Medio siglo de excelencia gastronómica: tres templos de la cocina navarra cumplen 50 años a la vez
Los restaurantes Rodero y Europa en Pamplona, y el Túbal de Tafalla han alcanzado en este 2025 una cifra que engloba una dilatada trayectoria en los fogones


Publicado el 03/05/2025 a las 05:00
Navarra tiene muchas joyas, pero pocas tan sabrosas como sus grandes restaurantes. En 2025, tres de los templos más emblemáticos de su gastronomía celebran medio siglo de historia: el Rodero en Pamplona, el Europa también en la capital navarra, y el Túbal en Tafalla. Tres espacios con sello propio que han marcado generaciones de paladares y que hoy siguen en la vanguardia, fieles a la tradición pero sin miedo a la innovación.
El restaurante Rodero, fundado en 1975 por Jesús Rodero y Resu Armendáriz, y ahora en manos de sus hijos, el chef Koldo Rodero, y sus hermanas Goretti (jefa de sala) y Verónica (sumiller), conmemora este año cinco décadas de excelencia. La celebración no ha pasado desapercibida: algunos de los más grandes chefs del país les han felicitado por redes sociales. Koldo y el restaurante Rodero, que renovaban por 30 año consecutivo su estrella Michelin, han convertido la cocina navarra en arte contemporáneo, sin perder el arraigo con el producto local.
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También en Pamplona, el restaurante Europa celebra su 50 aniversario. Desde 1993 luce una estrella Michelin que ha mantenido de forma ininterrumpida gracias al trabajo constante de la familia Idoate. Así define la refutada guía internacional la experiencia en este restaurante pamplonés: "Desde los fogones, la chef Pilar Idoate defiende una cocina tradicional actualizada de fuertes raíces vascas, con un producto navarro que tiene la calidad por bandera, unos fondos de contundente sabor y esas texturas, finas y delicadas, solo al alcance de la alta gastronomía".
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El tercero en esta coincidencia de oro es el restaurante Túbal, en Tafalla. Fundado también en 1975, ha sabido combinar el recetario tradicional con un enfoque que respeta los sabores de siempre, pero con técnica moderna. La historia del Túbal se remonta al bar que en 1942 abrieron Demetrio y Ascensión, en la plaza de Navarra. Cuando se jubilaron y traspasaron el bar, en 1975, una de sus cuatro hijos, Atxen, decidió aprovechar una entreplanta y montar un pequeño restaurante, que desde entonces ha sido referente de calidad. Ahora es su hijo, Nicolás Ramírez Jiménez, quien lleva las riendas de la cocina.
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