia en Teherán. Era la ocasión para descabezar al régimen y provocar su caída. Y Trump dio la orden sin pasar por el Congreso de EE UU. Prendió la mecha del polvorín al poner en marcha la operación ‘Furia Épica’.

El segundo día de esta nueva guerra en Oriente Medio fue aprovechado por Israel para lanzar varios bombardeos sobre Teherán y otros puntos clave de la defensa iraní. En el inicio de los cuarenta días de luto oficial por la muerte de Jamenei, las columnas de humo tras los impactos de los proyectiles ocuparon el horizonte. Caos y miedo en calles donde muchos trataban de encontrar refugio y otros lamentaban la desaparición del líder supremo que dirigió el país durante casi cuatro décadas. El ejército hebreo aseguró que había matado a "cuarenta altos mandos" y "desmantelado" la mayoría de los sistemas de defensa aérea en el oeste y el centro de Irán. El objetivo es apuntalar la superioridad aérea.

SERÁ UN "CEMENTERIO"

La Guardia Revolucionaria, el brazo armado y el cuerpo más cercano al régimen de los ayatolás, respondió así: "La tierra y el mar se convertirán en el cementerio de los agresores". Y a eso se entregaron. "Será la ofensiva más devastadora de la historia". Dispararon cuatro misiles contra el ‘USS Abraham Lincolm’, sin alcanzarlo, y dirigieron ataques sobre dos petroleros en el estrecho de Ormuz, donde el tráfico de crudo sigue al ralentí. Las grandes navieras MSC y Maersk ordenaron a sus buques ponerse a salvo. La disminución del tráfico en esta ruta por la que navega el 20% del crudo mundial ya ha provocado que los precios se disparen un 10%.

Además, Teherán puso de nuevo en su punto de mira a varios países del Golfo Pérsico donde hay instaladas bases militares de Estados Unidos. Emiratos Árabes Unidos registró ataques con 137 misiles y más de 200 drones. Hubo tres muertos. Sobre Catar cayeron 65 misiles y 12 drones, la mayoría interceptados, aunque aun así causaron 16 heridos. En Kuwait falleció una persona. Los proyectiles iraníes también llegaron a Jordania, Arabia Saudí y, por primera vez, a Omán. Ciudades como Dubái (Emiratos), Manama (Baréin) y Doha (Catar) escucharon las sirenas y fueron diana de la contraofensiva iraní. Los aeropuertos de la zona suspendieron miles de vuelos, lo que repercutió en el tráfico internacional.

La onda expansiva de la reacción de Teherán llegó incluso a Chipre y salpicó a un país europeo, el Reino Unido, que tiene allí bases militares. El secretario de Defensa británico, John Healey, informó de que su ejército había derribado varios misiles balísticos que amenazaban sus instalaciones y al personal allí desplegado, unos 4.000 militares. También Francia tuvo efectos colaterales. La ministra de Defensa, Catherine Vautrin, desveló que un hangar de una base naval gala en Abu Dabi sufrió daños materiales "limitados" como consecuencia de una acción iraní contra el puerto de la capital de Emiratos. En dos días de guerra, la escalada no ha dejado de aumentar, aunque ahora Trump asegura que la nueva y provisional cúpula de Irán quiere sentarse a la mesa para negociar.

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