Aire sin humo
Actualizado el 16/08/2020 a las 08:02
Los fumadores tienen otro motivo para quejarse y sentirse perseguidos, y es la prohibición de fumar en la calle y en las terrazas en algunas comunidades autonómicas si no se puede mantener la distancia de seguridad. Piensan que su derecho a fumar está por encima del derecho a la salud de los demás. Si por ellos fuera, fumarían en todos los lugares públicos, como antaño, cuando Sara Montiel cantaba "fumar es un placer genial, sensual". Dos metros de distancia en una terraza para fumar no es suficiente distancia, pues el humo de quien fuma en una mesa a esa distancia llega a los que ocupan las mesas de alrededor. Cuando te cruzas por la calle con un fumador, también te tragas el humo de su cigarrillo. Además, mientras fuma no lleva puesta la mascarilla, que deja colgando de una oreja o debajo de la barbilla. De acuerdo en que exista la libertad de envenenarse, no la de envenenar a los demás, que es lo que no quieren entender los fumadores.