Gastronomía
Así se ha renovado El Txoko del Sadar, cocinando osasunismo
La profunda renovación de este restaurante de Pamplona, de la mano del estadio, potencia su oferta gastronómica, unida a una terraza que ha pasado de 6 a 24 mesas. El latido osasunista se deja sentir en un local con mucho sabor rojillo y una cocina con nuevos platos


Publicado el 12/08/2022 a las 06:00
Si hay un bar en Pamplona donde se respira osasunismo por los cuatros costados, ese es El Txoko del Sadar. No en vano, se ubica en una de las esquinas del estadio, en la casa de Osasuna. Y pese a su profunda renovación, al igual que el campo, sigue manteniendo su esencia rojilla. Las mejoras saltan a la vista, fruto del trabajo incansable de Josetxo Gorostidi Iribarren y Elena Olaverri Iturbide, el matrimonio que lleva 22 años al frente del local.
“Tuvimos que hacer una obra total porque teníamos que sacar la fachada del restaurante a la altura del resto de la fachada del estadio. Se habla de renovación, pero realmente el Txoko del Sadar es prácticamente nuevo. Ahora hay más trabajo, personal, espacio, la terraza…”, destaca Elena. El remozado local, abierto desde mayo de 2021, ha ampliado en más de tercio de superficie, además de la terraza, que pasa de 6 a 24 mesas. “La diferencia es considerable”, dice.
Nada más entrar, destacan junto la barra los tres grandes tanques de cervezas suspendidos, de 1.000 litros cada uno. “Así se evita que en días de eventos y partidos tengamos que estar cambiando de barril continuamente. Es mejor para atender al público y mucho más cómodo para todos. Además, la cerveza es de mayor calidad al no necesitar gas”, destaca Elena.
Pese a las múltiples novedades, el Txoko continúa conservando el sabor rojillo del anterior bar. Basta con mirar sus genuinas paredes, que siguen luciendo los mismos cuadros con las gestas rojillas en blanco y negro. “Guardamos los cuadros con la reforma y ahora los hemos conservado. Quería que se mantuviera algo de antes”, recuerda Elena con un cierto halo nostálgico. Las reliquias del viejo Sadar siguen vivas en el nuevo Txoko. 8 butacas rojas del anterior estadio lucen en su interior, a modo de trono, junto a un gran escudo de Osasuna.


La terraza es el gran valor añadido del Txoko del Sadar, aprovechando la sombra del voladizo del estadio. Es el verdadero aliado para combatir las altas temperaturas del verano. “La gente está encantada. Les gusta el nuevo local y especialmente la terraza. Se agradece cuando el calor aprieta porque no da el sol en ningún momento del día. En invierno tenemos intención de instalar algún cerramiento calefactado con mesas”, adelanta Elena.




Entre fogones, también hay novedades. “Seguimos con el menú del día con nuestra cocina tradicional, pero sí que los fines de semana hacemos menús especiales con una cocina muy renovada. Tenemos un nuevo cocinero muy innovador al que le gusta investigar, que le ayuda mucho a Josetxo. Hemos hecho una carta totalmente especializada en todo tipo de platos, con nuevas apuestas, como las hamburguesas, bocadillos... Ahora estamos renovándola otra vez”, indica.
Elena no tiene duda en recomendar varios platos estrellas, y entre los más demandados, destaca la sepia a la plancha con alioli y pimientos padrones, el gorrín asado, “muy rico”, y la brasa, que también “nos da mucho juego”. “Tenemos un poco de todo y sale muy bien, guisos incluidos. Estamos muy bien ubicados, sin problemas de aparcamiento e intentamos hacer las cosas lo mejor que podemos”, resume. El inminente arranque liguero, este viernes en El Sadar a las 21 horas frente al Sevilla, abre boca en el aficionado y también en el propio restaurante. “Tras las vacaciones, en el Txoko estamos animados con la vuelta de la competición y tenemos hambre de fútbol”, sentencia.

