La trastienda de la fiesta

Así se supervisan los fuegos artificiales en San Fermín

Cada mañana, el Equipo de Inspección de Explosivos de la Guardia Civil realiza un control exhaustivo del material pirotécnico que prende cada noche en la Ciudadela

Fotos del control de Guardia Civil del material pirotécnico de los fuegos artificiales.
Fotos del control de Guardia Civil del material pirotécnico de los fuegos artificiales.| RUBÉN ALBARRÁN

Begoña Goitiandia

Actualizado el 14/07/2024 a las 17:41

"Para saber cuántas horas voy a trabajar siempre hago el mismo cálculo: un minuto de espectáculo, una hora de trabajo. En Pamplona, los fuegos artificiales duran unos 15 minutos… haz cuentas”, explica Daniel Tamarit, responsable de la empresa pirotécnica Tamarit. En esas 15 horas, su trabajo previo al lanzamiento de los fuegos artificiales se combina además con el examen exhaustivo que el Equipo de Inspección de la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil hace de los artilugios pirotécnicos. “Aquí lo que prima es la seguridad, del espectador y del equipo de trabajadores, así que la distancia se convierte en lo más importante”, explica el teniente Colmenero, a punto de jubilarse tras 17 años velando por que la seguridad de los fuegos esté a la altura de su nivel artístico.

Cada mañana de San Fermín, a partir de las 6 horas, los primeros en cruzar el control de la Ciudadela son los trabajadores pirotécnicos. Entran, con sus furgonetas llenas de material explosivo, en un recinto preparado para descargarlo en los puntos establecidos. “Dentro de cada área, la pirotecnia se distribuye por calibres: la parte central es donde se encuentran los materiales de más calibre, y en fachada, la más cercana al público, los de menor”, detallan.

Vídeo: La Guardia Civil controla el material pirotécnico de los fuegos artificiales

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Vídeo: La Guardia Civil controla el material pirotécnico de los fuegos artificialesDavid García

Agradecimiento al Teniente Francisco Colmenero, a punto de jubilarse, por su labor

Mikel Pagola, director artístico de los fuegos artificiales 

​El nivel artístico que hemos alcanzado en el concurso Internacional de San Fermín desde que tiene el formato de 'Fuegos de Autor' en una parte importante ha sido posible gracias a la labor de asesoramiento técnico y ayuda de la Intervención de Armas y Explosivos de Pamplona y, encabezados por su teniente Francisco Colmenero estos últimos años

Tres horas más tarde, la puerta de la Ciudadela vuelve a abrirse para el equipo de técnicos de la Guardia Civil. Llegan con la documentación previamente aprobada en el Plan de Seguridad y Emergencias que realiza el Ayuntamiento de Pamplona, entidad organizadora y responsable del evento. Acuden primero a revisar las furgonetas. “Se controla qué se transporta en las cajas, si el material que va dentro coincide con las etiquetas que tiene que llevar fuera, que el vehículo que las transporta esté autorizado…”, cuentan. “Necesitaremos el ADR - un permiso que autoriza el transporte de mercancías peligrosas- de los dos chóferes y la carta de porte correspondiente a los kilos de la mercancía”, le pide a uno de los trabajadores pirotécnicos.

“¿Cuántos estáis? Necesitamos los carnés y la categoría de cada uno”, preguntan de nuevo. “Seis de Tamarit y otros seis de la empresa pirotécnica de Países Bajos”, responde Tamarit. Para poder trabajar en España, las pirotecnias extranjeras necesitan estar refrendadas por una empresa española, que son los responsables aquí. “Ellos desconocen la normativa española, así que les damos el asesoramiento y el trabajo logístico”, explica. “Del show y producto se encargan ellos”, dice. “¿Cuántos expertos hay?”, pregunta de nuevo un agente de la Guardia Civil. “Hoy somos todos expertos, los 12”, detalla. El personal pirotécnico puede tener diferentes categorías: experto, que se encarga del disparo y la carga y descargue de material; aprendiz, que carga y descarga material, y auxiliar, que solo puede manipular lo que ellos llaman herramienta, es decir, monta los morteros desde donde se disparan los artilugios pirotécnicos. Y los asegura con sacos.

Una vez revisado el transporte y el personal en la zona, los agentes se dirigen a los puntos de disparo para hacer una inspección aleatoria de morteros - desde donde se dispara-, carcasas y candelas - material que se dispara- y ver que se han seguido las distancias de seguridad que marca la norma ITC, n.º 8, que recoge la regulación de los espectáculos pirotécnicos.

Un cámara de televisión aparece por ahí. “Perdona, ¿quién eres?”, le pregunta. “I’m filming”, responde. Le piden el carné y comprueban que se trata de un trabajador de la empresa pirotécnica. “Llevan su propio cámara para grabar y después revisar el espectáculo”, explica Tamarit. “Esto no es nada habitual”, cuentan desde Guardia Civil. Al parecer, la pirotecnia de Países Bajos, promete. “Hace unos años, podíamos intuir quién iba a ganar el concurso de los fuegos artificiales por la cantidad de kilos que autorizábamos, a más calibre, mejor espectáculo, pero eso ha cambiado mucho”, cuentan los agentes de Guardia Civil. También lo ha hecho la forma de disparo, hoy complemente digitalizada.

Cuando llega la noche, la zona de control está presidida por un ordenador desde el que se dan las órdenes para disparar. “Es el ordenador el que dice en qué momento tiene que dispararse cada uno para hacer el diseño”, detalla Tamarit. “Al final, lo único que se hace en el momento de los fuegos es pulsar el botón”. “Suele haber fallos. Los nervios puede jugar una mala pasada, y todo depende de un click”, explican desde Guardia Civil.

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