El pueblo de Navarra famoso por su calzada romana que destaca la revista National Geographic
Un enclave histórico de Tierra Estella conserva uno de los tramos de vía romana mejor preservados del norte, integrado en el Camino de Santiago


Publicado el 16/01/2026 a las 05:00
Un pequeño municipio de Navarra, atravesado por siglos de historia y rodeado de colinas y campos abiertos, ha sido destacado por la revista National Geographic como uno de los lugares donde se conserva una de las calzadas romanas más bonitas de la Comunidad Foral y "del norte de España". Un reconocimiento que vuelve a situar a Navarra en el mapa del turismo cultural y patrimonial a nivel nacional.
La publicación subraya el valor histórico y paisajístico de este enclave, donde aún hoy es posible caminar sobre el mismo empedrado que pisaron los romanos hace casi dos mil años. Se trata de una vía perfectamente integrada en el entorno rural, que mantiene su trazado original y que se ha convertido en un auténtico viaje al pasado para quienes recorren la zona.
El pueblo en cuestión es Zirauki (o Cirauqui), situado en la Merindad de Tierra Estella, a poco más de media hora de Pamplona. Atravesado por el Camino de Santiago, este municipio combina su herencia romana con su tradición peregrina, convirtiéndose en una parada obligatoria para quienes buscan descubrir la Navarra más auténtica.


El reconocimiento de National Geographic refuerza el atractivo de Zirauki como destino turístico y pone en valor un patrimonio que, hasta ahora, era conocido sobre todo por expertos y vecinos de la zona.
Una calzada romana única en Navarra


El principal atractivo señalado por National Geographic es un tramo de calzada romana de varios kilómetros, considerado uno de los mejor conservados del norte de España, que se sitúa a las afueras del pueblo. La revista destaca tanto su estado de conservación como la experiencia de recorrerla, ya que permite apreciar la ingeniería romana en un paisaje prácticamente intacto.
Este camino histórico no solo tuvo importancia en época romana, sino que siglos después volvió a cobrar protagonismo con el paso de peregrinos y viajeros, lo que refuerza su valor como eje vertebrador del territorio y testigo del paso del tiempo.
Además de la calzada, el municipio conserva un casco antiguo de gran interés, con calles empedradas, murallas, puertas medievales y vistas privilegiadas sobre el entorno natural. Todo ello convierte a este pueblo en un ejemplo de cómo el patrimonio romano y medieval conviven en perfecta armonía en Navarra.
Tal y como recoge la web del Ayuntamiento de Zirauki, la historia de este municipio está estrechamente ligada a la romanización, pero también al Camino de Santiago, al condado de Lerín y a episodios clave como las guerras carlistas. No es un caso aislado: toda la comarca presenta abundantes huellas romanas, visibles aún hoy en el paisaje y en los restos arqueológicos hallados en el entorno.
Entre los elementos más destacados se encuentra un puente medieval, conocido popularmente como el "puente caído", además del tramo de calzada romana conservado y los numerosos restos de cerámica encontrados en las inmediaciones del despoblado de Urbe, que confirman la ocupación continuada del territorio desde la Antigüedad.
Un lugar clave para los peregrinos


Durante la Edad Media, este pueblo fue un enclave especialmente transitado. El auge de las peregrinaciones jacobeas convirtió la localidad en un punto de paso fundamental, hasta el punto de contar con un Hospedaje o Antiguo Hospital destinado a atender a los caminantes y transeúntes que recorrían la ruta hacia Santiago.
Aunque con el paso del tiempo disminuyó el número de peregrinos, el municipio no perdió su relevancia ni su carácter de lugar de acogida, manteniendo una actividad constante gracias a su situación estratégica y a su riqueza histórica.
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