En el New Trujal también se cocinan historias
No es la primera vez que en el restaurante de la calle San Fermín tienen que hacerle la maniobra de Heimlich a un cliente


Publicado el 25/11/2023 a las 05:00
Los bares de barrio, los restaurantes de todos los días, tienen en común que ahí se viven diariamente decenas de historias. Clientes habituales, clientes esporádicos, clientes primerizos… todos confluyen en pocos metros cuadrados durante unas horas y además de tomar el vermú, almorzar, comer o cenar dejan sin saberlo muchas anécdotas para la historia del local. Algunas curiosas, muchas entrañables o divertidas y otras dignas de salir en los medios de comunicación por sorprendentes.
Como cuando Miguel Mongelos, responsable del New Trujal, salvó la vida de una clienta haciéndole la maniobra de Heimlich. “Me sobresaltaron unos gritos en el comedor y cuando llegué le estaban haciendo sin éxitos las compresiones a una señora que estaba ya morada. Sin pensarlo la cogí y con todas mis fuerzas le apreté con los brazos cerrados desde atrás la boca del estómago. Salió volando un trozo de carne y ella fue recuperando poco a poco el color”, explica Mangelos recordando con angustia aquella situación. “No hay día que pase por aquí y no nos traiga unas flores” dice ya sonriendo. Y como esa muchas historias que crean también un vínculo entre los clientes y los trabajadores del restaurante situado en la calle San Fermín que tienen diferentes tipos de menú y cambian la carta 3 o 4 veces al año en función de la temporada. Las diferentes historias, sin embargo, se suceden a lo largo de todo el año.
