Benedicto XVI
Publicado el 07/01/2023 a las 12:17
Benedicto XVI, gran maestro de la catequesis, ha dado esplendor a estas palabras claves: Fe, razón, esperanza y caridad. Habla de cansancio de la fe, pero “ha visto y ve como vuelve a surgir lo razonable de la fe: que Jesucristo es verdaderamente el camino, la verdad y la vida, y la Iglesia, con todas sus insuficiencias, es verdaderamente su cuerpo”. Los misterios de la fe iluminan la vida de los hombres. Humildemente me atrevo a desvelar el origen lingüístico de la palabra fe. La Biblia utiliza dos palabras distintas para hablar de la fe. Son dos raíces o morfemas léxicos del idioma hebreo que responden a los elementos más significativos y fundamentales del contenido.
La primera raíz o núcleo es ÉMÉT. Incluye los contenidos de verdad y solidez. Aplicados estos conceptos a la fe el vocablo significa apoyarse en Dios , que es una realidad sólida. El hombre creyente es fiel. La palabra AMEN procede de esta misma raíz y significa SI, un si sólido, seguro, inquebrantable , verdadero.
La segunda raíz léxica es BATAH . Significa confianza, fiarse de alguien. Este término es muy común en los salmos. Se corresponde con la palabra latina FIDUTIA, es decir, confianza. En los salmos el hombre se acerca a Dios , a confiarse, agotado ya de mil experiencias, como un bebé acude a su madre.
La fe da seguridad y reposo a quien la ejerce, visión estática. La fe es un impulso por el cual quien la practica se abandona confiadamente a Dios, visión dinámica.
El papa Francisco ha publicado en el prólogo del libro “Dios es siempre nuevo”, lo siguiente: “Su argumentación de fe fue realizada con la devoción de un hombre que ha entregado todo de sí mismo a Dios y que, bajo la guía del Espíritu Santo, buscaba una penetración cada vez mayor en el misterio de aquel Jesús que le había fascinado desde su juventud”.
Enrique Iriso Lerga