La eterna y calórica noche de los Oscar
Tres recetas americanas para celebrar la nocturna gala del cine mundial
Actualizado el 27/02/2019 a las 09:53
Escribo esta columna habiendo dormido dos horas. No, no se me hizo tarde en una discoteca ni me engañaron para acabar en una rave en una casa abandonada en medio del monte. La culpa ha sido de los Óscar. Hacerse mayor es terrible. De fiesta no...