Biodiversidad
Estas son las tres especies de ave en peligro de extinción en Navarra
Los datos se recogen en un estudio del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA de la Universidad de Navarra


Publicado el 25/05/2026 a las 10:07
Miles de datos sobre biodiversidad recogidos en evaluaciones ambientales en España han permanecido durante años en informes técnicos y resoluciones administrativas, fuera del alcance científico. Un estudio del Instituto de Biodiversidad y Medioambiente BIOMA de la Universidad de Navarra, publicado en Biodiversity Informatics, ha demostrado que rescatar esa información puede cambiar de forma significativa el conocimiento del que disponemos sobre especies amenazadas.
En Navarra se han encontrado 27 registros de 17 especies diferentes (nueve aves y ocho murciélagos) en cuatro localidades. “Si nos centramos en las catalogadas como en peligro de extinción, encontramos registros de presencia de tres especies: milano real (Milvus milvus) en Lazagurría, Mendavia, Ujué y Peralta; de avetoro común (Botaurus stellaris) en Peralta; y de sisón común (Tetrax tetrax), también en Peralta”, señala Maite Telletxea, autora del estudio junto con Rafael Miranda, Arturo H. Ariño y David Galicia.
“Necesitamos datos fiables y robustos para enfrentar la crisis de biodiversidad actual y, sin embargo, una gran cantidad de datos permanecen ocultos. En este contexto, destacamos la importancia de sacar a la luz los resultados de los trabajos de campo de evaluación ambiental, ya que pueden constituir una fuente de información específica y complementaria, útil para conocer el estado actual de las especies más amenazadas”, asegura Telletxea.
MÁS DATOS PARA UNA MEJOR CONSERVACIÓN
El estudio analiza los datos procedentes de procesos de evaluación ambiental y los compara con registros ya accesibles en plataformas abiertas como Global Biodiversity Information Facility (GBIF). Los resultados demuestran que, al incorporar esos “datos oscuros”, aumenta el conocimiento que se tiene de su distribución: la extensión de presencia crece un 23% y el área de ocupación (superficie real ocupada por las poblaciones de una especie) crece en el 93% de las especies amenazadas registradas en campo.
Centrado en 43 especies amenazadas de la España peninsular, el trabajo muestra que esta información adicional no solo rellena vacíos geográficos, sino que también aporta registros más recientes. En ocho especies, los autores detectaron una ampliación media de 1,9 años en la cobertura temporal de los datos disponibles. Algunos de los casos más llamativos son el del águila imperial ibérica (Aquila adalberti) o el nóctulo mediano (Nyctalus noctula) que experimentan un incremento de cerca del 9% y del 14% respectivamente en parámetros poblacionales relacionados con su área de distribución.
La investigación resalta que rescatar esta información es una estrategia eficiente para tomar mejores decisiones en conservación y gestión ambiental. “Nos jugamos mucho con el conocimiento de nuestra biodiversidad y la información, en ocasiones oculta, debe cumplir los principios FAIR (encontrables, accesibles, interoperables y reutilizables) para que podamos tomar las medidas oportunas, las más eficientes y adecuadas para la conservación de las especies más amenazadas”, asegura el investigador Rafael Miranda.
Los autores sostienen que esta vía es especialmente valiosa porque aprovecha información ya generada y financiada, sin necesidad de repetir campañas de campo. “Movilizar datos ya existentes es una estrategia muy rentable para mejorar la cantidad y la coherencia de los registros de biodiversidad sin requerir esfuerzos de muestreo adicionales”, asegura Telletxea.