Estos son los siete pueblos de Navarra donde se come muy bien, según National Geographic
Estas localidades ofrecen una gran variedad de platos tradicionales y productos locales


Actualizado el 10/02/2025 a las 16:38
Que en Navarra se come bien es un secreto a voces compartido por miles de personas que, mes a mes, visitan estas tierras para conocer su historia, sus peculiaridades y sus platos. Desde enclaves históricos hasta destinos rurales, estos pueblos ofrecen una gran variedad de platos tradicionales y productos locales. Los ingredientes de la zona, la montaña, la zona media, el desierto, la huerta de la Mejana, el gorrín de la Sakana, los rellenos de Larrasoaña sin olvidar las menestras de verduras o el piquillo.
La revista National Geographic destaca en un artículo siete pueblos navarros ideales para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica, combinando tradición y calidad en sus platos. El artículo proporciona recomendaciones de restaurantes y detalles sobre los platos típicos de cada pueblo, resaltando la diversidad culinaria de Navarra y su enfoque en ingredientes frescos y locales.
Los siete pueblos navarros recomendados son los siguientes:
1-. Etxalar
La importancia de la caza cobra otra dimensión en esta localidad navarra. Y es en otoño, al vuelo, cuando Etxalar se convierte en una autopista aérea por la que cruzan miles de palomas y de las que se darán cuenta en los fogones de la localidad durante varias semanas. Cazuela y pan para el unte...
2-. Urdaniz
Hay un espacio en el Valle de Esteribar que iluminan dos Estrellas Michelín. Son las del establecimiento de David Yárnoz, el encargado de transformar una fonda familiar en una parada obligatoria para el más delicado gourmet. El mismo hombre, por cierto, que replicó casi mimbre a mimbre El Molino de Urdaniz con existencia de un igual en Taipéi, también con el mismo nombre y con las mismas distinciones gastronómicas. Un placer para el paladar...
3-. Tudela
Pocas localidades nacionales e internacionales pueden ser reflejo de una gastronomía. Y es que hablar de Tudela es sinónimo de su huerta, ese pulmón verde que el río Ebro riega con generosidad la tierras aledañas. Desde la alcachofa hasta el espárrago o el cogollo, sin dejar atrás los guisantes, vistiendo por igual el otoño que el verano. Hasta los ministros gustan de un buen plato de menestra, oigan...
4-. Roncal
El bien y el mal, el yin y el yan, las rasas o las latxas... Estas dos especies de ovejas son las autenticas reinas del Valle del Roncal, última parada antes de salir del país rumbo a las tierras de Astérix y Obélix. Los roncaleses y sus preciados ovinos llevan marcando un paso pastoril en las siete villas que dan forma al Valle del Roncal, en un perpetuo coqueteo con los 2.000 metros de altitud. De ahí a los quesos o los guisos de pastor hay un paso, y mucha hambre,
5-. Lesaka
En su día un tal Ferran Adrià dijo que la tortilla de patatas del Kasino Lesaka era "la mejor de España". Con cartas de presentación semejantes poca cosa se puede decir. Su autora, Josefina Sagardia, regente del restaurante centenario que cumple 110 años de edad, era la encargada de hacer magia con unos huevos, unas patatas, aceite y mucho arte en los fogones.
6-. Tafalla
Y de Josefina a otro de los referentes de la gastronomía navarra bajo el nombre de Atxen, aunque con los guisos metidos en las venas y que le ha transmitido a su hijo, Nicolás Ramírez. Hablamos del Túbal, referente y estrellado también donde un plato de patorrillo te eleva a otra época y dulcifica hasta los paladares más exigentes. Una cocina impregnada de mimo, cariño y devoción a las verduras que son capaces de hacer por separado para cobrar una nueva dimensión en su puesta en conjunto.
7-. Lekunberri
Hasta los andares. Eso se dice del cerdo, pero si encima ha sido criado con paciencia, calma, quietud o, como se dice por estos lares, con "pachorra", no se tiran ni las pezuñas. Y si no que se lo pregunten a José Ignacio Jauregui, experto en la raza euskal txerri del masto o gorrino, los que él cuida. 'Joxi', pluriempleado que tan pronto te hace de charcutero como de ganadero porcino, además se destapa como un experto hostelero que ha recuperado lo mejor de los cerdos. Maskarada es el auténtico templo porcino de la zona. Vayan y compruébenlo...