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Territorio

Una empresa también es parte del futuro de un valle

Postres Ultzama, en su segunda generación, mantiene los valores con los que nació mientras afronta el reto de seguir creciendo desde un entorno rural y contribuyendo así al futuro del valle

Las más de 1.600 ovejas de Postres Ultzama pastan en libertad en las campas del Valle de Ultzama y Lantz
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Las más de 1.600 ovejas de Postres Ultzama pastan en libertad en las campas del Valle de Ultzama y Lantz
Las más de 1.600 ovejas de Postres Ultzama pastan en libertad en las campas del Valle de Ultzama y Lantz

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Publicado el 30/09/2026 a las 05:00

Hablar del futuro de nuestros pueblos y valles es hablar de vivienda, colegios, servicios, comunicaciones y calidad de vida. Pero también de actividad económica y de empresas capaces de generar empleo y oportunidades. Porque para que una persona pueda vivir en un valle no basta con tener una vivienda. También necesita poder trabajar, emprender, formar una familia y desarrollar allí su proyecto de vida.

Esa es una de las ideas que defiende Mikel Ziganda, vinculado a la segunda generación de Postres Ultzama. Para él, mantener y hacer crecer las empresas ubicadas en el medio rural es también una forma de hacer territorio.

Postres Ultzama es una empresa familiar nacida vinculada a los valles de Ultzama y Lantz, a la ganadería, a la leche de oveja y a una manera de entender la elaboración de alimentos de gran calidad basada en el trabajo, la cercanía y el respeto por el producto.

Hoy la empresa se encuentra ya en su segunda generación. Y uno de los aprendizajes que deja el camino recorrido es que una empresa familiar no consiste solamente en transmitir una actividad económica de padres a hijos. También supone transmitir una manera de trabajar, unos valores, una responsabilidad y todo lo aprendido durante los años anteriores.

Segunda generación

Llegar a una segunda generación significa mirar hacia atrás con orgullo, pero también hacia delante con responsabilidad.

La empresa que recibe una nueva generación nunca es exactamente la misma que recibió la anterior. Han cambiado los mercados, los consumidores, la tecnología, las exigencias y la forma de competir.

Por eso, continuar no significa hacer las cosas exactamente igual. Significa mantener aquello que no debe cambiar y tener la capacidad de cambiar lo que sea necesario.

En Postres Ultzama, esos valores siguen siendo el trabajo, el esfuerzo, la cercanía, el compromiso con las personas, la calidad y el vínculo con la tierra.

Junto a ellos están los aprendizajes que proporciona el paso de los años: saber tomar decisiones difíciles, entender que no todas las inversiones funcionan como uno espera, aprender de los errores y comprender que una empresa necesita evolucionar constantemente si quiere seguir existiendo dentro de diez, veinte o treinta años.

La leche de oveja es la base de  todos los productos de Postres Ultzama
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La leche de oveja es la base de todos los productos de Postres Ultzama
La leche de oveja es la base de  todos los productos de Postres Ultzama

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Ese es uno de los grandes retos de una empresa familiar: no solo recibir el legado, sino hacerlo crecer y transmitirlo de nuevo a la siguiente generación.

Una empresa nunca tiene que estar sola

Una empresa rural no funciona de manera aislada. Detrás de cada producto hay trabajadores, ganaderos, proveedores, transportistas, empresas de mantenimiento, servicios profesionales y muchas otras personas que forman parte de una cadena que genera actividad económica.

En el día a día de Postres Ultzama también existe una estrecha colaboración con otras empresas, como Lacturale, Dorrea, Antonio Anaut y Pedro Mayo. Son relaciones profesionales que forman parte de un tejido empresarial en el que las empresas del entorno se necesitan y colaboran entre ellas.

Y eso es importante. Porque cuando se habla de una empresa ubicada en un valle no hay que pensar únicamente en los puestos de trabajo de su plantilla. Hay mucha más actividad alrededor.

Una empresa que crece puede hacer crecer también a otras empresas. Y cuando varias empresas de un territorio colaboran, el efecto se multiplica.

Crear empleo también es hacer territorio

En los últimos años se ha hablado mucho de despoblación. Pero también es necesario hablar de cómo generar las condiciones para que las personas quieran quedarse.

Se necesitan viviendas, por supuesto, pero también empleo, empresas, autónomos, ganaderos, agricultores, comercio, servicios y proyectos empresariales que tengan voluntad de permanecer.

Un joven difícilmente podrá plantearse desarrollar su vida en un valle si no encuentra oportunidades laborales o empresariales.

Por eso, Ziganda considera que crear empleo en un entorno rural es una de las mejores maneras de fijar población. Y no se trata solamente de grandes empresas. También de pequeños negocios, explotaciones ganaderas, talleres, comercios y emprendedores que mantienen vivo el día a día de los pueblos.

También necesitamos un entorno que permita a las empresas crecer. Las empresas rurales tienen una responsabilidad: seguir invirtiendo, creando empleo e intentando crecer. Pero para poder hacerlo también necesitan que el entorno acompañe.

Es necesaria la colaboración entre empresas y administraciones. Que cuando una empresa necesita ampliar sus instalaciones, mejorar sus servicios, invertir o afrontar nuevos proyectos encuentre facilidades para hacerlo.

“Necesitamos en cierto modo que los ayuntamientos de nuestra zona se impliquen y den facilidades para que podamos hacer cosas”, señala Mikel Ziganda.

No se trata de pedir un trato especial, sino de entender que cuando una empresa apuesta por quedarse en un pueblo y crecer allí, también está apostando por el territorio.

Los ayuntamientos y las administraciones más cercanas conocen las necesidades de sus municipios y tienen un papel importante a la hora de crear ese entorno en el que las empresas puedan desarrollarse.

Postres Ultzama comercializa los ingredientes necesarios para elaborar cuajada en casa: leche y cuajo
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Postres Ultzama comercializa los ingredientes necesarios para elaborar cuajada en casa: leche y cuajo
Postres Ultzama comercializa los ingredientes necesarios para elaborar cuajada en casa: leche y cuajo

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Tradición no significa quedarse quieto

En Postres Ultzama saben de dónde vienen, pero también que una empresa familiar que quiera permanecer durante generaciones tiene que mirar hacia delante.

Innovar, invertir, buscar nuevos mercados, adaptarse y asumir nuevos retos forman parte de esa evolución. Los nuevos productos que está desarrollando la empresa responden a esa voluntad de seguir avanzando.

Pero crecer no significa alejarse de las raíces. Su historia, su relación con la ganadería, la leche de oveja y los valles de Ultzama y Lantz forman parte de aquello que la hace diferente.

La tradición no consiste en hacer siempre lo mismo, sino en mantener unos valores mientras se evoluciona.

Hoy, en su segunda generación, la empresa sigue aprendiendo de sus aciertos y también de sus errores, de las personas que han formado parte de ella, de sus clientes, proveedores y de otras empresas con las que comparte camino.

Todo ese aprendizaje forma parte también del patrimonio de una empresa familiar.

El objetivo es que las próximas generaciones puedan elegir dónde quieren vivir. Que un joven pueda quedarse en su valle porque allí encuentra una oportunidad, que pueda emprender, trabajar y formar una familia sin que vivir en un entorno rural signifique renunciar a oportunidades.

Para conseguirlo hacen falta muchas cosas, pero una es fundamental: actividad económica.

Por eso, desde Postres Ultzama consideran que las empresas familiares rurales tienen una responsabilidad importante: seguir apostando por sus pueblos, invertir, crear empleo y mirar hacia el futuro.

Pero también necesitan un territorio que quiera seguir teniendo empresas.

Porque una empresa no es solamente una nave, una fábrica o una cuenta de resultados. Son personas, familias, proveedores, clientes y relaciones que forman parte de un territorio.

Y cuando una empresa decide quedarse, invertir y crecer desde un valle, no solamente está construyendo su propio futuro. También está ayudando a construir el futuro del lugar donde nació.

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