Transición energética en España: qué es y por qué es importante para el cambio climático
Dentro de nueve años, España tendrá que producir el 74% de su energía con fuentes renovables


Publicado el 19/08/2021 a las 11:35
La mitigación del cambio climático es uno de los principales retos mundiales de este siglo. Este fenómeno perjudica al medio ambiente, pero también a la salud de las personas a través de enfermedades respiratorias y proliferación de bacterias.
Uno de los ámbitos que aumenta de forma considerable la emisión de gases de efecto invernadero es el consumo energético. Según Statistical Review of World Energy publicado en 2020, el 84,3% del consumo mundial de energía se basa en combustibles fósiles. Este tipo de combustibles no son renovables, sino que cuando se consumen tardan millones de años en regenerarse.
Para reducir el gasto de petróleo, carbón y gas natural es esencial cambiar los modelos de producción, distribución y consumo de energía y así hacerlos más sostenibles. Es la conocida como transición energética.
Este proceso requiere de la actuación de gobiernos y consumidores, en el primer caso para reestructurar la producción y en el segundo para reducir el consumo energético de cada uno. Por lo tanto, la transición energética se convierte a su vez en una transición social y de comportamiento.
TRANSICIÓN ENERGÉTICA EN ESPAÑA
La obtención de energía supone la emisión de una determinada cantidad de gases a la atmósfera, que se producen al quemar los combustibles fósiles. La acumulación de estos gases en la atmósfera crea una capa tan gruesa que el calor del sol no puede atravesar y esto hace que la temperatura global vaya en aumento, con los consiguientes desastres naturales que cada vez son más habituales.
La Ley del Cambio Climático, aprobada por el Congreso de los Diputados en mayo de 2021, tiene como principal objetivo hacer de España un país “neutro climáticamente” en 2050. Es decir, conseguir que la diferencia entre la cantidad de gases que emite y la cantidad que retiene, por ejemplo, a través de lo captado por los bosques, sea cero.
Según el Ministerio de Transición Ecológica, el 75% de los gases que España emite a la atmósfera se produce al obtener energía. Por lo tanto, el reto esencial al que se enfrenta el país es cambiar el tipo de energía que utiliza para así reducir la cantidad de gases emitidos. Según la ley anteriormente citada, en 2050 el 100% de la electricidad española debería generarse a través de fuentes renovables como el agua, el viento o el sol.
Por el momento, la primera meta se sitúa en 2030. El objetivo entonces será que el 74% de la energía tenga un origen renovable y, además, que el consumo nacional de energía se haya reducido en un 39%.