

Publicado el 26/03/2024 a las 05:00
El nombre de esta planta es maravilloso. El ombligo de Venus suele crecer aferrada a rocas o muros y en los restaurantes y ahora en mi casa se colocan sus hojas carnosas, crujientes y con un punto ácido como decoración de los platos. Eso sí, es importante consumirlas cuando son más jóvenes, ya que cuando maduran no son agradables. Están llenitas de ácidos grasos omega-3 y antioxidantes.
Ingredientes
- 1 coliflor
- 1 puerro
- 1 cebolla dulce
- 1 litro de agua o de caldo
- aceite de oliva o mantequilla
Preparación
Calentamos un chorro de aceite de oliva en una olla o cazuela y doramos el puerro y la cebolla con una pizca de sal, removiendo constantemente durante 5-7 minutos hasta que se doren un poco. También podemos añadir mantequilla si preferimos.
Añadimos la coliflor troceada, removemos bien y cubrimos con agua, aproximadamente 1 litro o algo más.
Llevarmos a ebullición, bajamos el fuego y cocemos durante 15 minutos.
Incorporamos entonces el resto de la coliflor, removemos, añadimos algo más de agua si hiciera falta y dejamos cocer unos 15-20 minutos más.
Trituramos la crema de coliflor hasta dejarla muy fina, ajustando la cantidad de agua al gusto para tener la textura deseada.
A la hora de servir añadimos los ombligos de Venus y molemos pimienta negra por encima.