Fauna polar

Sin hielo polar, el oso come reno

Filman por primera vez a un plantígrado devorando al rumiante al que cazó en unas aguas árticas cada vez con menos hielo por el calentamiento global

Imagen de la osa con el reno cazado en el agua y que ha arrastrado a la orilla para devorarla
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Imagen de la osa con el reno cazado en el agua y que ha arrastrado a la orilla para devorarla
Imagen de la osa con el reno cazado en el agua y que ha arrastrado a la orilla para devorarla

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Colpisa. Madrid

Publicado el 06/12/2021 a las 06:00

Una osa polar nada tras un reno al que caza a zarpazos, ahoga y devora. Nunca antes se había filmado esta escena, grabada por científicos polacos y prueba de que el Rey del Ártico cambia sus hábitos alimentarios con el deshielo. Difundida ahora, la capturó en agosto de 2020 el equipo de la bióloga Izabela Kulaszewicz, de la estación polar polaca de Hornsund, en el archipiélago noruego de Svalbard, cuando los glaciares marinos se retiraron y con ellos las focas de las que se alimentan los osos. Sin focas a la vista, la joven osa persiguió a un reno macho en aguas abiertas, hundió sus garras en el lomo, le mordió el cuello y lo ahogó en menos de un minuto. Llevo el cadáver a tierra y lo devoró.

"Me sorprendió mucho", explica Kulaszewicz, investigadora de la Universidad de Gdansk, en la web de 'Science'. "Pensé que los renos eran buenos nadadores y que el oso tendría dificultades para atraparlo. Pero no fue así", dijo la científica tras comprobar estupefacta como la joven osa se comía más de la mitad del rumiante de una sentada. Por primera vez se documentaba la caza del ungulado por un plantígrado polar. La secuencia fue tan impactante que Kulaszewicz y sus colegas describieron el insólito comportamiento en un estudio publicado en la revista 'Polar Biology', sugiriendo que el oso polar busca más presas terrestres ante la dificultad de capturar focas. Hablan de al menos otra docena de avistamientos de grandes osos blancos que hostigan a los renos, lo que sugiere que la caza de este animal es cada vez más frecuente en este territorio donde la especie está protegida desde 1925. En Svalbard, situado a 1.000 kilómetros del Polo Norte, 300 osos conviven con 20.000 renos. Y según los autores del trabajo, la depredación de renos se multiplica con el retroceso del hielo marino, lo que obliga a los osos a permanecer en tierra firme. 

OPORTUNISTAS

Las focas oceladas, con su calorífica capa de grasa, son el alimento predilecto de los osos, que las capturan a través de orificios sobre la capa de hielo alejados de la costa. La grasa de una foca adulta permite a un oso polar sobrevivir durante casi dos semanas. Con raciones más abundantes, pueden ayunar durante meses. Pero estos grandes plantígrados son oportunistas que también devoran huevos, polluelos, roedores e incluso delfines. Los más osados han llegado a comer basura en algunos vertederos del Ártico ruso. Con un peso de más de cien kilos, un reno adulto es un buen alimento veraniego para los osos, ya que el estío es época de vacas flacas en el Ártico y la estación cada vez se alarga debido al calentamiento global.

"Los renos pueden nadar y correr largas distancias, pero en un triatlón que consiste en esprintar, nadar en aguas poco profundas con fondos rocosos y témpanos de hielo y practicar la lucha, el oso es insuperable", escribe Lech Stempniewicz, autor principal del estudio.

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