50 aniversario de la Legionella
Publicado el 06/08/2026 a las 08:27
Este año se cumplen 50 años de la identificación de la bacteria Legionella, que originó un brote de neumonía grave en Filadelfia. Desde entonces, sigue siendo un reto en prevención para los organismos de salud pública y pese a los recursos invertidos, sigue presente como un riesgo emergente que va a más en la mayoría de Europa.
Fue en 1976, durante una convención de la Legión Americana celebrada en un hotel de Filadelfia, cuando se detectó un brote de neumonía en más de doscientas personas y más de treinta fallecidos. No fue fácil determinar su origen pese a las investigaciones y se plantearon hipótesis lideradas por el prestigioso centro de control de enfermedades americano. Se comenta que en el aperitivo navideño del centro un colega le recriminó a otro, el Dr. Fraser, no haber dado con el origen, por lo que se pasó la noche trabajando y llegó a la conclusión que era una bacteria no identificada hasta entonces. Ahora con las técnicas genéticas hubiese sido mucho más sencillo.
Se identificó la bacteria, que lógicamente se llamó Legionella pneumophila, que marcó una nueva relación entre el medio ambiente, las instalaciones y la salud. La curiosidad es que una vez identificada, se pudo demostrar que el primer brote no fue el americano sino uno de Benidorm de unos turistas ingleses.
En 1973, murió un turista de neumonia en el vuelo procedente de Benidorm a Glasgow y posteriormente otros dos más que habían estado en el mismo hotel. Las investigaciones no lograron encontrar una causa, pero se guardaron muestras que posteriormente permitieron su identificación. Ahora sabemos más de ella, pero no todo y nos sigue sorprendiendo con sus estrategias de supervivencia, no en vano hay tesis doctorales del diminuto y complejo mundo de las bacterias.
Está de forma natural en ambientes acuáticos sin producir daños, pero si accede a las instalaciones como torres de refrigeración, que fue el caso de Filadelfia o el de Pamplona de 2006 con 147 enfermos, pero también a duchas, fuentes o piscinas, debido a sus temperaturas de funcionamiento y a la materia orgánica que necesita, se multiplica y puede causarnos enfermedad, accediendo a nuestros pulmones en pequeñas gotículas o aerosoles.
En España existe un fuerte marco normativo para su prevención, pero sigue causando casos de enfermedad, al igual que en otros paises de nuestro entorno. Es imprescindible la colaboración de responsables de instalaciones, empresas de mantenimiento, laboratorios, sanitarios y organismos de salud pública, cada uno según su responsabilidad, pero con un objetivo común de prevención.
La historia de Legionella también es la historia de la salud pública: detectar un problema, investigarlo, aprender de él, establecer medidas de prevención y mejorar continuamente. La historia continúa, existen avances científicos, es parte de las responsabilidades de salud pública y existen normas y guías de aplicación, pero hay que seguir aprendiendo. Ya sabemos que ganar batallas exige conocer muy bien al adversario, a las bacterias también.