San Fermín volverá a escuchar su campana muda
Publicado el 24/09/2022 a las 08:23
En la iglesia de San Fermín de Aldapa están de enhorabuena. Una de sus campanas, la que mira hacia el Ayuntamiento de la capital navarra, ha recuperado su voz.
Hasta hace unos 50 años se oía su sonido a través de un martillo externo accionado por un motor. Este se estropeó y nunca más se volvió a escuchar este bronce. A iniciativa de los Campaneros de la Catedral de Pamplona se ha colocado un badajo nuevo en la citada campana, para que se pueda tañer mañana día 25 de este mes durante la procesión del Santo.
Esta campana, que mira hacia el sur, forma parte del grupo de tres que hay en la torre de este campanario. Por su diámetro de 58 cm y su peso, 113 kg (aproximadamente), ocupa un lugar intermedio entre sus compañeras. Está dedicada a la Virgen del Carmen. Fue fundida en 1921 por Isidro Albizu, natural de Álava y vecino de Pamplona, en su taller situado en el número 71 de la calle Descalzos. Esta campana centenaria tiene yugo de madera y se hizo sólo para repicar y no para voltear, a diferencia de sus dos compañeras.
Como se señala en la parte inferior de la pieza se fundió por iniciativa del Hermano Pablo Pérez, siendo su madrina Doña Modesta García. A ambos hay que agradecerles su esfuerzo para fabricarla y de forma especial a su madrina, que seguramente fue quien la costeó.
Este mismo autor fundió en 1911 la campana que se asoma a la puerta de entrada del Archivo Real y General y que está dedicada al Inmaculado Corazón de María. La tercera campana de la torre, orientada al Este, es la más pequeña de todas y la más antigua, de 1896. Está dedicada a Jesús, María y José, siendo sus autores Nicomedes de Haro y Agustín Ruiz, fundidores muy prolíficos en nuestra comunidad foral. Todas llevan grabada una cruz con pedestal o de calvario hacia el exterior.
Sería interesante fomentar la figura de los padrinos de las campanas para que sufragasen otras que estén rajadas o que se puedan estropear. Sus nombres, como benefactores, quedarían grabados para la Historia sobre estos bronces. Esta costumbre ha sido muy frecuente en Navarra durante los últimos 100 años.
A partir de ahora disfrutaremos del sonido de esta campana, que se sumará al de otras muchas que se escuchan por el Casco Viejo de nuestra ciudad y que nos señalan, entre otras cosas, el inicio de las festividades más solemnes.
Miguel Bañales Leoz