Seis hábitos que se pueden trabajar en los niños para mejorar el rendimiento escolar
La psicóloga y pedagoga Olga Ibiricu, de Aula 2, impartió una charla sobre cómo trabajar los hábitos con los hijos en casa para un buen rendimiento escolar


Actualizado el 14/04/2019 a las 06:00
Educar en inteligencia ejecutiva, o lo que es lo mismo, hábitos para lograr que el rendimiento académico de los hijos sea mayor. Este fue el consejo de la psicóloga y pedagoga Olga Ibiricu, directora del centro de estudios Aula 2 de Pamplona, durante la charla que impartió este sábado en Expofamily.
Para Ibiricu resulta más importante educar a los niños y adolescentes en hábitos como el autocontrol que hacer las tareas con ellos.
Para mostrar su tesis, la psicóloga recordó el conocido experimento del caramelo. Este se basaba en ofrecer un caramelo a un niño y proponerle que si no se lo come en quince minutos, tendría otro más. “Con este experimento se vio que el rendimiento académico de los niños que no se habían comido el caramelo inmediatamente para luego obtener una recompensa mayor, mostrando así autocontrol, era mucho mayor. Es decir, que las notas no dependían tanto de la inteligencia sino del hábito que habían adquirido en la infancia”.
PREVENIR EN LA INFANCIA
“Cuando los adolescentes se encuentran con el problema de que no saben cómo estudiar, ya es tarde. El problema se puede solucionar pero cuesta mucho más esfuerzo que si se trabaja desde la infancia”, expuso Ibiricu. La clave, añadió, está en prevenir: “Hay cosas que si no las haces ahora, luego lo lamentarás. No hablo de pensar en la universidad cuando el niño está en Primaria, sino en enseñarle hábitos con los que no tenga dificultades para estudiar”.
Esto hábitos, recalca, se deben empezar a trabajar desde que los menores tienen uso de razón. “Son el autocontrol, la autonomía, autoestima, resilencia, capacidad de síntesis y hábitos de lectura”.
“Si en cuanto el niño se pone a llorar le pones la televisión o le das la tablet para que se entretenga, cuando sea mayor y tenga que estar una hora seguida delante de un libro, será incapaz ”, argumentó la psicóloga. Ibiricu también reconoció que a lo largo del día, de todas las ocasiones que se dan para poner en práctica estos hábitos, “la mitad es imposible hacer algo porque se está muy ocupado o no hay tiempo suficiente”. “Hay que saber buscar los momentos adecuados o si no se encuentran, provocarlos”.
La psicóloga concluyó que se pueden dar cientos de consejos. “Pero en educación todo resulta complicado. Existen mil variables y nunca sabes cuál va a ser el resultado. Ojalá fuera como dar la receta del ajoarriero”.
