Juventud y vivienda
Publicado el 19/10/2024 a las 08:24
Cada día leemos y oímos en periódicos e informativos el problema tan acuciante que existe para conseguir una vivienda en propiedad. Los jóvenes tardan en encontrar trabajo y sus exiguos salarios no les dan para la compra de un piso, ni para poder ahorrar. Esto unido a que las entidades bancarias ya no dan el cien por cien del costo de esa vivienda, porque además esos trabajos son a veces eventuales y no se fían de que el joven pueda afrontar su pago.
Llevo años oyendo a los políticos que van a construir no sé cuántas mil viviendas de carácter social, pero esas promesas se quedan en el limbo, no hemos visto ninguna porque son sólo palabras bonitas y promesas electorales que saben que a la gente le gusta escuchar. Quiero proporcionar al Gobierno central y a los autonómicos un modelo, que yo conozco, y que puede facilitar y mucho la adquisición de una vivienda, no sólo a jóvenes sino a cualquiera que esté buscando una.
En lugar de dar ayudas que no conducen a ninguna parte, podrían poner en marcha bloques de viviendas en alquiler con opción a compra durante, por ejemplo cinco años, de tal manera que el joven paga un alquiler, que viene a ser como lo que se paga por un préstamo, y al finalizar esos años de alquiler, si quiere adquirir esa vivienda, un tanto por ciento del dinero pagado hasta entonces se le descuenta del precio de la vivienda y el restante sería para la promotora que construye. En el caso que yo conozco el adquiriente de la vivienda pagaba una cantidad de dinero, como he dicho antes, a modo de alquiler y al cabo de, en este caso, tres años, al acceder a la compra, la promotora de la vivienda le deducía el 90% de lo que había pagado del total del precio de la vivienda, y ella se quedaba con el 10%. Es verdad que en este caso la promotora decía que no ganaba, y ellas no son la “hermana de la caridad” y su propósito al construir bes sacar beneficio. Pero ahí es donde los gobiernos tendrían que entrar subvencionando a la promotora para que le sea rentable esa construcción y el adquiriente pueda acceder a su compra.
Hace pocos días leí al señor Juan José Echeverría Iriarte su artículo sobre “La cuarta pata de la política de vivienda” y decía: “tanto muro han levantado los gobiernos progres que han conseguido acabar con la oferta de la vivienda, tanto de compra como de alquiler, tanto libre como protegida, tanto nueva como usada. Y, ahora, en este yermo panorama andan buscando una cuarta pata sin saber que no existe”.
Mª Victoria Jaso Vidán