x
Activar Notificaciones

Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

Recetas con historia

La menestra del mercado de Estella

Recuerda los domingos de su infancia y juventud como días especiales en los que además de vestirse “de domingo” todo el pueblo, en su casa se comía menestra. Hoy, M.ª Carmen Andueza repite la receta aprendida de su madre y su abuela en Eulate

Receta de la menestra de verduras de Mari Carmen Andueza
Receta de la menestra de verduras de Mari Carmen Andueza

Receta de la menestra de verduras de Mari Carmen Andueza

David García
Mari Carmen Andueza García de Eulate posa con la menestra recién hecha en su casa de Estella.

Mari Carmen Andueza García de Eulate posa con la menestra recién hecha en su casa de Estella.

Actualizada 11/03/2020 a las 10:25
A+ A-

El jueves Mari Carmen Andueza García de Eulate (Eulate, 1935) fue al mercado de Estella a comprar verdura y fruta. Desde que se casó, hace cincuenta y tres años y se fue a vivir a la ciudad del Ega es una cita semanal obligada. Incluso antes. “Mis padres ya venían”, asegura. “Antiguamente llegaban autobuses de todos los pueblos de alrededor, y había mucho ambiente. Venían las señoras mayores con las cestas para vender los huevos de sus gallinas, era más especial todo, más auténtico”, asegura con cierta nostalgia. “Ha cambiado todo mucho, incluso la manera de vestir. Las señoras vestidas de negro que parecían tan mayores e igual tenían solo cincuenta años ¡y yo que tengo casi el doble no me veo tan mayor ahora”, dice divertida mientras comienza a preparar una menestra que aprendió de su madre. Y ésta de la suya. “ Y siempre en tartera de barro”.

La receta

La menestra del mercado de Estella

 

DIFERENTES VERDURAS

“Si el producto es bueno es muy difícil que los platos salgan mal”, asegura mientras pela unas acelgas. “Mi abuela hacía mucha menestra, pero claro, no había las mismas verduras que ahora”, recuerda. En su pueblo, Eulate, por ejemplo no había alcachofas. “Ni las había entonces ni las hay ahora, puntualiza. ”Hace demasiado frío”. Mari Carmen suele pasar los fines de semana allí, en su pequeño pueblo del valle de Améscoa. “Tuvimos allí una panadería”, recuerda. “Soy del mismo pueblo que esos queseros que han ganado tantos premios, ¿sabes? La familia de Ricardo Remiro. Muy buena familia”, dice orgullosa mientras saca la harina para rebozar las verduras. Efectivamente, sus vecinos de la quesería Remiro de Eulate forman parte de la Denominación de Origen Idiazabal y han recibido numerosos e importantes premios tanto nacionales como internacionales con sus quesos elaborados con leche de oveja latxa de su propio rebaño.

Ella, modista de profesión, también ganó un premio hace tiempo: “¡Quedé tercera en un concurso de cordero al chilindrón que organizaba Diario de Navarra!”, exclama orgullosa. “Es que nosotros hemos sido siempre de Diario de Navarra, ¿eh? Mi padre ya lo era, toda la vida, y nosotros seguimos siendo, claro”, dice concentrada mientras bate los huevos para rebozar las alcachofas. “Albardar” lo llama ella. Y es que aunque en la jerga gastronómica albardar se entiende como “Envolver un trozo de carne, de ave o de pescado con una loncha de tocino para que resulte jugoso y no se reseque durante la cocción”, lo cierto es que en el País Vasco y Navarra albardar es sinónimo de rebozar con harina. Eso sí, la Real Academia Española redirige a la palabra enalbardar cuando preguntas por albardar y entonces sí tiene el significado de: “rebozar un alimento antes de freírlo”. Mari Carmen se mantiene al margen de estas reflexiones mientras fríe con mimo las verduras. El silencio deja oír de fondo la radio. “Siempre la tengo puesta, hace mucha compañía”, dice como adivinando el pensamiento. “Si pongo la tele tengo que mirar, así que mejor la radio que puedo seguir haciendo cosas. Manías de abuela”, se excusa. Y sigue con la faena.

La menestra del mercado de Estella

 

UNA COMIDA COMPLETA

“La menestra es un plato sencillo pero da mucho trabajo porque hay que cocer cada verdura por separado”, asegura. “Pero es una comida completa”, dice orgullosa mientras pone a hervir los huevos que servirán de decoración. “Aprendí a hacerla viendo a mi abuela y a mi madre. Eran las dos muy buenas cocineras. Y antes no era todo tan estresante, pasábamos mucho tiempo en casa, en la cocina, en familia. La vida tranquila de antes ya no existe”, se lamenta mientras mira el resultado final en su tartera de barro: “Yo cualquier día hago esta menestras, a mis hijos les encanta”.

Antes no era así, antes la menestra estaba reservada para los domingos o los días especiales de celebración. Para el día a día se preparaban lentejas, patatas con chorizo... platos más humildes. “Nosotros no pasamos hambre durante la guerra, teníamos cerdos, pollos, vacas para la leche... en los pueblos fue más fácil que en las ciudades. Vicios no teníamos, pero hambre no hemos pasado”, asegura. “En Eulate tenemos, además, muy buenas patatas. Bueno, en general en Navarra tenemos verduras tan ricas...” y al segundo añade pensativa: “¿No valoramos la suerte que tenemos, ¿verdad?

La menestra del mercado de Estella

 

Te recomendamos


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE