Homenaje a los belenistas en la misa de la Escalera
La primera misa de la Escalera en honor a la Asociación de Belenistas de Pamplona denunció las guerras y adelantó detalles de la segunda cita


Actualizado el 23/01/2024 a las 13:33
"En Navidad las calles se llenan de luces, pero no es fácil encontrar belenes que rememoren el nacimiento de Cristo", valoraba este lunes Javier Leoz, párroco de la capilla de San Fermín. Este año, se conmemoran 800 años de los primeros belenes y, por eso, la primera misa de la Escalera, en la iglesia de San Lorenzo, quiso homenajear a la Asociación de Belenistas de Pamplona, encargada de entregar la primera rosa del año a San Fermín, como metáfora “del primer peldaño”, aclaró Leoz, quien hizo un guiño de agradecimiento a todas las asociaciones navarras de belenistas. Además, doce miembros de la cofradía de San Saturnino estuvieron presentes para “ayudar a rezar” a los devotos con su banda musical.
LA IMPORTANCIA DEL PAÑUELO
“Es tiempo de preparación para el 7 de julio. No, el de una fiesta pagana; sino que intentaremos que las loas y los gritos estén dirigidos a San Fermín”, dijo Leoz, refiriéndose la devoción navarra que ha conseguido, desde hace siglos, “vestir a los navarros de blanco y rojo” con un pañuelo que “refleja el deseo de ser testigos de la fe, como en su día lo fue San Fermín”. Pero no solo se utiliza en las fiestas. Este año, en la capilla de San Fermín se han casado 72 parejas y, a cada una de ellas, se les ha entregado uno. “El primer nudo es cosa suya. El segundo, es cosa de Dios”, afirmó el párroco.
Y debajo del capote del santo, bordado hace dos años en Córdoba, quiso colocar los nombres de los seres queridos que faltaron el pasado año “en nuestras mesas”.
RECHAZO A LA GUERRA
El párroco de San Lorenzo aprovechó la liturgia para mostrar su condena hacia los conflictos en “tierra santa” y Ucrania, “porque como dijo Pablo XI, con la guerra se pierde todo y con la paz, todo se gana”. Para concluir la misa, Pedro Javier Martínez Barbarín, presidente de la Asociación de Belenistas, recibió una figura de San Fermín de la mano de Javier Leoz. Por su parte, el sacerdote, recogió una placa conmemorativa de la asociación a su nombre. “Es momento de pedirle al copatrón que nos eche su capotico”, rogó Martínez Barbarín en su discurso, quien quiso agradecer el gesto a Leoz, a la corte de San Fermín y a la cofradía de San Saturnino. La misa finalizó con una jota compuesta en 1977 de la mano de Joaquín Madurga, compositor navarro. Además, Javier Leoz adelantó detalles sobre la segunda ceremonia de la escalera que ensalzará los 200 años de fundación de la Policía Nacional al tener un papel “fundamental en la seguridad de los Sanfermines”. Así, colocarán al santo un capote azul y la Coral Canta et Yanta les acompañará en una ceremonia “muy especial”.

