Pamplona pierde a su banderillero más querido, El Formidable
El público coreó siempre al jerezano, que acudió a la Feria del Toro durante cerca de 30 años, sobre todo con Ruiz Miguel


Actualizado el 16/12/2021 a las 08:08
El 9 de julio de 1997 la Monumental de Pamplona coreó por última vez el mote de un trabajador del mundo del toro, un modesto banderillero al que el público de la capital navarra había aplaudido con ganas muchos años: José Luis de los Rios Raposo, más conocido como El Formidable, que este miércoles, a los 78 años, falleció en su Jerez natal.
Aquel día, Formidable volvió a recibir el cariño de la plaza pamplonesa, que siempre le aplaudió por su calidad de banderillero y también por su constitución física gruesa. Las peñas le entregaron esa tarde un pañuelo y una figura de San Fermín. “El cariño de Pamplona es insuperable, tiene un valor incalculable”, decía. “Me han cogido cariño y yo lo he cogido a Pamplona”.
Nacido el 17 de mayo de 1943, en sus inicios fue novillero. Comenzó en los ruedos con apenas 14 años. Se forjó en la ganadería de Bohórquez y, tal como cuenta Diario de Jerez, “causó sensación en las novilladas económicas” que se daban en la plaza de la localidad gaditana en verano.
Debutó con caballos en la plaza de Sanlúcar de Barrameda el 12 de septiembre de 1963 con El Pireo, Gabriel de la Haba Zurito y novillos de Albaserrada. Repetiría en Sevilla el 12 de mayo siguiente y debutó en las Ventas en 1964. De esa época viene su sobrenombre, porque solía participar en el programa que llevaba Alberto Oliveras en la SER y que se titulaba Ustedes son formidables.
Banderillero
En 1967 se hizo banderillero acompañando primero a los toreros de la zona para forma parte más adelante de las cuadrillas de Galloso y Ruiz Miguel. “Muy solvente, singular y seguro con los palos desde que en sus inicios se anunciaba pareando en la suerte del trapecio, su popularidad llegó en el tercio de banderillas pero los matadores los hacían fijo en la cuadrilla por su solvencia capotera”, cuenta la crónica de Diario de Jerez.
Como subalterno tuvo un gran cartel en plazas como Madrid o Bilbao, pero donde más fama alcanzó fue sin duda Pamplona, donde actuó como banderillero durante cerca de 30 años, con Ruiz Miguel sobre todo, aunque a lo largo de su carrera también estuvo con Galloso, Antonio Ordóñez y Tomás Campuzano.
Uno de sus hijos, Juan Carlos, del los Ríos, fue también matador de toros y banderillero, y heredó su apodo. Sin embargo, falleció joven, con 45 años, en 2013, al no superar una intervención quirúrgica a la que fue sometido de urgencia por unos repentinos dolores en el pecho.

