La historia
Publicado el 14/08/2021 a las 08:37
Ha escrito Aristóteles: “Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber”. Doy por supuesto que todos queremos conocer mejor el pasado porque ayuda a pensar, a detectar errores, a cohesionar. En la historia no se debe inventar nada. El límite está marcado por las fuentes disponibles. Una tarea hermosa para esclarecer lo desconocido y conocer la verdad . No es correcto sentenciar ni interpretar ni opinar sin la verdad de los hechos. El historiador investiga los hechos por medio de documentos. La verdadera historia tiene cierto componente de revisión. Surgen nuevas investigaciones. Afloran datos desconocidos. Se accede a archivos clausurados. Con esta nueva información deben revisarse los relatos anteriores. La Historia se construye como las catedrales góticas: piedra sobre piedra con un hecho encima de otro hecho, encima de otro hecho (Furio Colombo). La historia, dice Fernand Braudel, no es otra cosa que una constante interrogación de los tiempos pasados, en nombre de los problemas y de las curiosidades, incluso angustias e inquietudes del tiempo presente que nos rodea y nos asedia. El filósofo Paul Ricoeur distingue tres tipos de historia: la historia documental, avalada por documentos fiables y objetivos; la historia explicativa, preocupada por indagar las circunstanciales sociales y económicas; y la historia poética , formada por fabulaciones. A mí, párvulo en conocimientos del pasado, me gusta que me relaten los hechos históricos desprendidos de particularismos, con rigor, objetividad, sin rencor, ajustándose a los testimonios y documentos y con expresiones literarias y amenas. Me agrada la definición de Cervantes sobre el sentido de la historia: “La Historia es testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir”.
Enrique Iriso Lerga